| ¡Adorado sea el Santísimo Sacramento! ¡Ave María Purísima! |
Miércoles de ceniza: conversión y penitencia
Hermosillo, Sonora, México. Miércoles 6 de febrero de 2008.
CONTENIDO:
1. Del editor 2. Miércoles de ceniza: conversión y penitencia 3.
Avisos |
| 1. Del editor
¡Hola! Saludos afectuosos y ricas bendiciones.
Ya estamos en Cuaresma. En
este tiempo, meditemos en la venida del Señor. En esta edición de nuestro boletín
te ofrecemos una reflexión acerca de la necesidad continua de conversión y
penitencia con la esperanza de que te resulten provechosas.
A manera de
introducción, esta breve cita para hacerla vida:
"Hijo mio, atiende a la
humildad, que es la virtud más sublime y la escalera para subir a la cima de la
santidad; porque los propósitos sólo se cumplen por humildad, y las fatigas de
muchos años por la soberbia quedan reducidas a la nada. El hombre humilde es
semejante a Dios, y lo lleva consigo en el templo de su pecho; el soberbio es
odioso a Dios, y se asemeja al demonio". (San Basilio, Admoniciones a sus hijos
espirituales)
Y no lo olvides... Comparte tu fe, recomienda AdoraSI.com y este
boletín a tus amistades y conocidos. ¡Paz, Alegría y Bien! |
| 2. Miércoles de ceniza: conversión y penitencia
Comienza la Cuaresma, tiempo de penitencia y de renovación interior para
preparar la Pascua del Señor.
La liturgia de la Iglesia nos invita sin cesar a
purificar nuestra alma y a recomenzar de nuevo. En el momento de la imposición de
la ceniza sobre nuestra cabeza, se nos recuerdan las palabras del Génesis,
después del pecado original: Acuérdate, hombre, de que eres polvo y en polvo te
has de convertir (Génesis 3, 19). Y sin embargo, a veces olvidamos que sin el
Señor no somos nada.
Quiere el Señor que nos despeguemos de las cosas de la
tierra para volvernos a Él. Jesús busca en nosotros un corazón contrito,
conocedor de sus faltas y pecados y dispuesto a eliminarlos.
También desea un
dolor sincero de los pecados que se manifestará ante todo en la Confesión
sacramental. El Señor nos atenderá si en el día de hoy le repetimos de corazón:
Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme.
La
verdadera conversión se manifiesta en la conducta: en el trabajo, hecho con
orden, puntualidad e intensidad; en la familia, mortificando nuestro egoísmo y
creando un ambiente más grato en nuestro entorno; y en la preparación y cuidado
de la Confesión frecuente.
El Señor también nos pide hoy una mortificación más
especial, que ofrecemos con alegría: la abstinencia y el ayuno; también la
limosna que, ofrecida con un corazón misericordioso, desea llevar consuelo a
quien pasa necesidad.
Cada uno debe hacerse un plan concreto de mortificaciones
para ofrecer al Señor diariamente esta Cuaresma. Para hacerlo, tengamos en cuenta
que deben ser "mortificaciones que no mortifiquen a los demás, que nos vuelvan
más delicados, más comprensivos, más abiertos a todos" (del libro "Es Cristo que
pasa" de J.M. Escrivá de Balaguer )
San Pablo (2 Corintios, 5) nos dice que éste
es un tiempo excelente que debemos aprovechar para una profunda conversión.
Podemos estar seguros que vamos a estar sostenidos por una particular gracia de
Dios, propia del tiempo litúrgico que hemos comenzado:
"Tiempo para que cada uno
se sienta urgido por Jesucristo. Para que los que alguna vez nos sentimos
inclinados a aplazar esta decisión sepamos que ha llegado el momento. Para que
los que tengan pesimismo, pensando que sus defectos no tienen remedio, sepan que
ha llegado el momento. Comienza la Cuaresma; mirémosla como un tiempo de cambio y
de esperanza" (del libro "Tiempo para creer" de A.M. García Dorronsoro) |
¡GRACIAS Y QUE DIOS TE BENDIGA!
Quinardo Meléndrez www.adorasi.com
RECUERDA QUE: "... el que persevere hasta el fin, ése se salvará." (Mateo
10,22)
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