La Buhardilla de José

N° 20                                                 mayo 2003


 
Es Otoño, muchachos...
Otra vez estamos en la buhardilla.
La buhardilla no es Adén, esa "roca horrible" en la que Rimbaud consolidó su 
huida de la civilización y en la que enterró para siempre sus ambiciones literarias.
Tampoco es la ermita de Getsemany , en la que Merton se olvidaba de sus responsabilidades
mundanas, que al parecer por momentos lo agobiaban. 
Ni es un búnker donde se reúnen temerarios personajes que pretenden obtener el poder
ni un laboratorio de "ingeniería social" ni un newsletter cultural o de movimiento de ninguna 
índole y dirección. 
No hay aquí  alguna verdad más o menos oculta para transmitir.
No es refugio de atorrantes, científicos , intelectuales, políticos, piqueteros.
Nada de propalar doctrinas . Absolutamente nada de eso.
La Buhardilla no tiene pretensiones ni perspectivas. 
 Tal vez , ni siquiera exista. Podría ser un efímero sueño.
Sin fundamentos ni premisas, aquí estamos. 
Rascándonos saludablemente el ombligo , recordando lo que vale la pena y abriendo
pequeñas ventanas para echar unas miradas sobre el mundo.
 
Las hojas amarillas de los fresnos vuelan sobre las veredas. 
Igual que algunos de nuestros 
pensamientos persistentes,  dan vueltas en el aire
y regresan al mismo lugar, suavemente. 
 
La belleza del otoño, afortunadamente, es indescriptible. 

 
"Cuando 
recordamos algo, lo hacemos pasar
nuevamente por nuestro corazón."

- Ortega y Gasset -
 

ES OTOÑO, MUCHACHOS...
 
Es Otoño, muchachos. Salid a caminar.
Otoño en su momento inicial, más hermoso.
No os engañará este azul casi alegre?
¿Alegre?
¿La profundidad tiene alguna vez alegría?

¿No os engañará este verde joyante por momentos?
¿O esta invitación alada de la tarde?
No, una honda presencia deshace las azules sombras
y apaga la alegría del campo
—un luminoso, puro sueño que tiembla.

¿Cómo, y la tarde no se corona de flores
como de un fuego quieto de ángeles guardianes?

Ya está el viento, muchachos, el viento del otoño, del otoño,
violento o suave casi como un suspiro,
una enfermiza alma
de qué oscuros reinos?
que revela en las cosas
un herido pensamiento
de sorprendidas criaturas.

El viento,
niño fúnebre que juega con las últimas ilusiones del cielo
hasta darle una aguda limpieza de extraña agua final.

El viento, muchachos, el viento infinito.
 

Juan L. Ortiz


Adén es una roca horrible, sin una brizna de hierba y sin una gota de agua buena: bebemos agua de mar destilada. El calor es excesivo, sobre todo en junio y en setiembre. La temperatura constante, noche y día, en una oficina fresca y ventilada, es de 35 grados. Todo es caro. En fin, soy como un prisionero aquí y con seguridad me faltan tres meses para volver a viajar y hallar un empleo mejor.

ºººº

La recolección de café tendrá lugar en seis meses. Cuento con abandonar esta ciudad, para ir a traficar en lo desconocido. Hay un gran lago, que se halla a varias jornadas de viaje, en la región del marfil: trataré de llegar allí. Pero el territorio debe ser hostil. Comparé un caballo y me iré.

ºººº

Continúo a disgusto en esta región del África. El clima es áspero y húmedo; el trabajo que hago es absurdo y embrutecedor y las condiciones generales de la existencia son absurdas también. Tuve varios altercados con los directores y me decidí a cambiar de aire pronto.

ºººº

La vida es así y la soledad es mala cosa aquí abajo. Lamento no estar casado y tener una familia. Pero en el presente, estoy condenado a vagar, aferrado a una lejana empresa, y todos los días pierdo el gusto por el clima y aún por la lengua de Europa. Ay, ¿de qué me servirán estas idas y venidas, estas fatigas y aventuras entre razas extrañas, y estas lenguas que no pueden ocupar la memoria, y estas penas sin nombre, si no podré, algún día, reposar en un sitio que me guste y hallar una familia, y tener al menos un hijo al que pueda educar el resto de mi vida de acuerdo a mis ideas, para honrarlo y armarlo con la educación más completa que pueda alcanzarse en esta época, y que pueda verlo convertirse en un ingeniero renombrado, un hombre poderoso y enriquecido por la ciencia?

Me hablan de novedades políticas. ¡Si supieran qué indiferente estoy a todo eso! Desde hace dos años no toco un diario. Hoy todos esos debates me resultan incomprensibles. Como los musulmanes, sé que lo que tenga que pasar, pasará, y eso es todo.

ºººº

 No se sorprendan de que les escriba poco: el principal motivo sería que nunca encuentro nada interesante para decirles. Pues, cuando se está en una región como esta ¡ hay tanto más para preguntar que para decir! Desiertos poblados de negros estúpidos, sin caminos, sin correo, sin viajeros: ¿qué quieren que les escriba de todo esto? ¿Que me aburro, que me idiotizo, que me embrutezco; que ya tengo suficiente, pero que esto no puede terminar, etc., etc.? Esto es todo, todo lo que puede decirse; en consecuencia, puesto que eso no divierte a nadie, hay que callarse. (...)

ºººº

Cartas de Jean Arthur Rimbaud en Abisinia. Fragmentos recopilados por Jorge Manteleone.Revista de Poesía y Poética. Eudeba.1999


Si queremos un país distinto lo tenemos que hacer nosotros. No sirve el juego de la denuncia si no está acompañado por la acción y la participación. Alejandro Rozitchener


Entre genios y lunáticos

Henry Miller


I

En dos breves centurias nos estamos yendo, prácticamente, por el caño del
desagüe. ¡Ahí nos jodemos!* Y nadie se va a entristecer por ese nuestro
paso; ni siquiera ésos a los que hemos ayudado a sobrevivir. En el breve
instante de nuestra historia nos las hemos ingeniado para envenenar al
mundo. Lo hemos envenenado con nuestras ideas de progreso, eficiencia,
mecanización. Hemos convertido en robots a nuestros esforzados pioneros.
Hemos deshumanizado al mundo en el que vivimos.

