"Panrrefutador militante ("Pequeño Fernández Ilustrado"): Dícese de quien
asumiendo la etiqueta filosófica de escéptico, hace de su vida una persistente
agrtesiòn contra todo conocimiento que no swea, no ya científica, sino
académicamente aceptado. "Pasnrrefutador" porque refuta cualquier ítem
(presencias extraterrestres, fenómenos parapsicológicos, entidades angelicales,
sabudiría arcana y un interminable etcétera) refutaciòn que como presupone un a
incursiòn acabada en todas esas disciplinas (porque no hay peor muestra de
ignorancia que criticar lo que se desconoce) los señala como universalistas
geniales, omnisapientes buscadores de la Verdad. Y "militante", porque, ya que
dichas disciplinas carecn dee asidero y fundamentos, en vez de dirigir su tiempo
y ernergía qa cosas más "serías", se vuelcan con indistinguible pasiòn que los
crédulos más fervorosos. Es como si a usted le disgustara el fútbol, y en ves
de, simplemente, cambiar de canal en su TV, ingresara en cuanto foro existe para
convencer a los demás que les debe resultar igual de
desagradable.
Eso sí, en su cruzada
racionalista, siempre harán objeto de sus decires a cultores individuales o
agrupaciones sin mayor peso especifico, a sabiendas que si fueran igualmente
coherentes y desmenuzaran a la grandes instituciones religiosas establecidas, no
pasaría mucho tiempo sin ser puestos en su lugar. Valor intelectual, que le
dicen.
Estas líneas no pretenden, a
diferencia de otros escritos míos, reflejar una particular investigación.
Constituyen sí un cúmulo de reflexiones o, si lo prefieren, pensamientos que
elijo expresar en voz alta o por escrito. Y que creo oportunos pues, entre otras
cosas, si de algo carece la ovnilogía es de pensadores abstractos. Mejor aún
–aunque la expresión parezca peyorativa– de filósofos de la temática OVNI. Es
decir, estudiosos que sin despreciar –cómo hacerlo– la investigación de campo,
se detengan a meditar sobre algunas cuestiones aparentemente periféricas pero
sin embargo de graves implicaciones sociales, colaterales al
fenómeno, para darle un mejor contexto al por qué de la tempestad intelectual
que suele desatarse apenas pronuncia uno las palabras “malditas”: platillo
volante."