| ¡Adorado sea el Santísimo Sacramento! ¡Ave María Purísima! |
Boletín #57 de AdoraSI.com
Hermosillo, Sonora, México. Jueves 13 de noviembre de 2008.
CONTENIDO:
1. Del editor 2. Vivir la fe en lo cotidiano 3. “No me avergüenzo de Aquél al
que amo” 4. Avisos |
| 1. Del editor
¡Hola! Saludos afectuosos y ricas bendiciones. Te damos la bienvenida a esta
edición de nuestro boletín de noticias y temas de espiritualidad, esperando que
resulte útil y agradable para ti.
Decíamos en nuestra edición anterior que,
como verdaderos cristianos católicos, estamos obligados a ser coherentes con
nuestra fe en público y en privado. El ejemplo de Don Carlos Dívar, hermano
adorador nocturno y recientemente nombrado presidente del Consejo General del
Poder Judicial y del Tribunal Supremo de España, nos ha inspirado el tema de la
presente edición de nuestro boletín.
Don Carlos, hoy la primera autoridad
judicial del país español, nos regala una instantánea de su persona en la
entrevista que concedió a un periodista antes de asumir su encargo. Aquí la
reproducimos para tu propio beneficio.
En esta entrega queremos compartir
también el bello trabajo del grupo peruano Takillakta que canta a la Virgen María
como Madre de América, con el tan querido sonido de los Andes. Escucha este canto
y disfruta el video en www.adorasi.com/musica/santa-maria-de-america.php.
¡Una
excelente noticia! Con 27 votos a favor y cinco en contra, el Congreso del estado
mexicano de Sonora modificó el artículo primero de la Constitución local y
estableció el respeto a la vida desde la concepción hasta la muerte natural,
cerrando de esta manera las puertas a quienes deseaban ampliar las causales de
aborto a los casos de pobreza, marginalidad y abandono.
¡Imagínate condenar a
muerte a bebés no nacidos porque son económicamente pobres! Edmundo García
Pavlovich, diputado del Partido Acción Nacional –partido que promovió la
reforma–, señaló que los diputados “nos manifestamos a favor de la vida y
condenamos cualquier acto que atente contra la misma, protegiendo la vida del ser
humano desde el momento mismo de la fecundación”.
Sonora se convierte así en el
segundo estado mexicano –después del vecino estado de Chihuahua– que protege la
vida del no nacido en su Constitución, aunque mantiene como causales de aborto
despenalizado la violación o si la vida de la madre está en peligro. Roguemos a
nuestro Señor por medio de la Santísima Virgen para que los gobiernos opten cada
vez más en favor de la vida y en defensa de los más débiles.
Orando por los aún
no nacidos y nunca dejando de orar por ti y tus intenciones, te animo a compartir
tu fe, recomendar este boletín y nuestro sitio en Internet, AdoraSI.com, para
la mayor gloria de Dios y el bien de nuestros hermanos.
¡Paz, Alegría y
Bien! |
| 2. Vivir la fe en lo cotidiano
El Evangelio nos habla del hombre que tenía una mano seca (Marcos 3, 1-6), a
quien Jesús cura; solamente le dijo: extiende tu mano. La extendió, y su mano
quedó curada. Todo es posible con Jesús.
La fe en Dios nos permite lograr metas
que siempre habíamos creído inalcanzables, resolver viejos problemas personales o
de una tarea apostólica que parecían sin solución, como echar fuera defectos que
estaban arraigados.
La fe es para vivirla, y debe normar nuestras grandes y
pequeñas decisiones; y, a la vez, se manifiesta de ordinario en la manera de
enfrentarse con los deberes de cada día.
No basta con creer las grandes
verdades del Credo, ni siquiera tener una buena formación; es necesario vivir la
fe, practicarla, ejercerla… debe generar en nosotros una “vida de fe” que sea, a
la vez, fruto y manifestación de lo que creemos.
Dios nos pide servirle con la
vida, con las obras, con todas las fuerzas del cuerpo y del alma; “… la fe, si no
tiene obras, está realmente muerta” (Santiago 2, 17).