Los atacantes que vinieron del Viejo Mundo pudieron haber sido vistos como
dioses por los aborígenes del Continente. Pero muy pronto se desilusionaron.
Pronto aprendieron a tenernos miedo y odio (¡nosotros, los caras pálidas,
fuimos quienes enseñaron a los indios a cortarle las cabelleras a los
enemigos!). Hemos actuado con la misma crueldad ante nuestra benevolencia
con diferentes puntos de vista sobre la vida. Nosotros fuimos los que
suprimieron a la maravillosa Comunidad Oneida, así como a otras comunidades
religiosas. A los indios les robamos su territorio e hicimos todo lo que
pudimos para aniquilarlos. Y nunca intentamos darles alguna retribución.

Tal parece que fuimos concebidos entre la violencia y el odio, como si
hubiéramos nacido para saquear, violar y asesinar. Nuestros libros de
historia barnizan las crueldades, las abominaciones y la conducta inmoral de
nuestros líderes. Sólo por ver un breve ejemplo, uno de los grandes hombres
que hemos producido, Thomas Jefferson, tuvo un hijo ilegítimo con una
esclava negra que estuvo a su servicio. Casi todos aquellos hombres que
forjaron nuestra gran democracia fueron esclavistas. Ellos pusieron los
nombres de república y democracia, pero nunca las tuvimos, ni siquiera
ahora. Unos cuantos patricios, de familias poderosas, gobiernan a este país.
Aun en los tiempos de Walt Whitman este territorio estaba cundido por la
corrupción. La poesía en Hojas de hierba de Whitman es un maravilloso canto
al Yo, pero sus restantes escritos en prosa son una condena de la sociedad
estadounidense.

Hace algún tiempo vi. en un cuadro enmarcadas las fotos de todos los
vicepresidentes que hemos tenido, que pudo haber servido para una exposición
de la cursilería. Algunos de ellos parecían criminales; otros, imbéciles; y
los demás, simplemente idiotas. Y a decir verdad, los presidentes no
parecían mejores. Es seguro que los políticos, y los hombres de Estado de
todo el mundo, se saben obtusos y zorrunos. Churchill no fue la excepción.

El nombre de Lincoln es muy reverenciado, aunque en mi opinión él fue con
mucho el responsable de la guerra interna de secesión, él tuvo el poder para
evitar la confrontación entre los del norte y los del sur. Aquella guerra
civil, como casi todas las de su tipo, fue una atrocidad de la cual el país
no se ha recuperado del todo.

Participar en la primera guerra mundial fue, dicho sea con dulzura, un gran
desatino. ¡Nada más vean ahora dónde está aquel gran enemigo de la
humanidad!

Guerra, guerra... Desde mi más tierna infancia recuerdo todo aquello de la
guerra entre España y Estados Unidos, la guerra ruso-japonesa, la guerra de
los Balcanes –y así sin cesar. Como Jean Giono dijo en su libro Refus d'
Obéissance (El rechazo a la obediencia), el capitalismo se alimenta de
guerra; ni siquiera puede existir sin la guerra.

En la actualidad todos los partidos hacen la guerra; los partidos liberales,
reaccionarios o lo que sean. Los comunistas son tan asesinos como los
capitalistas o los fascistas. Parece que el hombre nació para matar. Nuestro
país ha destacado para que le enseñemos al resto del mundo cómo aniquilarse,
incluyendo a la flora y a la fauna.

El viaje a la Luna llamó la atención, por un momento, del público. Sin
embargo, hoy existe la sensación de que eso –el experimento– no tenía ningún
buen propósito (el Pentágono se encargará de cosechar los beneficios). Muy
pronto no habrá necesidad de uniformes, entrenamientos ni disciplinas
militares. Nos quedaremos sentados, dondequiera que nos encontremos, y desde
ahí manipularemos las fuerzas más mortíferas. ¡Toda la guerra lejos de
nuestra silla mecedora! No habrá necesidad de generales, almirantes ni nadie
de esa especie. Todos y cada uno de los hombres, mujeres y niños serán una
bomba potencial.

Cuando digo que nos estamos yendo por el caño del desagüe, incluyo a todos
nuestros imitadores a lo largo del mundo. Todos vamos a caer juntos. Al
holocausto tal vez sólo sobrevivan los primitivos y algunas especies de
bestias salvajes. Sólo entonces, posiblemente, podamos ver que emerge una
nueva humanidad. Es cierto que nosotros los ciudadanos, por ahora, quienes
sostenemos a la sociedad, no estamos preparados para enderezar al barco del
Estado. Cada ejecución de una idea progresista es algo que nos lleva más y
más lejos en dirección al pasado.

Desde los primeros tiempos hemos tenido a nuestros gángsters, nuestros
asesinos y nuestros políticos corruptos. ¿Cuándo hubo un tiempo bueno,
limpio, feliz? Según mis cuentas: nunca. Cuando niño, empecé a oír historias
sobre Tammany Hall. Cuando niño vi a los policías a caballo atacando a las
masas desarmadas en Unión Square (parecían cosacos bien entrenados). Cuando
yo era niño me hablaron de "héroes" como el almirante Dewey (un simplón) y
Teddy Roosevelt de San Juan Hill. Nunca me hablaron de Emerson, Thoreau ni
Whitman. En aquel tiempo mi "héroe" era William Jennigs Bryan, "el orador de
la lengua de plata". Después supe de Sing Sing, Dannemora y Leavenworth y
otros por el estilo. ¡El gran narrador en mi juventud fue O. Henry! pero
nadie hablaba del hombre que lo impulsó a escribir, de Al Jennigs, quien
compartió con aquél su celda en la Penitenciaría de Ohio.

