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CIENCIA Y CREENCIA
 | | Asunto: | [agartha] Bella historia del Dr. Mikao Usui. | | Fecha: | 2 de Noviembre, 2008 19:02:16 (+0100) | | Autor: | david_kether <david_kether @.......com>
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Bella historia del Dr. Mikao Usui.
 "En este mundo de escepticismo del siglo XIX, nació en Japón un bebé
de nombre Mikao Usui [15 de agosto de 1865], un niño destinado a
convertirse en un erudito y filósofo así como también en un profundo
curador. Educado por misioneros, se convirtió en cristiano y ascendió
a una posición de eminencia como director de una escuela cristiana
para niños en Kyoto.
En su doble papel de Ministro y Director trabajó entre
sus estudiantes
hasta que una mañana fue consultado amablemente durante el servicio
parroquial por varios estudiantes avanzados, quienes le preguntaron si
creía en la Biblia, si creía literalmente.
Cuando el Dr. Usui les respondió que sí, los estudiantes desearon que
les demostrara su creencia ejecutando un milagro, como aquellos que
había obrado Jesús.
Como el Dr. Usui fue incapaz de realizar esto, sus estudiantes,
declararon que su fe era ciega e insuficiente para reforzar la de
ellos mismos, ya que necesitaban algo más que una fe ciega para poder
creer.

El Dr. Usui se sintió golpeado por la enormidad de este
cuestionamiento y les pidió a los jóvenes que no perdieran su fe.
Declaró su intención de renunciar inmediatamente a su posición y
viajar a un país cristiano occidental donde pudiera aprender cómo
realizar estos milagros de Jesús, y retornar a Kyoto para dar una
prueba literal de sus creencias.

Su destino fue Norteamérica donde se inscribió en una universidad de
Chicago para estudiar más profundamente las escrituras cristianas.
Su interés se centró en los milagros curativos, y cuando se evidenció
que no podría aprender de sus estudios cómo curó Jesús, comenzó a
explorar en las sagradas escrituras de otras grandes religiones del
mundo.
Finalmente se concentró en las escrituras budistas, habiendo aprendido
que Buda y sus primeros discípulos habían practicado la curación.
Intuitivamente sintió que la respuesta que buscaba la encontraría en
esta tradición.
Luego de siete años en América, el Dr. Usui regresó a Kyoto donde
podría estudiar más a fondo los Sutras budistas. Allí visitó muchos
templos y monasterios, hablando con los monjes sobre la curación.
Estaban de acuerdo en que Buda había curado: sin embargo, esta
práctica se había dejado de usar en el budismo, dedicándose los monjes
a la salud espiritual y dejando a los doctores la curación física.
En el transcurso de su búsqueda el Dr. Usui encontró un abate zen,
quien lo invitó a permanecer en su monasterio mientras proseguía sus
estudios. El Dr. Usui aceptó la invitación y durante muchos años
convivió con estos monjes.
Primero estudió las escrituras en japonés, y no encontrando lo que
buscaba, pensó que se había perdido mucho en las traducciones.

Como el budismo había llegado a Japón desde China, entonces aprendió
chino y leyó los Sutras en esta lengua. Sabía que estaba cerca, pero
aun así no encontraba lo que deseaba. Otra vez, puso en duda la
traducción, y decidió aprender sánscrito porque el budismo había
salido originalmente de India. Se convirtió en un maestro de
sánscrito, y fue en esta lengua donde finalmente encontró lo que
estaba buscando.
¡Los secretos de la curación eran suyos!
Había encontrado los símbolos; sin embargo, no sabía qué hacer con
ellos ni cómo utilizarlos.
Sin querer aceptar ésta como una respuesta final, decidió retirarse a
una montaña [Kurama] considerada sagrada por los monjes en las afueras
de Kyoto, para ayunar y meditar durante tres semanas con la
expectativa de que le sería mostrado el significado de lo que había
hallado.
Discutió su Iniciativa con el abate, y le pidió que si no regresaba al
día veintiuno enviara unos monjes a recoger sus huesos. Su intención
era no regresar sin una respuesta.
El Dr. Usui caminó hasta esta montaña, unos diez kilómetros fuera de
la ciudad, y encontró un lugar tranquilo cerca de una corriente de
agua donde se sentó a meditar, permitiéndose únicamente beber agua
durante su prolongado ayuno. Para llevar cuenta de los días depositó a
su lado veintiuna piedrecillas, las que fue descartando hasta quedar
una sola.
De este modo, en la mañana del último día se sentó en la oscuridad que
precede al amanecer, mirando hacia el firmamento donde vio una luz
distante en el cielo negro. Mientras observaba, la luz comenzó a ser
más brillante y a acercarse rápidamente.
A gran velocidad, cada vez más cerca, más cerca y se dio cuenta de que
si continuaba sentado allí la luz lo golpearía. Su primer impulso fue
apartarse, luego pensó en todos esos años en los que había estado
investigando; entonces se sentó inmóvil, dispuesto a permitirse esta
experiencia. La luz lo golpeó en la frente y perdió la conciencia.

Cuando volvió en sí el sol estaba alto, brillando en todo su
esplendor, y supo que habían pasado varias horas; sin embargo, tenía
un recuerdo completo de lo que había pasado durante ese período de
tiempo.
Cuando la luz lo golpeó, reconoció colores bellísimos, todos los
matices del arco iris: seguidamente apareció una intensa luz blanca,
después de la cual grandes burbujas transparentes aparecieron ante sus
ojos.
Cada una de ellas contenía uno de los símbolos que él había encontrado
en las escrituras sánscritas. A medida que cada burbuja entraba en su
campo visual se le daba la instrucción para utilizar el símbolo
correspondiente.
Tan pronto como fijaba la información en la memoria, la burbuja se
desplazaba y otra la reemplazaba con un símbolo diferente. De este
modo se entregó al Dr. Usui la enseñanza completa sobre los
significados de los símbolos. Ahora poseía los secretos que tanto
había buscado, supo que ésta era la Energía Vital Universal que él
llamó "Reiki", y de esta forma nació el Sistema Usui de Curación
Natural.

Lleno de energía y ansioso de regresar a Kyoto, el Dr.
Usui salió de
su larga meditación y bajó de la montaña: al caminar rápidamente se
lastimó el talón por lo que inmediatamente puso en práctica lo que
había aprendido. Mientras se tomaba el pie sintió una curación
instantánea y recibió la primera comprobación de que las visiones que
había tenido eran verdaderas. [...]"
Haberly, Helen: Reiki - Hawayo Takata's Story, Archedimg Publications,
Maryland, 2000.
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Por david_kether - 2 de Noviembre, 2008, 18:00, Categoría: Reiki. http://explayandose.zoomblog.com/archivo/2008/11/02/bella-historia-del-Dr-Mikao-Usui8207.html
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