Es posible que los lectores recién
avenidos encuentren necesidad de justificación, cuando menos expositiva, sobre
esta lección. Huelga aquí repetirme en lo que ha sido, a lo largo de los años,
la construcción de una teoría unificadora y explicativa de sus fundamentos por
lo que a ellos —como a todo interesado— remito al repaso de mis
trabajos enlistados al final de este artículo. Para no plagiarme a mí
mismo, entonces, requiero la merced de obviar volver a escribir sobre lo que en
otras partes he desarrollado y la paciencia eventual de releer ese material.
Pero voy a dar por supuesto que el lector es consecuente seguidor del hilo de
mis otros razonamientos y, admitida la existencia tanto del plano astral, mundo
astral y, por carácter transitivo, de la también existencia de entidades en ese
plano (desde las "larvas astrales", entidades primitivas de psiquismo inferior y
parasitarias, ya mencionadas en los niveles Básico (1) e Intermedio (2) de
nuestro Curso de Autodefensa Psíquica, hasta nuestro propio cuerpo astral)
avanzaremos sobre otro elemento perturbador cuya naturaleza y accionar no debe
omitir todo estudioso de lo esotérico.
También sé que las afirmaciones aquí
planteadas sonarán audaces y transgresoras. Interprétese como un humilde intento
de impulsar adelante la reflexión y la investigación en estos ámbitos,
susceptible de ampliación o corrección.
Llamamos "cascarones astrales", a
la supervivencia o "sobreexistencia" más allá del óbito humano de su propia
naturaleza astral. Como se dijera en otras ocasiones, la entidad holística que
llamamos "ser humano" existe como tal desde —y sólo desde— el acto del
nacimiento. El hálito vital, "élan", "ruah elohim", "präna", u "orgón",
es decir, lo que la moderna Parapsicología denomina "campo bioplasmático" o
"bioenergético", se incorpora con sus primeras respiraciones autónomas. Quedó
expresado que, en el estado fetal y en tanto y en cuanto vive, respira y se
alimenta a través de la madre, su naturaleza bioenergética es poco más que la de
otro órgano. El ser humano es un ente independiente cuando el cordón
umbilical es cortado, y es a partir de allí que los hasta entonces llamados
"núcleos de personalidad fetal" —al decir del doctor Arnaldo Rascovsky— pasan a
organizarse como su psiquismo, es decir, su mente. Es en ese momento que la
"mónada" divina de Leibnitz, el "alma", encarna y en ese proceso su
reflejo especular en la naturaleza humana, el "espíritu", tiene razón de ser. Su
cuerpo astral, también se organiza entonces autónomamente y así, cuerpo físico +
cuerpo astral + mente + campo bioplasmático + alma + espíritu son como planos
que interseccionan en uno dado, llamándose entonces con propiedad a esa
interacción "ser humano".
Al fallecer, comienza —en clara
consonancia entrópica— un proceso inverso de disociación. La "mónada divina"
regresa a la Fuente original (va por cuenta del lector llamarla Dios, Conciencia
Cósmica o como prefiera). La "mente" se transformará en "paquete de memoria
erótico" o "paquete de memoria thanático". El espíritu o, con más propiedad, el
Yo Espiritual, es lo que encarnará en sucesivos devenires, el cuerpo físico se
desintegra prontamente, la bioenergía se disipa entrópicamente y el cuerpo
astral —que es lo que hoy nos ocupa— también lo hará, pero en tiempos
cronológicos mayores debido a su naturaleza extremadamente más sutil. Ese cuerpo
astral "vacío" de otros contenidos es lo que, en su persistencia, será
denominado "cascarón astral".
Ahora bien: toda la experiencia acumulada
tiende a fortalecer la presunción teosófica de que Cuerpo Astral y Cuerpo
Emocional son la misma cosa. Para ponerlo de otra forma: el cuerpo astral
está hecho de la sustancia (¿hay que aclarar que es una metáfora?) de las
emociones y sentimientos, o bien, emociones y sentimientos están hechos de la
materia astral. Incidentalmente, esto explica la afirmación milenaria de que el
Amor es la energía o fuerza más poderosa y organizada del Universo
porque, si como hemos planteado, lo que tímidamente se redescubre como Materia
Oscura a nivel astrofísico no es más que la deducción perceptible de la Materia
Astral, ambas son "materias" demasiado sutiles ("oscuras") para ser detectadas
por nuestros aparatos de medición, pero debiendo la primera existir sí o sí para
darle sentido a la física, y constituyendo quizás el 85 % del Cosmos conocido,
siendo una materia más sutil que la materia física pero ordenando a ésta,
lo que, después de todo, es lo que siempre se ha sabido de la materia astral, es
obvio que su comportamiento negantrópico (contrario a la Entropía) lo que
podemos llamar "Amor" será, de suyo, una fuerza extremadamente eficiente en el
camino evolutivo.
Como expresáramos en nuestros trabajos
sobre Vida después de la Vida (3), así como las remanencias psíquicas tras la
muerte estarán teñidas de la naturaleza "erótica" o "thanática" dominante
durante la fase biológica, así también esa naturaleza la tendrá el cuerpo astral
superviviente. En el caso, entonces, de cuerpos astrales de individuos que en
vida fueron destructivos, egoístas, excesivamente materialistas (es decir,
"thanáticos") esos cuerpos astrales "vacíos", esos "cascarones" conservarán esas
tendencias dominantes. Pero son, en un punto, vida. Y la Vida busca su
persistir. De forma tal que tales "cascarones astrales", percibiendo que se ha
iniciado su propio proceso de disociación, tenderán a buscar alternativas de
supervivencia. Necesitan lo que les falta. Y les falta todo: bioenergía, cuerpo
físico, mente...