En mi barrio no había bibliotecas públicas ni librerías. Tuve que esperar
hasta que cumplí veintiún años para encontrar a Emma Goldman en la ciudad de
San Diego, California, para aprender que había una palabra como cultura. Y
gracias a ella pude hacer un giro de Mark Twain a Friedrich Nietzsche.

No sólo los vicepresidentes fueron un montón de imbéciles y donadies; sino
también casi todo el país. ¿Cuántos grandes escritores, grandes pintores,
grandes músicos hemos producido en estos siglos? ¡Es más fácil acordarnos de
haraganes famosos!

Hace poco tiempo tuvimos el circo de Watergate. Al observar la reacción que
tuvo la gente, uno puede suponer que nuestros políticos sólo cometen errores
triviales y que nunca cometieron ningún crimen. Muchas veces actuamos como
si tuviéramos la convicción de que el mal puede ser erradicado de una vez
por todas.

Cuando Lincoln publicó su Proclama de la emancipación pensamos que le
habíamos puesto fin a la esclavitud. No habíamos imaginado los ghettos del
norte con problemas raciales más atroces que los del sur. Junto a los
esclavos negros creamos también a los esclavos blancos –esclavos de la era
de la máquina. Todavía existe el Ku Klux Klan. ¡También existe la mafia! No
tenemos progroms pero igual florece y se robustece el antisemitismo.

Está claro que, con toda nuestra palabrería sobre el progreso, tenemos una
mente estrecha, somos prejuiciosos y tenemos sed de sangre como siempre ha
sido. Sólo con referirnos a la situación militar –¡el Pentágono!– es
suficiente para sentir calosfríos. ¡La pasada guerra –la de Vietnam– fue una
vileza! Tamerlane y Atila no son nada comparados con nuestros monstruos de
los últimos días, armados con bombas nucleares y de napalm. Si Hitler fue un
genocida, ¿qué somos nosotros? ¡Nosotros hemos estado cometiendo genocidios
desde el principio! ¡A la carga con todo aquel que no esté de acuerdo con
nosotros! Así ha sido contra indios, negros y mexicanos. Y de pronto ahí
están la televisión y el cine, y ahí hay de todo. Los niños crecen viendo
delitos, asesinatos, robos, torturas y todo lo imaginable que tiene que ver
con vileza, oscurantismo y brutalidad. Todo lo cual es parte de nuestro
amadísimo "progreso". Y todavía nos preguntamos por qué (como nación y como
pueblo) nos estamos desmenuzando.

Me pregunto, muy seriamente, si hay algo de la "civilización" estadounidense
que sea digno de elogio. Y no encuentro nada. Las prisiones son antros de
vicio. Las escuelas tienen asentaderas para aprender –¿qué? ¡hoy los
maestros le tienen miedo a los alumnos! Cada quien le teme a algo, en
cadena, y así hasta llegar a los gérmenes. Un atrevido nunca camina solo por
la noche y menos desarmado. Claro está que quien camina por las calles de
noche es un sospechoso.



II

Ya se han vuelto muy comunes las conversaciones sobre enfermedades venéreas
y la cultura de la droga. Entre adolescentes se contagian. El porcentaje de
estos pacientes es ya muy numeroso. Igual pasa con la afición por las drogas
y el alcohol. ¡Una nación de adictos! ¡Si hasta la abuelita se emborracha!

¿Y qué me dicen de la noble fuerza policíaca, nuestros supuestos
protectores? ¡De cuántos crímenes son culpables! ¡Nos inspiran sospechas y
odios! ¡Corrupción es la palabra severa que los califica! ¿Dónde están
nuestros héroes? Hay que buscarlos entre los rangos deportivos. Por lo
pronto ahí tenemos al boxeador Muhammad Alí. Después serán un jugador de
fútbol americano o un pítcher zurdo. Sí hemos tenido verdaderos héroes, pero
la mayoría de ellos han sido asesinados o encarcelados. Hay muchos héroes
silenciosos. Es muy peligroso ser un desplazado del status quo (¡aunque qué
bueno!) en un país donde se ha multiplicado un hombre al que llaman Cuello
Blanco, Protestante Anglo Sajón –un monstruo creado por los tiempos [...] Al
mirar el pasado Vietnam me invade la náusea. Y todavía hay gente que
califica de "héroes" a los veteranos de esa guerra. Que Dios los perdone.

Sin embargo, como cualquier otra inmundicia, yo también tengo mis héroes,
mis ídolos. Forman un abigarrado grupo. He aquí algunos: John Brown, el del
ferry Harper; Aguinaldo, el rebelde filipino que luchó un año contra Estados
Unidos hasta su muerte; W.E. Burghardt Du Bois, quien mucho me influyó y
terminara en Ghana después de padecer la cárcel; Emma Goldman, la anarquista
que me abrió todo un mundo de cultura; Elizabeth Gurley Flynn de la I.W.W.;
Sacco y Vanzetti, Malcom X, Jack Johnson, Jack Dempsey, Charlie Chaplin,
Martin Luther King, Louis (Satchmo) Armstrong, Charles Lindberg, el general
Robert E. Lee, Laurel y Hardy. También amo las Rocallosas, las Grandes
Fumarolas, las montañas Blue Ridge, el Gran Cañón de Arizona, el estado de
Arkansas, los indios hopi, Joe Louis, Buffalo Bill, Thomas Jefferson, Bill
Nye, el burlesque sobre todo el de Minsky en la avenida 2ª, la ciudad de
Nueva York, Frank Kramer (el campeón ciclista), Pocahontas, los ferrys, los
caballos de fuerza en los motores, la Ópera del Metropolitan, las películas
mudas y muchas de las estrellas del vaudeville. Adoré a Elsie Janis, Harpo
Marx, Greta Garbo y mil más.