El ejercicio de la virtud
de la fe en la vida cotidiana se traduce en lo que se conoce como “visión
sobrenatural”, que consiste en ver las cosas, incluso las más corrientes o lo
que parece intrascendente, siempre en relación con el plan de Dios sobre cada
criatura en orden a su salvación y a la de otros muchos.
La vida cristiana, la
santidad, no es un revestimiento externo que recubre al cristiano, ignorando lo
propiamente humano.
Por eso, en el cristiano, las virtudes sobrenaturales
influyen en las humanas y hacen de él un hombre honrado, ejemplar en su trabajo
y en su familia, lleno de sentido del honor y de la justicia.
En los
cristianos, la fe está continuamente en ejercicio, y la esperanza, y la
caridad... Ante problemas y obstáculos, el Señor nos dice, como a aquél hombre:
“extiende tu mano”.
Examinémonos hoy: ¿cómo vamos de “visión sobrenatural” ante
los sucesos de nuestra vida diaria?
La fe nos llevará a imitar a Jesucristo,
perfecto Dios y perfecto hombre, a ser hombres y mujeres de temple, sin
complejos, veraces, honrados, justos en los juicios, en los negocios, en la
conversación...
Y sin respetos humanos, que son consecuencia de valorar más la
opinión de los demás que el juicio de Dios, sin tener en cuenta las palabras de
Jesús:
“si alguien se avergüenza de Mí y de mis palabras... el Hijo del Hombre
también se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre acompañado de
sus santos ángeles” (Marcos 8, 38).
La vida cristiana se expresa a través del
actuar humano, al que dignifica y eleva al plano sobrenatural. Por otra parte, lo
humano sustenta y hace posibles las virtudes sobrenaturales.
En San José
encontramos un modelo espléndido de varón justo (Mateo 1, 19), que vivió la fe en
todas las circunstancias de su vida, con fidelidad y discreción, con prudencia y
valentía.
Pidamos a San José que nos alcance de Jesús ser como él, ejemplo de
padre de familia y esposo amoroso, de cristiano y ciudadano diligente.
Pidámosle que sepamos ser lo que Cristo espera de cada uno de nosotros, según
nuestro estado de vida, en el propio ambiente y circunstancias. |
| 3. “No me avergüenzo de Aquél al que amo”
Entrevista realizada a Don Carlos Dívar por Gonzalo Altozano (Revista
Alba).
Va a ser el nuevo presidente del Consejo General del Poder Judicial. Su
nombre, que ha sonado mucho en los telediarios y los informativos, también lo
hace entre sus hermanos de la Adoración Nocturna, realidad eclesial dentro de la
cual es “adorador veterano constante”.
Tantas horas de oración se le notan en
lo pausado de sus modales y en lo meditadísimo de sus respuestas a la entrevista
que le realizó la Revista Alba hace un tiempo.
El nuevo presidente del gobierno
de los jueces españoles no es partidario de dejar sus creencias en casa: “El amor
de Dios, que es el que ha dirigido toda mi vida, nunca puede quedarse en casa”,
afirma.
Revista Alba: Ustedes, los adoradores nocturnos, rezan cuando todos
duermen.
Don Carlos: Es que, como dice el apóstol san Pablo, hay que orar sin
descanso. Por otra parte, Pío XII definía la oración como “la respiración del
alma”, y todos sabemos que ni dormidos podemos dejar de respirar.
Revista
Alba: ¿Se reza mejor de noche?
Don Carlos: El silencio es más profundo,
nadie te interrumpe, te concentras más. Esto hace que Dios te hable más de cerca
al corazón. No hay que olvidar que Jesús gustaba de orar por la noche.
Revista
Alba: ¿Y más? ¿Se reza más?
Don Carlos: Aunque nunca se ora lo suficiente,
hay que hacer horas extras: por los que no rezan, por los que no creen, por los
que no le conocen...
Revista Alba: ¿Qué les diría a éstos?
Don Carlos:
Que llorarían de alegría si supieran cómo nos ama Jesús. Muchos de los que no
aman a Dios es porque no le conocen.
