| ¡Adorado sea el Santísimo Sacramento! ¡Ave María Purísima! |
Boletín #56 de AdoraSI.com
Hermosillo, Sonora, México. Viernes 24 de octubre de 2008.
CONTENIDO:
1. Del editor 2. La corrección fraterna 3. Avisos |
| 1. Del editor
¡Hola! Saludos afectuosos y ricas bendiciones. Te damos la bienvenida a esta
edición de nuestro boletín de noticias y temas de espiritualidad, esperando que
resulte útil y agradable para ti.
La democracia no se sustenta sin la verdad.
Verdad y libertad, o bien van juntas o juntas perecen miserablemente (Juan Pablo
II). Esto viene a propósito de las próximas elecciones en los Estados Unidos.
Los fieles católicos podemos afiliarnos y votar libremente por el partido
político y por el candidato que, sin contradecir nuestras convicciones morales y
religiosas, mejor responda al bien común de los ciudadanos.
Como verdaderos
católicos, estamos obligados a ser coherentes con nuestra fe en público y en
privado. Por lo tanto, no podemos, sin traicionarnos a nosotros mismos,
adherirnos o votar por un partido o por un candidato contrario a nuestras
convicciones religiosas y a las exigencias de la moral cristiana.
Cristo Rey
manda con autoridad: “No matarás” (Mateo 19,18). Ninguna palabra puede cambiar la
realidad de las cosas: el aborto procurado es la eliminación deliberada y
directa, como quiera que se realice, de un ser humano en la fase inicial de su
existencia, que va de la concepción al nacimiento (Juan Pablo II, “El Evangelio
de la Vida”, ver www.adorasi.com/temas/evangelio-vida-aborto.php).
Por eso,
un auténtico cristiano no puede votar por un partido o por un candidato que esté
en contra del respeto absoluto que se debe a la vida humana desde la concepción
hasta su desenlace natural, como serían los que propician el aborto, la eutanasia
o la manipulación de los embriones.
Al respecto, AdoraSI considera de gran
importancia la difusión en este tiempo del video de Eduardo Verástegui y te ruega
que ayudes a difundirlo, especialmente antes de las elecciones del próximo 4 de
noviembre, para que más personas tomen conciencia de este gravísimo mal y vayan a
las urnas a votar con conocimiento de causa, como fieles hijos de Dios.
Para ver
el video, haz clic en:
www.adorasi.com/videos/aborto-dura-realidad-verastegui.php.
Para difundirlo a
tus familiares y conocidos, haz clic en: www.adorasi.com/compartir-aborto-dura-realidad-verastegui.php.
En “El Evangelio de la Vida”, a las mujeres que se han practicado un aborto el
Santo Padre les dice que él comprende su dolor y su corazón herido. Las invita al
arrepentimiento, a la reconciliación, y a la esperanza. Las anima también a ser
las más elocuentes defensoras del derecho a la vida.
… Y a todos nos exhorta a
celebrar la vida y a defenderla. Nos llama a la oración y el ayuno como medios
eficaces para ayudar a realizar los designios de Dios. También, por ejemplo,
podemos apoyar la iniciativa internacional de C-FAM (Catholic Family & Human
Rights Institute) en www.c-fam.org/publications/id.97/default.asp. ¡Sí!
¡Tomamos partido por Jesucristo, nuestro Señor!
Orando por los aún no nacidos y
nunca dejando de orar por ti y tus intenciones, te animo a compartir tu fe, recomendar este boletín y nuestro
sitio en Internet, AdoraSI.com, para la mayor gloria de Dios y el bien de
nuestros hermanos.
¡Paz, Alegría y Bien! |
| 2. La corrección fraterna
Desde el Antiguo Testamento, nos muestra la Sagrada Escritura cómo Dios se
vale frecuentemente de hombres llenos de fortaleza y caridad para advertir a
otros de su alejamiento del camino que conduce al Señor (1 Samuel, 12, 1-17).
Uno de los mayores bienes que podemos prestar a quienes más queremos, y a
todos, es la ayuda, en ocasiones heroica, de la corrección fraterna.
En la
convivencia diaria podemos observar que los que nos rodean, -como nosotros
mismos- pueden llegar a formar hábitos que desdicen de un buen cristiano y que
les separan de Dios.
Es fácil comprender que una corrección fraterna a tiempo,
oportuna, llena de caridad y de comprensión, a solas con el interesado, puede
evitar muchos males, o sencillamente puede ser un estímulo para que alguno se
acerque más a Dios.
Se sufre al recibirla, porque cuesta humillarse, por lo
menos al principio. Pero hacerla, cuesta siempre. Bien lo sabemos todos.
La
corrección fraterna tiene entraña evangélica; los primeros cristianos la llevaban
a cabo frecuentemente, tal como había establecido el Señor: “Ve y corrígele a
solas” (Mateo 18, 15), y ocupaba en su vida un lugar muy importante; sabían bien
de su eficacia.
Entre las excusas que podemos darnos para no hacer o para
retrasar la corrección fraterna está el miedo a entristecer o enojar a quien
hemos de hacer esa advertencia. Siempre recordemos lo que nos dice la Sagrada
Escritura: “el hermano ayudado por su hermano, es como una ciudad amurallada”
(Proverbios 18, 19).
Nada ni nadie puede vencer contra la caridad bien vivida.
Con esta muestra de amor cristiano no sólo mejoran las personas, sino también la
misma sociedad. A la vez, se evitan críticas y murmuraciones que quitan la paz
del alma y enturbian las relaciones entre los hombres.
La amistad se hace más
profunda y auténtica con la corrección fraterna. Asimismo la amistad con Cristo
crece también cuando ayudamos a un amigo con la corrección fraterna, amable,
clara y valiente.
Al hacer la corrección fraterna se han de vivir varias
virtudes, sin las cuales no sería una verdadera manifestación de caridad:
La
humildad nos enseña a encontrar las palabras justas y el modo que no ofende; la
prudencia nos lleva a hacer la advertencia con prontitud y en el momento más
oportuno; y hemos de ayudar con la oración y la mortificación.
Por nuestra
parte, hemos de recibir la corrección del hermano con humildad, silencio y
gratitud.
Acudamos a la Virgen, Madre del buen consejo, para que nos ayude a
vivir la corrección, dada y recibida, como muestra de caridad fraterna. |
¡GRACIAS Y QUE DIOS TE BENDIGA!
Quinardo Meléndrez www.adorasi.com
RECUERDA QUE: "... el que persevere hasta el fin, ése se salvará." (Mateo
10,22)
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