III

Aunque mis palabras pueden sonar amargas y desagradables, yo no odio a
Estados Unidos ni a los estadounidenses. Al mirar nuestra historia agitada,
podríamos decir lo mismo de otros países de los llamados civilizados. Como
antes lo había dicho, no puedo pensar en individuos, de cualquier gran país
del mundo, que piensen como pigmeos: "Estamos felices de ser lo que somos.
No tenemos necesidad de cambiar." Seguramente es impensable el verdadero
pensamiento que civilice al ser humano. Entre todos los pueblos civilizados
del mundo descubro al estadounidense como el más desasosegado, el más
insatisfecho, el idiota que puede cambiar al mundo a su imagen y semejanza.
En el proceso de mejorar al mundo, como él tontamente imagina, lo está
envenenando y destruyendo. El poeta Walt Whitman se dio cuenta de todo esto
desde hace más de cien años; él se refirió a nosotros como una nación de
lunáticos. ¡Walt Whitman bien podría ser el más grandioso estadounidense que
ha existido!

He aquí las propias palabras de Whitman, escritas hace como cien años:
"Adelante, mis queridos estadounidenses, conduzcan sus caballos más
allá –¡excitación! ¡dinero! ¡políticos! Abran todas sus válvulas y dejen que
prosiga –columpiándose y exprimiendo a los demás. Muy pronto tú estarás bajo
ese momento que no podrás detener aunque quisieras. Sólo dejen provisiones a
tiempo (viejos y nuevos Estados) para construir algunos miles de manicomios.
Porque están en el camino propicio para crear toda una nación de lunáticos."

===

* En el original se usa la expresión alemana Ausgespielt!, que tiene varias
acepciones.
Traducción de José Vicente Anaya
 enviado por Jorge a Exus


Vivir, dormir, morir: soñar acaso. Hamlet

La primera vez que escuché hablar de la empresa A Torrent, dueña de los caños de desagüe diseminados por la Buenos Aires de principios del siglo XX  , fue en la pensión de Avenida de Mayo. Ronald Vargas fue el educador: nuestro compañero de habitación junto a Aldo, en aquel viejo Hotel Martínez a metros de la estación Lima del Subte. El era un estudiante de periodismo , oriundo de Bolivia, que de día era empleado en una tienda del barrio y por las noches estudiaba .  Era el año 1978 y los tambores de festejo del Mundial 78 rugían en la Avenida;  serían algo así como las 2 de la mañana de un domingo inviernal en que nadie dormía. Palabras como "atorrante", "colimba", "berreta" , "croto" , y otras por el estilo, fueron aquella madrugada minuciosamente escrutadas en sus orígenes, significados y usos, para ya nunca olvidarnos de ellas. Aldo estudiaba Geología, pero mas se dedicaba a asistir a cuanto recital de rock se le cruzaba. Yo era un empleado de oficina que andaba en las calles de la ciudad kafkiana. Los tres intercambiábamos fundamentalmente  delirios y alguna idea consistente, en aquellas largas y frías noches de pensión.

La palabra "atorrante" (originada en aquellos que pasaban sus días en los  enormes caños de la empresa A Torrent, que esperaban ser usados en obras públicas eternamente demoradas) siempre me pareció muy útil para describir ciertas conductas vernáculas que fueron evolucionando con nuestra historia. Hay muchas maneras de ser atorrante: el "tilingo" al que se refiere Martinez Estrada, el "fabricante de zonceras" al que alude Jauretche, y otras muchas, como aquel que vendía (¿vende?) buzones en las esquinas de Buenos Aires.

No supe nada luego de Ronald. Decía ser heredero de unas minas de oro en Bolivia y haber vivido una intensa adolescencia en Los Ángeles. Lo vi por última vez en diciembre del 78, cuando tuve que viajar al sur como soldado (¡colimba!) El me dejó el mensaje sobre la mesa de luz en el que decía: "José, llamó tu mamá desde Punta Alta, te convocaron para reingresar al Ejército como reservista, tenés que presentarte el lunes a las 7 de la mañana". Eran tiempos turbulentos con amenazas de guerras absurdas. Y solo por ese mensaje, cómo olvidarme de Ronald...

 

¿Que es la verdad? ¿Verdad es "verdad a la carta" ? Según Rojas- El Hombre Ligth- la verdad a la carta es aquella que es útil a nuestros preconceptos y necesidades intelectuales y materiales, aquella que forjamos como utilitaria a nuestras conveniencias y necesidades, pero totalmente distante de los hechos.

"El hombre vive prisionero del lenguaje. Con las palabras juega, se apoya en ellas, las acomoda a sus intereses y lleva su significado como mejor le parece. De este modo, denominando una cosa por otra, podemos alcanzar el fenómeno de la confusión."( El Hombre Light, Enrique Rojas, Planeta, 1992)

La política, el periodismo y el marketing han hecho estragos en la verdad. También la globalización ha preconizado una verdad light.  Para el hombre posmoderno, absolutamente preso de las terminales -impresas, digitalizadas, televisadas, emitidas, etc.- de la dialéctica política, del "enfoque periodístico" o del vano marketing , lo que él llama "la verdad" , solo es un menú de ideas prefabricadas, inconsistentes y livianas, únicamente funcionales a lo que  cree es su bienestar. ¡Matrix!


"El cuarto poder está constituido en la actualidad por las grandes empresas periodísticas que son, primero empresas, y después prensa. Se trata de un negocio como cualquier otro que para sostenerse debe gana dinero vendiendo diarios y recibiendo avisos. Pero el negocio no consiste en la venta del ejemplar, que generalmente es pérdida: consiste en la publicidad. Así, el diario es un medio y no un fin, y la " llamada libertad de prensa", una manifestación de la libertad de empresa a que aquella se subordina, porque la prensa es libre sólo en la medida que sirva a la empresa y conforme a sus intereses". Arturo Jauretche, Manual de Zonceras Argentinas

 

Joder, estoy cansado de esta fantasía

quiero escapar de esta mierda caballesca

ir a casa y acostarme.

Jack Kerouac


 

El carbono cotizará en la Bolsa


[18-ene-01] - Agricultura y secuestro de carbono. Los cambios de paradigmas se producen cada vez con mayor velocidad, comprenderlos se ha tornado indispensable para aprovechar las oportunidades, que normalmente conllevan.



Los avances tecnológicos, el crecimiento de la población, el incremento exponencial del consumo está sometiendo a nuestro Planeta, a una presión jamás experimentada.