Este es el punto de riesgo para quien
explora ámbitos fronterizos con lo esotérico sin el adecuado conocimiento o
preparación. Porque es dable esperar que, por ejemplo durante una sesión de
tablero Ouija, la entidad "convocada" no sea el "espíritu" de la tía Carlota
fallecida, sino inadvertidamente un cascarón astral que suple, que asume la
representación de tal, porque es lo que el irresponsable aprendiz de hechicero
está esperando que parezca (y pocos le cuestionan al espíritu de la tía Carlota
si se trata de quien dice que es). De resultas de lo cual, en una verdadera
"obsesión" —cuando el diletante de lo oculto mantiene su autonomía psicológica—
o "posesión" —cuando el mismo pierde el control de sus automatismos— el cascarón
astral "encarna", se interpenetra con el propio cuerpo astral del sujeto en una
acción oportunista tendiente a subsistir medrando a costa de aquella sumatoria
de planos de existencia que mencionara al principio. Una conducta fútil porque,
tarde o temprano, el proceso regido por leyes universales completará su ciclo,
pero que en el ínterin perturba —a veces con permanentes afecciones al
equilibrio psicofísico del individuo— y logrando una sobrevida mayor a la que
naturalmente estaría sujeto. Es entonces obvio que esta explicación conlleva una
advertencia: la de conocer en profundidad las alternativas de toda
experimentación esotérica que pueda ponernos en riesgo potencial de coincidir
con alguna de estas entidades.
Referencias:
2) Curso Intermedio de Autodefensa Psíquica:
descargar.
Para una mayor comprensión de estos procesos,
recomendamos leer:
LECCIONES DE ESOTERISMO PRÁCTICO
Lección EP Nº 01:
Quirología Científica 1.
Lección EP Nº 02: Quirología Científica
2.
Lección EP Nº 03: Quirología Científica 3.
Lección EP Nº 04: Infografía
ampliada de la mano.
Lección EP Nº 05: Infografía mejorada de la mano.
Seminario de Técnicas Adivinatorias (I).
Lección EP Nº 06: Seminario de
Técnicas Adivinatorias (II).
Lección EP Nº 07: Seminario de Técnicas
Adivinatorias (III).
Lección EP Nº 08: La utilidad de estudiar la Sabiduría
Antigua y su inserción en la “Nueva Era” (parte 1).
Lección EP Nº 09: El estético Sexto Sentido.
Lección EP Nº 10: El Árbol de la Vida.
Lección EP Nº 11: La Sabiduría de la Kabballah.
Lección EP Nº 12: Kirón, la Estela de la Sombra.
Lección EP Nº 13: La luz interior y la Noche Oscura.
Una acotación (tal vez de interés) a
nuestra última lección de Esoterismo Práctico, en AFR Nº 136.
Lección EP Nº 14: El concepto de Analogía en la Práctica
Esotérica.
Lección EP Nº 15: La Energía Vital Universal oPräna, su
voibración y el buen empleo de estos ciclos.
Lección EP Nº 16: La ¿aniquilación? del Ego.
Lección EP Nº 17: Antakharana: El puente de comunión mística
con lo espiritual.
Lección EP Nº 18: Illuminati: Inquisidores de la Nueva
Era.
Lección EP Nº
19: La Transmutación Alquímica del Yo.
Lección EP Nº
20: La Psicomitología Personal.
Lección EP Nº 21: Psicomitología: Ahondando el Conocimiento
de los Arquetipos Personalizados del Inconciente.
Lección EP Nº
22: Evolución Espiritual y Desengaños
Afectivos.
Lección EP Nº
23: En Conexión con las Energías Telúricas.
Lección EP Nº 24:
El Anillo
Manásico y el Conocimiento Akhásico.
Lección EP Nº 25: Esoterismo y Compromiso
Social.
Lección EP Nº 26: Familia y Aborto: Las "Brasas
Ardientes" del Esoterismo.
Lección EP Nº 27: El Hombre Es Su
Proceder.
En números anteriores de Al Filo de la
Realidad:
Criaturas De La Oscuridad
por Scott Corrales
Las Gárgolas Presentes En El Siglo Xxi
por Juan
Guillermo Aguilera Rodríguez
Mutilaciones En Vacunos
por Daniel Ubaldo
Padilla
Piriápolis, Uruguay:
La Perla del Feng Shui
por Gustavo
Fernández
Una lección de Alquimia práctica: Llegó el
Momento de Experimentar
por Gustavo Fernández
AFR Nº
172:
Otra Discriminación Más, y Van..
por
Gustavo Fernández
¡Pare de Sufrir! ¡Llame Yá!
por Gustavo Fernández
Revolviendo la
biblioteca: ¿Hombre de Negro o Vampiro en el Uritorco?
por Mario Gustavo Guevara
Piezas de un rompecabezas esotérico: Uruguay Metafísico
por Gustavo Fernández
Sólo
Ámenme
por Gustavo Fernández
Una Extraña Antena
por Gustavo Fernández
La Cumbre, Córdoba: Otro hito
para investigar
por Gustavo Fernández
Signos y Amuletos en dos
continentes
por Gustavo
Fernández
Tierra Hueca:
Madre De Todas Las Conspiraciones (Parte I)
por
Débora Goldstern
¿Qué Significa
Ocupar El Campo Junguiano?
por Antonio Las
Heras
Crónica De La
Jornada De Psicología Junguiana En El Hospital Borda
por Viviana del Río
El Hombre Más
Feliz Del Mundo
De la lista de correo de debates
"Otras Inteligencias"
Noticias:
El Arte Espiritual de Marcelo
Rotela.
Gustavo Fernández, miembro de la Asoc.
Jungiana
Argentina