Boletin Nº 160: "Debemos actuar y avanzar de acuerdo al
Obrar de Dios."
Cuatro principios de la Obra de Dios (Parte III)
En 2da Reyes capitulo 4 Dios nos deja conocer cuatro principios de su forma
de obrar, si los atendemos y nos movemos en fe de acuerdo a ellos, seguramente
nosotros también podremos ver resultados que traerán Gloria a su nombre.
Principio 3: Debemos actuar y avanzar de acuerdo al Obrar de
Dios.
La obra de Dios se desarrolla generalmente por caminos simples, conocidos,
a nuestro alcance y cien por ciento aplicables por medio de nuestras
vidas.
La historia de la viuda no es la excepción, la orden del profeta hacia ella
es “actuar y avanzar en la medida que Dios obre”
Siempre Dios nos da órdenes directas, simples, a nuestro alcance y
totalmente aplicables.
Para Josue fue “dar vueltas” a Jerico, para los amigos de lázaro “correr la
piedra”, para los discipulos frente a los cinco mil “hacerlos sentar”, y así
podríamos seguir.
Para la viuda fue “llena una vasija, cuando una este llena, ponla aparte y
continua con la siguiente”
Si Dios puede crear aceite de la nada, también puede hacer aparecer aceite
en las vasijas sin que la viuda mueva un dedo, sin embargo el mensaje de Dios
es “Yo no hago el trabajo que el hombre puede y debe hacer”
¿Porque Dios debería obrar si nosotros no estamos dispuestos a trabajar
para El?
¿Porque Dios tiene que derramar su obrar cuando los que van a recibir no
están dispuestos a la diligencia y al esfuerzo?
¿Por qué Dios actúa acompañado de nuestros insignificantes aportes?
Porque en esos aportes se descubren nuestras actitudes hacia
El.
En nuestra respuesta a las pequeñas tareas que El nos pide queda demostrada
nuestra fe, nuestra dedicación, nuestra dependencia, nuestro esfuerzo, nuestra
constancia, en definitiva, nuestro corazón.
Muchos siguen buscando el obrar de Dios creyendo que Dios da sin que
tengamos que trabajar. Dios no alimenta la vagancia.
Uno de los hombres que mas vio a Dios obrar dice “en trabajos, abundante”
(2da Corintios 11.23), mostrando su claridad en relación a que la obra de Dios
viene de la mano de hombres y mujeres que responsablemente ejecutan las ordenes
y tareas asignadas por el jefe de la Obra.
Esto simplemente significa que la iglesia y nosotros en nuestra vida vamos
a ver a Dios obrar en la medida que ocupemos nuestro lugar de trabajo en su
obra.
Sin desestimar los lugares donde reflexionamos sobre la Obra de Dios o nos
emocionamos con respecto a su obrar es evidente y reconocido que estos dos
aspectos son movilizadores de la acción pero ni la reflexion seria ni la
emoción expresada reemplazan a la ejecución de las tareas.
Los evangelios muestran al mismo Jesús dando su ejemplo de este principio
en su propia vida como ejecutor de las tareas del reino cuando Mateo 4.17 dice
que “Jesús comenzó a predicar”.
No dice que Jesús reflexiono sobre predicar (algo que seguramente hizo), no
dice que Jesús se emociono o canto que iba a predicar (tal vez hizo estas
cosas) sino que dice que lo comenzó “a hacer”.
Debemos pasar al plano de la acción si queremos ver a Dios obrar.
Como pastores, misioneros, obreros, lideres y miembros de nuestras iglesias
tenemos que tomar cada orden que entendamos de Jesús, las simples, las que están
a nuestro alcance, las que todos los cristianos sabemos, y empezar a vivirlas
regularmente.
Si llenamos una vasija, podremos pasar a otra, y Dios ira demostrando que
con cada vasija que El lleno su Fidelidad se cumple en aquellos que
accionan.
Dios quiera que no te mate el conformismo, mucho de lo que falta hacer en
el reino esta destinado a ser realizado por personas valiosas que han visto a
Dios llenar sus vasijas y se detuvieron. Se conformaron. Dijeron “con estas
vasijas que Dios lleno ya estoy bien”.
El desafío es que puedas continuar poniendo vasijas delante de Dios para El
las llene.
El desafío es que para que Dios llene mas vasijas vos tenés que seguir
trabajando día a día.
Mientras a muchos les encanta ver a Dios obrar milagrosamente de forma
excepcional en ocasiones eventuales, otros se entregan al “día a día” para que
Dios llene la próxima vasija. Esto requiere constancia, responsabilidad,
carácter, dependencia, entrega, trabajo.
Dios esta dispuesto a obrar, Dios esta con el aceite listo para llenar
continuamente las vasijas que vayas colocando delante de El, requiere trabajo y
esfuerzo pero el resultado es glorioso.
Hace unos días charlaba con un pastor que tenia frenado el proceso de
evangelismo personal en su iglesia, mucho tiempo sin ver almas salvadas. Para
sus miembros "ganar una persona para Cristo" era una excepcion y no una
normalidad. El y sus lideres se animaron a trabajar a largo plazo, a ser serios,
a esforzarse día a día, a enfocarse en las tareas, a poner a un costado los
programas y enfocarse en las personas , a darse cuenta que con solo cantar una
iglesia no crece ni somos obedientes y pusieron delante de Dios la vasija del
evangelismo personal.
Y Dios la lleno, mientras ellos hicieron su parte Dios les envío mas de 25
personas en un mes de trabajo, Dios lleno su vasija y la seguira llenado si
ellos no se detienen.
Ahora hay 25 personas nuevas para cuidar, se necesita que 25 miembros se
involucren en discipulado personal para atenderlas correctamente. Ahora este
pastor esta poniendo delante de Dios la vasija del discipulado personal y estoy
seguro que Dios también la llenara.
Porque todo aquel que se anima a vivir este principio pone en juego la
fidelidad de Dios.
¿Cual es la ultima vasija que Dios lleno en su vida o en su iglesia?
¿Cuál es la próxima vasija que usted o su iglesia va a colocar delante de
Dios para que El la llene?
¿Están usted y su iglesia “accionando” en las ordenes que Jesús nos dejo
para que El pueda obrar?
El ya dio la orden y la secuencia, El ya esta listo para llenar vasijas, la
pelota esta de tu lado y el de tu iglesia.
El te dice “Cuando una este llena” ponla aparte y sigue con la
siguiente.
El te esta desafiando a trabajar y creer.
¿Qué haras?
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Dios bendiga su vida, familia y ministerio.
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Tito Robert
Director del Ministerio Crecer