El hombre fue insignificante ante la naturaleza hasta ahora. Pero al hacer un balance, descubrimos que el clima está cambiando como consecuencia del incremento de la temperatura media de la Tierra; que el agua potable empieza a escasear en muchas parte del mundo; los suelos están perdiendo productividad por la erosión, desertificación y contaminación; la destrucción de la capa de ozono ha perturbado la filtración de rayos solares con sus consecuencias sobre los seres vivos; y la pérdida de biodiversidad tiene una magnitud desconocida y unas consecuencias imprevisibles.

Los negocios hasta ahora no se han ocupado de estos temas importantes, porque no tienen valor en el mercado. ¿Qué cambia en el valor de una tonelada de soja, si el suelo se ha degradado con su cultivo, ha perdido importantes nutrientes y la valiosa materia orgánica?.

Lo que no tiene precio, no se cuida. Los reclamos sobre las cuestiones ecológicas y los recursos naturales han pasado a ser el objetivo de grupos ambientalistas; muchos seriamente preocupados y otros que han hecho de estas razones causas políticas e ideológicas, que procuran obstruir el desarrollo moderno.
El sistema actual de producción ha generado problemas, pero también le ha permitido a la sociedad alcanzar niveles de vida nunca antes imaginados.

No se trata, entonces, de continuar con un desarrollo que impulse un bienestar, a costa de recursos que se deben preservar para las próximas generaciones. Tampoco podemos dar lugar a reclamos que no midan las consecuencias in-mediatas sobre la economía actual, que conduzcan a la falta de alimentos, desocupación y pérdida de la calidad de vida.

La alternativa es el desarrollo sustentable, es decir aquél que permita el desarrollo actual preservando los recursos, para que las próximas generaciones puedan hacer lo propio. Esto es posible. Lo que ha ocurrido hasta ahora es que el desarrollo sustentable ha quedado para los discursos, y tiene que transformarse en hechos para hacerse realidad.

Para hacer del desarrollo sustentable una realidad, “los servicios ecológicos” tienen que empezar a contabilizarse en la ecuación económica de los negocios. De este modo la economía de mercado daría una respuesta responsable a los reclamos justos de las personas preocupadas.

Los “servicios ecológicos” son definidos como los procesos y condiciones de los ecosistemas naturales que soportan la actividad humana y sostienen la vida del hombre. Estos servicios incluyen el mantenimiento de la fertilidad del suelo, la regulación del clima y el control natural de las plagas, y proveen los flujos beneficiosos de los ecosistemas como alimentos, maderas y agua fresca (Nature, 11 mayo de 2000). Ecologistas y economistas están empezando a cuantificar estos impactos de los servicios ecológicos para darles un valor económico.

Es en este contexto que creo aparece un nuevo paradigma económico, que no surge de un día para otro, se empieza a construir de a poco; y eso es lo que está pasando con el cambio climático y el Mercado de Carbono.

Efecto Invernadero

La temperatura dentro de un invernáculo es mayor que la del ambiente, porque el vidrio que lo cubre no permite que las radiaciones de onda larga que recibe se reflejen fuera del mismo. Algunos gases en la atmósfera poseen propiedades análogas al vidrio, y no permiten que las radiaciones de onda larga se reflejen nuevamente en el espacio y por lo tanto vuelven a la Tierra.

Estos gases son de origen natural y sintético. Los gases naturales incluyen: vapor de agua, dióxido de carbono, monóxido de carbono, metano, óxidos de nitrógeno y ozono. Los gases sintéticos son los compuestos clorofluorcarbonados y clorofluorhidrocarbonados.

La capacidad de la atmósfera de atrapar el calor solar depende de la concentración de estos gases, naturales y sintéticos. Como consecuencia, el efecto nocivo que estos gases sintéticos tienen sobre la capa de ozono ha llevado al compromiso adoptado en el Protocolo de Montreal 1987 y su concentración ha empezado a descender. Por lo tanto, nos referiremos sólo a las modificaciones de las concentraciones de los gases naturales en la atmósfera.

El Cambio Climático

Hace tiempo que los científicos advierten sobre los cambios que se observan en el clima y esta preocupación se institucionalizó en 1992, en la Reunión Cumbre que se realizó en Río de Janeiro, durante la cual quedó constituida la Convención de Cambio Climático, a la cual se le confirió la misión de promover las investigaciones y acciones tendientes a controlar el cambio climático.

En primer lugar, se estableció la relación causa efecto que existe entre el in-cremento de la temperatura media de la Tierra y el cambio en el clima, y la correlación que existe entre este fenómeno y el incremento de emisiones de gases que tienen “efecto invernadero”.

Es decir, la formación de una capa en la atmósfera que impide la salida de radiaciones provenientes del sol y que son reflejadas en la Tierra, pero que al quedar atrapadas en la atmósfera del Planeta producen su recalentamiento.

Este fenómeno en principio es positivo; sin el mismo no sería posible la vida en la Tierra, ya que la temperatura de la misma sin efecto invernadero sería de - 18 ° C en lugar de los habitables 15° C, que tenemos como temperatura media global.

A partir de la era industrial, se ha acelerado la generación de los “gases naturales”, como consecuencia del uso de combustibles y de la agriculturización intensiva. Este enriquecimiento de gases en la atmósfera ha generado un incremento de la temperatura media global de la tierra, que se ha denominado “efecto invernadero”, por asimilación con lo que ocurre en un invernáculo. Algunos climatólogos creen que el incremento en la temperatura fue de 0.5° C en los últimos cien años, y proyectan que, de continuar la tendencia actual, ese incremento estaría entre 1 y 5° C, en los próximos cien años. De ocurrir esto, se producirían grandes cambios en la vegetación y en las zonas ecológicas.

Para prever que el calentamiento alcance este nivel, la comunidad mundial ha propuesto objetivos de estabilización de la concentración de gases con efecto invernadero a largo plazo. El escenario que se proyecta, de no producir cambios, es 700 ppmv (partes por millón en volumen) de CO2 en la atmósfera para el año 2100.

