Las libretas del otro José
(9)Hace unos días estuve leyendo un artículo sobre el creador de la Web, Tim Berners-Lee, que fue el desarrollador del lenguaje hipertextual HTLM que permite saltar de un tema a otro a través de links. A los 21 años se graduó en Física en Oxford y armó su primera computadora con un soldador de hierro, un procesador M6800 y un televisor viejo. Esto fue en 1976- el mismo año en que yo me escapaba de las clases de física en el Seminario para leer en la biblioteca a Apollinaire, Artaud, Rimbaud, Sartre, Baudellaire. El 1969 unos investigadores de USA habían posibilitado la interconección de ordenadores distantes, mediante el envío por línea telefónica de ...una palabra! Luego siguieron las investigaciones y aquí estamos, en este espacio abstracto donde las personas pueden interactuar, recorrer sitios entrelazados, viajar por el espacio, ver videos, oír sonidos ,música, disfrutar de imágenes, acceder a mundos tridimensionales y a dimensiones desconocidas. El mundo en una pantalla.
No puedo dejar de recordar el cuento de Borges, El Aleph, y me es inevitable pensar que a la Web la inventó él.
Por lo demás, el problema central es irresoluble: la enumeración, siquiera parcial, de un conjunto infinito.
J L Borges (El Aleph)
Para ver un mundo en un grano de arena
y un cielo en una flor silvestre
sostén la infinidad en la palma de tu mano
y la eternidad en una hora.
William Blake
Quien no se ocupa de nacer, se ocupa de morir. Bob Dylan
Nada más inquietante para cualquier sistema que atentar contra sus verdades indubitables.
Luis Jalfen
Todo es ficción y el mundo es un gran teatro que sirve de escenario al juego entre el ser y el parecer, la realidad y la hipocresía.
Francisco de Quevedo
Él también ha saboreado la libertad; él también se hace su propio camino donde quiera que vaya. No es algo fácil de hacer, ni es prudente intentarlo a menos que uno esté preparado para ello. Hacerse el propio camino le saca a uno del camino trillado; es un salto en medio de lo desconocido que frecuentemente es causa de una soledad insoportable.
Alfred Perlés (habla de H. Miller)
(...)
Lo que trato de insinuar es la naturaleza sublime y temible de lo único: no pensar como otros piensan, no actuar como otros actúan, no vivir como otros viven, no morir como otros mueren. Llámese la capacidad especial, si se quiere, de hacer de cualquier momento de experiencia algo jamás conocido u oído anteriormente, algo tan personal que pierda toda cualidad de semejanza, y, por hacerlo así revierte a su esencia ordinaria la misma indestructible materia del cosmos.
Henry Miller
A principios de los 90, yo ya pensaba que no escucharía alguien cantando que valiera la pena. A mediados de los 70 escuchábamos a Anderson en Yes, y nos íbamos en una nube a dar una vuelta. O escuchábamos a Greg Lake cantando Epitafio en King Crimson. Lo estoy viendo a mi amigo Ricardito Diez, con vaqueros bombilla, sus discos de vinilo- mucho antes de que fuéramos colimbas primero y mochileros después- comentando siempre cómo cantan estos tipos, che. Quizá no era una cuestión de técnica vocal, sino de onda, sentimiento, pasión . Luego un gran vacío. Recuerdo haber pasado los 80 encontrando poco que escuchar, All Jareau, Ginno Vanelli, Joni Mitchel... En 1993, haciendo zapping, encuentro en un canal de música una mujer con ojos achinados que me pareció tenia algo de aquel añorado espíritu vocal rockero, aunque, por supuesto, agiornado.. Es Bjork. Compré todos sus discos, y sin arrepentirme. Ahí va una de sus letras de Homogenic (1997)
Alarm Call
he caminado esta tierra y he visto a la gente
puedo ser sincera y decir que me gustan
no puedes decirle no a la esperanza ni a la felicidad
quiero ir a la cima de una montaña
con una radio y buenas pilas
y tocar una alegre canción
y liberar a la raza humana del sufrimiento
no soy una jodida budista
pero esto es una iluminación
cuanto menos lugar me des, más espacio tengo
no puedes decirle no a la esperanza ni a la felicidad
quiero ir a la cima de una montaña
con una radio y buenas pilas
y tocar una alegre canción
y liberar a la especie humana del sufrimiento
esto es llamada de alerta
así que despierta-despierta ahora
hoy nunca ha pasado y no me asusta
no puedes decirle no a la esperanza ni a la felicidad
Björk
Los navegantes ansiaban ser canonizados.