Revista Alba: Tantos años en la
Adoración Nocturna... ¿qué le han enseñado?
Don Carlos: Que lo verdaderamente
importante en la vida es Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar. Es decir,
Jesús en cuerpo, sangre, alma y divinidad. Lo más importante.
Revista Alba:
También es congregante mariano.
Don Carlos: Desde pequeño. Me eduqué en
Bilbao y allí aprendí a dirigirme a Nuestra Señora bajo la advocación de la
Virgen de Begoña.
Revista Alba: Ser congregante mariano y adorador
nocturno...
Don Carlos: Aquí quedan reflejados los dos grandes amores de mi
vida: la Santísima Virgen y la Eucaristía.
Revista Alba: ¿Qué papel tuvieron
ahí sus padres?
Don Carlos: Les debo mucho en cuestión de fe: crecí viéndolos
hacer oración, rezar el rosario, ir a misa... El hogar como iglesia doméstica
(así la definió el Concilio) es clave en la vida del cristiano.
Revista Alba:
¿También lo es la oración?
Don Carlos: “Todo apostolado que no esté basado en
la oración está destinado al fracaso”. Eso dijo Juan Pablo II en su primera
visita a España.
Revista Alba: Antes citaba a Pío XII para definir la
oración. ¿Cómo la definiría usted?
Don Carlos: Como la conversación con Dios,
con Jesús. El trato íntimo con Dios.
Revista Alba: Dice Requero que la imagen
que tiene de Dios no es la de un presidente del Supremo elegido por consenso
entre PP y PSOE, sino la de un padre.
Don Carlos: Toda la revelación de
Jesucristo consiste en decirnos que Dios es padre para expresar así todo el amor
que nos tiene.
Revista Alba: Entonces, ¿se lo imagina como a un padre?
Don
Carlos: No es que me lo imagine, es que dentro de mi corazón lo siento como un
padre que me ayuda, me aconseja y, sobre todo, perdona mis muchas faltas. Él es
el que tiene la iniciativa de amor, no nosotros.
Revista Alba: ¿Y el Juicio
Final? ¿Cómo se imagina el Juicio Final?
Don Carlos: El Evangelio ya nos dice
cómo tenemos que hacerlo: “Allá vendrá Jesús para juzgar a vivos y muertos y
dirá: Venid, benditos de mi Padre. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve
sed y me disteis de beber... ”. Será un juicio de caridad.
Revista Alba: ¿Eso
le reconforta?
Don Carlos: Claro, porque no nos preguntarán por artículos o
dogmas, sino si hemos pasado por el mundo haciendo el bien. Como dijo san Juan de
la Cruz: “Al atardecer de la vida seremos juzgados por el Amor”.
Revista
Alba: No le veo nada partidario de dejar sus creencias en casa antes de ir al
despacho.
Don Carlos: El amor de Dios, que es el que ha dirigido toda mi
vida, nunca puede quedarse en casa.
Revista Alba: ¿Y si se viera obligado a
elegir?
Don Carlos: Yo tengo que actuar conforme a mi conciencia. No puedo
dejar de creer por tener un cargo público. Mi vida es una unidad. Antes de
abandonar a Dios, abandonaría mi trabajo, sin hacer ningún ruido.
Revista
Alba: Hay hombres públicos a los que les da pudor hablar de Dios. A, usted, en
cambio...
Don Carlos: Dios está tanto en mi vida pública como en la privada y
yo no puedo renunciar a Él ni en una ni en otra. Jesús dijo: “Quien se avergüence
de mí yo me avergonzaré de él delante de mi Padre”.
Revista Alba: Y usted,
claro, no quiere que eso le pase.
Don Carlos: No, no quiero. Además, ¿cómo
voy a avergonzarme de Aquél al que amo sobre todas las cosas?
Fuente: www.religionenlibertad.com/noticias/carlos-divar-averguenzo-aquel-amo-todas-cosas |
¡GRACIAS Y QUE DIOS TE BENDIGA!
Quinardo Meléndrez www.adorasi.com
RECUERDA QUE: "... el que persevere hasta el fin, ése se salvará." (Mateo
10,22)
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