Para que este nivel no sea alcanzado se necesita no sólo disminuir las emisiones, sino también aumentar el “secuestro de carbono” del CO2 de la atmósfera y fijarlo al suelo y a los ecosistemas terrestres y acuáticos. Efecto denominado de "mitigación".

Agricultura y cambios en el uso de la tierra, incluyendo la deforestación.

La actividad agropecuaria contribuye con el 20% al calentamiento de la atmósfera, La deforestación, quema de biomasa y otros cambios en el uso de la tierra, contribuyen con otro 14 % de la fuerza de calentamiento de la atmósfera. Es decir que, entre la agricultura y los cambios en los usos del suelo incluyendo la deforestación, es responsable de un 34 % del efecto invernadero.

El área total de bosques tropicales es de 1900 millones de hectáreas y la tasa de deforestación es de 0.9 % al año, es decir 17 millones de hectáreas al año, lo que indicaría que en poco más de 100 años no quedarían bosques tropicales. Las principales regiones de deforestación son la cuenca del Amazonas, América Central, la cuenca del Congo y Sumatra.

Las emisiones de gases con efecto invernadero se deben a la quema y descomposición de la biomasa, y mineralización del carbono contenido en la materia orgánica del suelo. Un fenómeno similar ocurre con la labranzas de los suelos; siendo ésta la principal fuente de emisión de CO2 de las tierras cultivadas.

Tenemos también como fuentes de gases, los provenientes de la actividad ganadera, las emisiones de óxidos de nitrógeno y amoníaco, proveniente de los feedlots y de la actividad microbiana sobre suelos inundados y sobre la aplicación de fertilizantes y guanos.

El excesivo uso de fertilizantes químicos puede exacerbar las emisiones de óxido de nitrógeno. Además de producir acidificación de los suelos y eutroficación de las aguas, se produce una degradación de los suelos y ecosistemas. Como resultado de este proceso se consigue una pérdida de productividad de los mismos y por lo tanto la reducción de su capacidad de secuestro de carbono.

Siembra directa y secuestro de Carbono

El suelo es finalmente el depósito del carbono, porque el CO2 tomado de la atmósfera vía fotosíntesis puede ser almacenado en el suelo o en los organismos vivos o sus residuos, como los rastrojos de los cultivos. El humus del suelo es resistente a la actividad biológica y resiste la degradación por varias décadas o centurias.

Por este motivo, al eliminar las labranzas, la agricultura tiene un resultado inverso sobre el carbono, lejos de perderse del suelo éste se enriquece. Se elimina el proceso de mineralización de la materia orgánica y se genera un proceso de enriquecimiento. Los rastrojos se transforman en materia orgánica, y de este modo la agricultura contribuye al secuestro de carbono.

Sin dudas, es la siembra directa la estrategia adecuada para mejorar los suelos, mediante el incremento de su materia orgánica; con lo cual atrapamos carbono al mismo tiempo que mejoramos la fertilidad, aumentando el potencial productivo de los suelos. Iniciamos así un circulo virtuoso: mejores suelos, mejores producciones, mayor generación de materia orgánica, secuestro de carbono, y el consecuente mejoramiento de los suelos…

Protocolo de Kyoto

En el año 1997, en la ciudad de Kyoto, Japón, la Convención de Cambio Climático llegó a un acuerdo y se firmó un documento que lleva el nombre de Protocolo de Kyoto, por el cual los países se comprometen a reducir sus emisiones de gases con efecto invernadero, un 5% respecto del nivel del año 1990, para el período 2008-2012.

En este documento hay países, los más desarrollados, para los cuales el compromiso es obligatorio; en tanto que para otros, entre los que se encuentra nuestro país, es voluntario.

El cumplimiento del Protocolo de Kyoto, no es simple; porque reducir emisiones exige cambios tecnológicos, que requieren grandes inversiones, y en muchos casos cambian sustancialmente los costos. Por este motivo, aún la mayor parte de los países obligados no han ratificado el Protocolo, cosa que deben hacer sus respectivos Congresos. EEUU no lo ha ratificado aún.

Comercio de Emisiones

Para poder alcanzar el cumplimiento de las metas, el Protocolo ha previsto fórmulas de compromiso, como es el Comercio de Emisiones; es decir que, si una empresa no puede cumplir total o parcialmente sus compromisos de reducción de emisiones, pueda adquirir en el mercado, de aquellas actividades que secuestran carbono, estos créditos, de modo de cumplir sus metas y postergar los cambios tecnológicos, por razones económicas o de tiempo, etc..

De este modo, se lograría una reducción global de emisiones, donde los excesos de emisiones de unos se compensarían con el secuestro de gases de otras actividades.

La primera actividad que fue aceptada por el IPCC (Panel Intergubernamental de Cambio Climático) como secuestradora de carbono fue la forestación, dado que los árboles a través de la fotosíntesis producen fijación del anhídrido carbónico de la atmósfera para transformarlo en madera.

La otra actividad agropecuaria que está siendo reconocida como secuestradora de carbono es la siembra directa, dado que, contrariamente a lo que ocurre con la agricultura convencional, se produce un incremento de la materia orgánica del suelo. El carbono de la atmósfera pasa a la planta por el proceso de fotosíntesis y al final del ciclo queda en los rastrojos, que finalmente se transforma en materia orgánica, la cual, si no es oxidada por labranzas, permanece retenida y formando parte del humus del suelo.

De modo que la siembra directa brinda un “servicio ecológico” y, a través de los créditos de carbono, puede constituir uno de los primeros ejemplos que permitan hacer del desarrollo sustentable un negocio, porque incorporaríamos a los ingresos de la producción los provenientes del servicio ecológico, que la siembra directa brinda.

Quien pagaría este servicio es un cliente, que es aquella empresa que requiere adquirir créditos de carbono, para cumplir con determinadas metas.

Tenemos entonces los dos componentes de la economía de mercado: oferta y demanda. Estamos frente a la posibilidad de una transacción económica, un negocio no sólo de las partes, un negocio para la naturaleza, un negocio para la humanidad.

