Todos queremos ver a nuestras iglesias
crecer porque sabemos que este es un indicador de que el reino de Dios se
extiende.
Con las mejores intenciones cada uno
intentará de diversas maneras y de acuerdo a su realidad hacer lo mejor para
esto suceda.
Es increíble la diversidad de los medios
con los que hoy cuenta la iglesia para intentar realizar la tarea de predicar y
hacer discípulos y damos gracias a Dios por ellos.
Todo aportará para que el reino crezca en
la medida que como dijo Pablo “cada uno mire con cuidado COMO construye”.
Uno de los desafíos mayores y parte de
nuestra responsabilidad como líderes es discernir cuales de los medios que
estamos utilizando están realmente “construyendo” el reino y cuales solo están
“distrayendo”.
Si el objetivo final y concreto es “hacer
discípulos” y hacerlos “en todas las naciones” una sincera evaluación de nuestro
trabajo nos mostraría si ese objetivo fue alcanzado al mirar los bautismos que
hemos realizado y la integración estable de estos discípulos en los lugares
donde trabajamos.
La radio, la televisión, la literatura,
las campañas masivas, la obra personal, y todos los medios que podamos utilizar
deben ser evaluados para determinar si los resultados finales de dichas empresas
coinciden con los objetivos o simplemente están ocupando nuestro tiempo,
esfuerzo, recursos económicos y humanos.
Uno de los pilares de nuestra evaluación
debería pasar por el porcentaje de involucrados del pueblo de Dios en la tarea
de extender el reino y especialmente en los procesos que requieren de
responsabilidad, cuidado y atención estable como lo son los procesos
de evangelismo personal, discipulado personal o grupal de los que
aceptan a Cristo.
En este marco de definir medios y tareas
que puedan llevarnos a cumplir nuestros objetivos como iglesia me gustaría poner
uno que esta al alcance de todas las iglesias, totalmente realizable con los
recursos que cada una tiene y con un solo requisito que por supuesto no abunda:
la disponibilidad.
La propuesta es simple.
Una de las formas en que su iglesia puede
este año crecer es compartir con sus miembros la simple idea de entre todos
plantar en su barrio un jardín.
Necesita tierra (personas) y las hay en
abundancia en todas las ciudades donde somos iglesia.
Necesita una buena semilla y todos
tenemos la mejor en nuestras manos o mejor dicho en nuestra boca.
Necesita dedicar tiempo a sembrar esa
semilla de manera continua, lo mejor será planificar un tiempo para hacerlo
juntos, ya que cuando dejamos ciertas tareas en manos de una decisión espontánea
de las personas generalmente esta se posterga indefinidamente.
Necesita dedicar tiempo a regar y cuidar
la semilla sembrada todo el tiempo que sea necesario hasta que esa semilla
crezca, se haga planta y este lista para dar fruto.
Esta al alcance de cualquier grupo poder
realizar estas tareas y plantar un jardín en su ciudad.
Cada varios meses (dos o tres) meses
usted puede mirar ese jardín y ver cuantas plantas han crecido y afirmado.
A fin de año podrá ver con claridad que
plantar un jardín lleno de nuevas plantas fuertes y listas para dar nuevo fruto
es algo posible para usted y los suyos.
Lleve a cada miembro de su iglesia a
comprender que cada uno de ellos puede plantar una semilla , regarla, cuidarla y
verla crecer.
Este medio de crecimiento enseñado por
Jesús para su iglesia en pasajes como Mateo 13.1-32 y Marcos 4.26-29 es tal vez
el mas simple, el mas económico y mas olvidado por la iglesia.
Puede involucrar a TODOS y permite guiar
a cada miembro a desarrollar su responsabilidad personal como colaborador del
reino.
“Unos plantan, otros riegan y Dios da el
crecimiento” (1ra Corintios 3.6)
Que este año puedas plantar tu
jardín.
Parece aburrido al lado de otros medios
espectaculares que hoy llegan a nuestras manos.
Solo piensa un segundo en esto: Jesús no
tuvo a su alcance la mayoría de los medios que hoy ocupan nuestro tiempo, pero
el planto un jardín que hoy todavia sigue dando frutos.
¿No habra que probar con su forma de
trabajar?
¿Qué espera para empezar su
jardin?
Dios bendiga su vida, familia y ministerio.
Dios bendiga su vida, familia y ministerio.