Pero no lo lograron. Compraban y vendían
indios... Sé que no están salvados...
Los vi en un infierno. Pero no era un infierno
muy riguroso: los dejaban hablar de islas,
de viajes, de geografía...
Jacobo Fijman
Fluye el sueño naranja de los árboles
con resplandores lilas y rojizos
como pájaros hondos trasvisibles.
Miramos allá lejos
bajo la lenta lluvia del crepúsculo
la cruel evanescencia de unas manos
en el aire del mar.
Al pie de los despojos
el tiempo se interroga en una flor.
Fuentes
El tal Fuentes es autor de un libro de poemas que como otros varios encontré en las ofertas de la calle Corrientes, hace un par de décadas. Diamantes escondidos para ser descubiertos por los buscadores de diamantes escondidos.
Una vez tuve un gorrión parado en mi hombro por un momento, mientras carpía en un jardín de la villa, y me sentí más distinguido por eso, que si llevara charreteras.
Henry David Thoreau (Walden)
Podemos perdonarle a un hombre que haga una cosa útil, siempre y cuando no la admire. La única excusa para hacer una cosa inútil, está en que uno mismo la admire intensamente. Todo arte es completamente inútil.
Oscar Wilde
No era fácil seguirlo. Recuerdo cuando la noche del debut, después del aplauso final, el violinista Suárez Paz llegó al pequeño camarín y se dejó caer, se derrumbó y dijo: " No sé que hago aquí. Para tocar con Piazzolla hay que estar completamente loco." A tres metros Piazzolla estaba con todas las pilas, como para salir al escenario y empezar.
Eso es: seguirle el tren a Piazzolla exigía, por lo menos, un estado de locura. Para Astor la locura era normalidad. Por menos que la locura no se despertaba.
Por aquella fecha ya hacía diez años que había tenido un grave infarto. Verlo, cada noche, tocar con tanta furia, con tanta vehemencia nos hacía decir: "Este tipo va a reventar en el escenario. No nos va a dar tiempo ni para llamar a una ambulancia." Dicho sea de paso: teníamos varios números de emergencia médica y ambulancias, porque "la bestia siempre toca como si el mundo se acabara"
Rodolfo Bracelli
Si no hay fuego, no hay música y mejor uno se dedica a vender pororó.
Astor Piazzolla
Vivimos juntos y actuamos y reaccionamos los unos sobre los otros, pero siempre, en todas circunstancias, estamos solos.
Aldous Huxley "Las puertas de la percepción"
La única diferencia entre un loco y yo, es que yo no estoy loco.
Dalí
En la lista de recuerdos desagradables, tengo aquella vez que salimos un fin de semana con Ale y cuando regresamos a nuestra casa, vimos que los amigos de lo ajeno nos habían desvalijado, no teníamos mucho, pero la verdad es que nos dejaron sin ropa, sin calzado, sin equipo para escuchar música... Por aquellos días estaba leyendo unos haykus, y hay uno especialmente que quedó para siempre exhibido entre nuestras fotos y recuerdos.
Al ladrón
se le olvidó
la luna en la ventana.
Ryokan
Hasta pronto. 21-11-99
Las libretas del otro José
(10)Hola, quería compartir la poesía de Salvatore Quasimodo, poeta siciliano. Hijo de padre ferroviario, en 1908 llega a Messina, con siete años, unos días después del famoso terremoto, encontrando una ciudad en ruinas. Tanta desolación debe haberlo marcado, como a mi abuelo paterno o a mi amigo (hermano!) Pipo, que nacería allí, unas tres décadas después en medio de bombardeos. Luego la guerra; dice en su Discurso sobre la poesía:..." ...los recopiladores fijos del pensamiento crítico, afirman que la poesía (y todas las artes), como las obras de la naturaleza, no sufren cambios ni a través, ni después de una guerra. Ilusión; porque la guerra cambia la vida moral de un pueblo; y el hombre, a su regreso, no reencuentra sus medidas de certeza en un modus de vida interior, olvidado e ironizado durante sus pruebas con la muerte. La guerra exige con violencia un orden inédito en el pensamiento del hombre, una posesión mayor de la verdad: las ocasiones de lo real inciden en su historia." Recibió el Nobel en 1959 y en el discurso que lo fundamentaba se decía: "Quasimodo osa expresar con audaz convicción que la poesía no es válida por sí misma, sino que posee la secreta misión de renovar al hombre a través de su fuerza creadora"
Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra,
traspasado por un rayo de sol:
y enseguida atardece.