Conclusiones

El avance del conocimiento que caracteriza la era actual nos trae muchos beneficios, pero también nos trae preocupaciones. Conocer los costos de nuestros hábitos nos genera responsabilidades. Hoy sabemos que el alto consumo de combustibles fósiles y la forma de producir no es conveniente, no tiene futuro.
También el conocimiento nos trae alternativas y las tenemos que tomar.

Esto es fácil de decir, no tanto llevarlo a cabo, por las ataduras que tenemos con las costumbres, los viejos paradigmas.

Pues bien, estamos frente a una oportunidad, debemos cambiar los paradigmas, pensar que se puede producir de otra manera, que existen nuevos negocios, que no son sólo nuestros, son los de la naturaleza, que es la que nos provee el aire que respiramos, el agua pura que bebemos y el ambiente confortable que podemos disfrutar. Hagamos de su cuidado nuestro negocio. También tengamos temor, porque como dice un amigo entrañable, Nono Pereira, Presidente de la Federación Brasileña de Plantío  Directo en la Paja:

“La naturaleza no se cobra, se venga”. 
 
 
 
 Autor

 Víctor Trucco
Presidente de AAPRESID

(Asociación Argentina de Siembra Directa)


Casitas inundadas, a votar

 

Desde arriba ya, sabe su lugar

lentamente va llegando acá

no es venganza es sólo natural

madre agua busca su lugar

 

Por el bendito afán de una moneda más

aguas danzantes sobre la ciudad

montes chaqueños hoy como canchas de golf

y la tormenta ahoga el corazón

 

Buenos Aires la lluvia cae

Buenos Aires casitas inundadas a votar

 

Ojos de agua sobre la ruta 2

no hay poesía en este atardecer

flotando el animal

no hizo pie en el trigal

suben los bichos y baja el cereal.

 

 

Un alegre en este infierno

A dónde va esta ciudad

dicen que se va a apagar

qué quedó del sueño aquel

quién va a ser rey de esta soledad

 

Un pueblo de egos solos

buscándose en la oscuridad

a estos hombres tristes

por favor no dejen de amar

 

por acá no pasarán

el hambre que tu sueño robó

simplemente imagina

un alegre en este infierno

 

futuros y pasados te roban el presente

un mundo sin sopapa

a qué hora vuelve la luz?

 

que no roben tus sueños

y por acá no pasarán

 

 

Mollo- Arnedo , Divididos, Vengo del placard de otro, 2002

"Aquelarre de presidentes, un ratito cada uno".

 


 

Hace 40 años en un lugar del Plata cuyo nombre no viene al caso...

La Conspiración Cronópica

Por Miguel Grinberg

 

Entre 1952 y 1959, en París y en Roma, Julio Cortázar escribió una serie de relatos breves que el mundo conocería como Historias de Cronopios y de Famas. Los “famas”, claro está, o eran autores consagrados o ciudadanos con la vaca atada. Las “esperanzas” eran una multitud de amargados atados a la ilusión de picotear alguna ventaja de los primeros. Y finalmente estaban los “cronopios” (Cortázar era uno de ellos): minoría inclasificable. nacida para cosas inapreciadas, como observar el sobrevuelo de las babas del diablo sobre los autos que corren hacia ninguna parte. Poco tiempo después, algunos jóvenes poetas de Buenos Aires descubrimos nuestra raigambre cronópica. Y claro está, el Julio se sumó a nuestras complicidades proféticas.

        En 1962, hace cuarenta años, fundé una red panamericana de poetas que bauticé como Movimiento Nueva Solidaridad (MNS). Secundado por el cronopio Antonio “Giorgio” Dal Masetto editaba la revista literaria Eco Contemporáneo, y éramos tan desconocidos que hasta nuestros padres solían recibirnos en casa con la pregunta: “¿Qué puedo hacer por usted?”. Mi papá tenía un taller artesanal de artículos de cuero en la Capital Federal. El papá del Tano tenía una carnicería en Salto Argentino. No les daba por la literatura. Poca cosa podían hacer por nosotros, salvo bancar nuestros sueños románticos.

             Intercambiábamos los libros de nuestra biblioteca: yo le pasaba a Kerouac, él me pasaba a Pavese. Giorgio no se impresionó con mi invento del MNS y esperó pacientemente algo menos abstracto. Por suerte, éramos tiernos, pacíficos e insobornables (como todos los cronopios) y coincidíamos en campañas muy bien armadas para la seducción de señoritas sabrosas, a menudo estudiantes de filosofía y letras, o, en su defecto, jóvenes actrices. Pero para la conspiración poética debí arreglármelas solo.

         Siempre creí que el universo es un poema. La Tierra es un poema. La vida es un poema. Cada niño que nace es portador de un poema. Y cada uno de nosotros tiene anidado en su ser un poema único con el cual podría establecer relaciones... si bien eso requiere refinar algunos dones naturales y a la vez desprenderse de algunas nefastas costumbres inoculadas por la cultura materialista que predomina en esta etapa de la historia humana en este planeta.

         Casi todo el mundo supone que la poesía es un asunto reservado para “los poetas”, hombres o mujeres que accedieron a cierto don por milagro, por accidente o por masoquismo. Pero no es así. La poesía es un don universal, un sentido sutil que navega a través de nuestros sentidos convencionales, pero que por no depender de lo corporal nos permite transitar lo extraordinario. Titila en una órbita que con otro tipo de energías sutiles también transitan los profetas, los visionarios, los santos, los sabios y los inocentes.

         En una de sus composiciones, el poeta estadounidense Allen Ginsberg –con quien yo intercambiaba correspondencia desde 1959– clamó: “Poeta es Sacerdote” (Poet is Priest). No se refería a una iglesia o a una religión. Aludía a la capacidad de CREAR, algo que no es patrimonio exclusivo de los dioses. De ahí que podamos decir: quien se lo proponga, podría existir poéticamente. No por el poder, la gloria o el dinero. Sino por el deleite de nadar sin lastres por el universo. 

