| ¡Adorado sea el Santísimo Sacramento! ¡Ave María Purísima! |
Señor, que no olvidemos que moriste por nosotros
Hermosillo, Sonora, México. Viernes 10 de abril de 2009.
CONTENIDO:
1. Del editor 2. Señor, que no olvidemos que moriste por nosotros 3.
Avisos |
| 1. Del editor
¡Hola! Saludos afectuosos y ricas bendiciones. Te damos la bienvenida a esta
edición de nuestro boletín de noticias y temas de espiritualidad, esperando que
resulte útil y agradable para ti.
Como cada noche de Jueves Santo desde hace
2,000 años anoche, hermanas y hermanos, la Iglesia conmemoró la Última Cena del
Señor y su oración en el huerto de Getsemaní, en las que El quiso estar
acompañado de sus íntimos.
Nos reunimos en torno al Sacramento de su Presencia
Real, para recordar sus últimas lecciones y recoger, llenos de agradecimiento,
los preciosos dones de la Eucaristía y el sacerdocio, que en aquella noche el
Señor instituyó.
Reflexionemos con la monición de los adoradores nocturnos
(página 493 del Ritual de la ANM), basada en la Sagrada Escritura (Marcos 14,
22-24; Lucas 22, 19; 1 Corintios 11, 23-27).
Nunca dejando de orar por ti y tus
intenciones, te animo a compartir tu fe, recomendar este boletín y nuestro sitio
en Internet, AdoraSI.com, para la mayor gloria de Dios y el bien de nuestros
hermanos.
¡Paz, Alegría y Bien!
P.D. En esta Semana Santa y te invitamos
afectuosamente a considerar las siguientes meditaciones:
Contemplemos la Pasión:
www.adorasi.com/temas/reflexiones-cristianas/contemplemos-la-pasion.php Domingo de Ramos: www.adorasi.com/temas/reflexiones-cristianas/domingo-de-ramos-entrada-triunfal-en-jerusalen.php La Última Cena del Señor: www.adorasi.com/temas/reflexiones-cristianas/la-ultima-cena-del-senor.php La oración de Getsemaní: www.adorasi.com/temas/reflexiones-cristianas/la-oracion-de-getsemani.php Jesús es traicionado: www.adorasi.com/temas/reflexiones-cristianas/jesus-es-traicionado.php Jesús muere en la Cruz: www.adorasi.com/temas/reflexiones-cristianas/jesus-muere-en-la-cruz.php La sepultura del sagrado Cuerpo: www.adorasi.com/temas/reflexiones-cristianas/la-sepultura-del-sagrado-cuerpo.php Resucitó de entre los muertos: www.adorasi.com/temas/reflexiones-cristianas/resucito-de-entre-los-muertos.php Santo Tomás y nuestro testimonio de fe: www.adorasi.com/temas/reflexiones-cristianas/santo-tomas-y-nuestro-testimonio-de-fe.php |
| 2. Señor, que no olvidemos que moriste por nosotros
Jesús al instituir la Eucaristía, en la misma noche en que había de ser
entregado, dijo del cáliz en que nos dejaba como bebida su preciosa Sangre: “Este
cáliz es la nueva alianza en mi Sangre que es derramada por vosotros”.
Su
mandato a los Apóstoles de que hicieran esto mismo en memoria de El, es comentado
por San Pablo con estas palabras:
“Cuantas veces coméis este pan o bebéis de
este cáliz, representáis la muerte del Señor hasta que vuelva”.
La Eucaristía
es, pues, un sacrificio; es la repetición incruenta y el recuerdo permanente del
sacrificio de la Cruz.
Jesús parecía aquella noche preocupado por el temor de
que olvidásemos su Pasión. Y para perpetuar su recuerdo instituyó la Eucaristía y
el sacerdocio.
Las crónicas de la Orden de la Merced saben de historias como
ésta. Un prisionero condenado a muerte. Le asiste un religioso de esa Orden
benemérita que se consagra a la Obra de Redención de Cautivos, el cual, conmovido
ante la perspectiva de una pobre viuda y unos hijos huérfanos, se decide
generosamente a cambiar sus vestiduras por las del reo y morir por él.
Ya ante
el verdugo que lo va a ejecutar, el nuevo condenado, como quien dice su última
voluntad, llama al verdadero reo: “Toma un retrato mío... para que te acuerdes de
mí... y enséñalo a tu mujer y a tus hijos para que recen por mí... ¿Te
olvidarás?”.
Y el Evangelio plasma una crónica más ancha y profunda. La
humanidad condenada a muerte eterna por sus pecados. El hijo de Dios trueca con
ella sus vestidos; se viste El de naturaleza humana pecadora y cubre a los
hombres con el manto real de su justicia y santidad por dentro y por fuera.
Y
cuando lo llevan a la muerte que El se ha ofrecido a padecer en lugar de los
hombres, llama a un grupito de íntimos, se lleva la mano al corazón y saca, no un
retrato, sino “... éste es mi Cuerpo... ésta es mi Sangre...”
Quedaos con ello
así... ¡Destrozado! ¡Derramada!... ¡para que os acordéis de Mí!... in meam
commemorationem!… ¡en conmemoración mía!
¿Verdad amigos míos que no os
olvidaréis? ¿Verdad que se lo contaréis, que se lo enseñaréis a vuestros hijos
para que se acuerden de Mí? ¿Verdad que cuidaréis de que no se olviden? ¿Verdad
que al menos vosotros no lo olvidaréis?
Y no lo olvidamos, no.
La Santa Misa
nos lo recuerda todos los días. |
¡GRACIAS Y QUE DIOS TE BENDIGA!
Quinardo Meléndrez www.adorasi.com
RECUERDA QUE: "... el que persevere hasta el fin, ése se salvará." (Mateo
10,22)
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