(De Aguas y Tierras)
Milán, Agosto de 1943
En vano buscas entre el polvo,
pobre mano, la ciudad ha muerto.
Ha muerto: se oyó el último estampido
sobre el corazón de Naviglio. Y el ruiseñor
cayó de la antena, alta sobre el convento
donde cantaba antes del ocaso.
No cavéis pozos en los patios:
los vivos ya no tienen sed.
No toquéis a los muertos, tan rojos ,tan hinchados:
dejadlos en la tierra de sus casas:
la ciudad ha muerto, ha muerto.
(Día tras Día)
Un arco abierto
La tarde se hace añicos en la tierra
con trueno de humo y el búho
bate el tú, dice solo
el silencio. Las altas islas, oscuras
aplastan el mar, sobre la playa
la noche penetra en los caracoles.
Y el futuro tú mides, el principio
que no dura, divides con lenta
fractura la suma de un tiempo ya ausente.
Apenas la espuma se ciñe a las piedras,
pierdes el sentido del transcurso
impasible de la destrucción.
No conoce la muerte mientras muere
el canto cerrado del búho, en torno
prueba su caza de amor, continúa
un arco abierto, revela
su soledad. Alguien vendrá.
(La Tierra Incomparable)
Los soldados lloran de noche
Ni la cruz ni la infancia bastan,
ni el martillo del Gólgota, ni la angélica
memoria para destruir la guerra.
Los soldados lloran de noche
antes de morir, son fuertes, caen
a los pies de palabras aprendidas
bajo las armas de la vida.
Números amantes, soldados,
anónimos borboteos de lágrimas.
(Aún Desde el Infierno)
Ciertos críticos italianos mantienen hacia mí una actitud de reproche, aprobarían mis poemas si quitase una parte que ellos consideran sobrante: lo que ellos consideran sobrante es precisamente la poesía(...)
Nunca escribí versos políticos y no comprendo la intervención de las ideologías en las obras poéticas. ¿Acaso los poetas no están siempre del lado de la justicia?
Salvatore Quasimodo
Aquí estoy escuchando Quintessence de Bill Evans. Puedo escuchar esta música varios millones de años e invariablemente me producirá bienestar, cualquiera sea el estado previo de mi sistema nervioso. Una medicina casera para estos momentos de acercamiento al fin de año, en los que uno anda bastante estresado y con ganas de que lleguen las vacaciones... Estos pequeños oasis musicales son para mi como un agua helada encontrada en un camino polvoriento y ardiente que parece no va terminar nunca. Supongo que Sísifo llevaba un Walkman y escuchaba todo el tiempo a B. Evans mientras volvía a subir una y otra vez la piedra en su montaña... Así, quizá, no hubiera nada suficientemente malo y tedioso en su vida... (Aviso importante: tomar estas tergiversaciones de la mitología como de quien vienen)
Cantando locamente entre los cerros
No hay hombre
que no tenga una pasión;
La mía consiste
en escribir versos.
Me desligué
de los mil lazos de la vida,
pero esta flaqueza aún me persigue.
Cada vez que contemplo
un paisaje hermoso,
Siempre me encuentro
con un amigo dilecto. Alzo la voz y recito
una estrofa poética,
Maravillándome como si un dios
se cruzara en mi camino.
Desde que fui
desterrado a Hsun-yang,
Viví la mitad de mis días
en medio de los cerros,
Y frecuentemente
cuando termino un poema,
Asciendo solitario la carretera
en dirección al Peñasco Oriental.
Me reclino sobre las barrancas
de la Piedra Blanca,
Y con mis manos arranco
una rama de verde casia.
Mi cantar alocado alarma
a los montes y los valles;
Monos y aves
acuden a mirarme.
Temiendo convertirme
en hazmereir del mundo
escojo un sitio poco
frecuentado por los hombres.
Po-Chü-I ( poeta chino de la dinastía T'Ang, 772-846)
Haz lo que desees ser hacer
ve a donde quieres ir
piensa por ti mismo
y allí estaré contigo
George Harrison
Evidentemente, siempre tendremos algunas necesidades. Pero solo el que tenga necesidades sencillas y naturales puede considerarse que no tiene necesidades, ya que las que tiene son verdaderas, y las verdaderas no son difíciles de satisfacer si uno es hombre libre.
Thomas Merton
Es menester hundirnos la aguja
en donde nos han crecido
los guantes del ocaso.
Osvaldo Svanascini