        Mi revista Eco C. coincidió en el tiempo y el espacio con otras revistas y grupos literarios de las Américas: El Corno Emplumado (Margaret Randall y Sergio Mondragón)   y Pájaro Cascabel (Thelma Nava) en México, El Pez y la Serpiente (Pablo Antonio Cuadra y Ernesto Cardenal) en Nicaragua, El Techo de la Ballena (Edmundo Aray) en Venezuela, los Tzántzicos (Ulises Estrella) en Ecuador, Los Nadaístas (Gonzalo Arango) en Colombia. El novelista Henry Miller aceptó ser presidente honorario del MNS y del mismo modo, el monje Thomas Merton fue nuestro sacerdote honorario. En febrero de 1964 tuvimos nuestra primera reunión fraternal con muchos otros en la capital de México, y fue para esa ocasión que llegó el mensaje solidario de Cortázar. Decía:

 A los cronopios de la Acción Poética: Nada puede parecerme más ominoso que una reunión de cronopios poetas y artistas. La sola y siniestra idea es comparable a la mañana en que los campesinos de Bustedville, Nevada, vieron llegar un caballo sin jinete, con un mensaje atado a un estribo: las langostas habían aprendido a pensar y avanzaban estratégicamente comiéndose a los hombres en vez de las plantas de maíz. Pero también, mensaje por mensaje, acordémonos de la botella vomitada por el mar en las playas de Dubrovnik en agosto de 1865, con su inscripción bordada en un guante de mujer: “Estoy tan solo, tan lejos, tan alto”. Dados estos antecedentes, toda aglomeración de cronopios me parece digna de sospecha. ¡Cuidado con los poetas, que muerden! ¡Cuidado con los artistas, que transforman! Ya se han visto sus intenciones en el volante teñido de rosa ingenuo que han distribuido profusamente y donde anuncian: “Cerrojos caídos y puertas abiertas” (líneas 28-29). ¡Cerrojos caídos, puertas abiertas! ¿Pero qué va a ser de nosotros, doctor Gómez? ¡Ay, vaya uno a saber, señora Rodríguez!

En vista de todo lo cual, mi indignada aportación a este nefasto primer encuentro de la A.P.I. es la siguiente: Cronopios de la tierra americana, muestren sin vacilar la hilacha. Abran las puertas como las abren los elefantes distraídos, ahoguen en ríos de carcajadas toda tentativa de discurso académico, de estatuto con artículos de I a XXX, de organización petrificadora. Háganse odiar minuciosamente por los cerrajeros, echen toneladas de azúcar en las salinas del llanto y estropeen todas las azucareras de la complacencia con el puñadito subrepticio de la sal parricida. El mundo será de los cronopios o no será, aunque me cueste decirlo porque nada me parece más desagradable que saludarlos hoy cuando me resultan profundamente sospechosos, corrosivos y agitados. Por todo lo cual aquí va un gran abrazo, como le dijo el pulpo a su inminente almuerzo. París, 1964.

        Emitimos un geo-manifiesto que fue rigurosamente ignorado por los suplementos literarios de las Américas: ésa es la gran fuerza cronópica, siempre conquista unanimidades en su contra. Nunca pudimos hacer un segundo encuentro, porque íbamos a concretarlo en Rio de Janeiro y pocas semanas después un golpe militar instauró en Brasil una dictadura que duró casi veinte años. Pero igual, y a lo largo de los años Sesenta, bordamos redes e intercambiamos vaticinios. Luego vinieron otras décadas y otros cronopios. Se sumaron los impulsos del rock progresivo, las batallas del ecologismo y las introspecciones espirituales. Y llegamos al final del siglo XX con mucho por hacer y rehacer en el mundo.

         Revivimos el ritual cornópico en 1990, cuando Ginsberg convocó al Instituto Naropa de Colorado (Estados Unidos) a todos los veteranos de las siembras poéticas sesentistas. Allí estuvimos con Mario Trejo, Meg Randall, Gary Snyder, Claribel Alegría, Jerome Rothenberg, Gioconda Belli, Joseph Richey, Anne Waldman, Lawrence Ferlinghetti, Ed Sanders, y muchos más. Otro auténtico congreso panamericano de poesía, que emitió un eco-manifiesto que tampoco nadie divulgó en parte alguna..

         Han pasado los años. Algunos ya no circulan por las calles del tiempo con sus ojos encandilados por el arcoiris del milagro. Y el mundo posmoderno retumba en todos los continentes con su eructo ensordecedor y su olor a Apocalipsis.

         De modo que, indudablemente, en la primera década de otro siglo ha llegado el momento de salir a proclamar una vez más la balada utopista de la hermandad cronópica. Como decía Ferlinghetti en su Manifiesto Populista:

 “Poetas, salid de vuestros armarios,

abrid vuestras ventanas, abrid vuestras puertas,

habéis estado enclaustrados demasiado

en vuestros mundos cerrados.

Poetas, descended

a la calle del mundo una vez más

y abrid vuestras mentes & ojos

con el antiguo deleite visual.

Aclarad vuestras gargantas y decidlo:

La Poesía ha muerto, viva la poesía

con ojos terribles y fortaleza de búfalo.

La poesía cae todavía de los cielos

hacia nuestras calles aún abiertas.”

         Quedaría por recordar que en 1962, también 40 años atrás, dos facciones de generales argentinos se tirotearon entre sí pintadas de azul y de colorado, y en el medio murieron algunos soldaditos conscriptos. El Presidente radical intransigente Arturo Frondizi había sido confinado en la isla Martín García y durante veinte meses (José María Guido)  hubo un primer mandatario simbólico que completó el período hasta las elecciones de 1963. La clase política tradicional se organizó para que el peronismo no volviese esa vez al poder (aunque igual lo logró en 1974 con un Perón exhausto). El 31 de julio de 1963 el radical del pueblo Arturo Illia fue elegido Presidente por 2.500.000 votos, ante 1.700.000 votos en blanco (peronistas excluidos) y 1.600.000 votos a favor del ex radical Oscar Alende. Todo parecido con eventos de la realidad actual no es mera coincidencia.

        En México 1964 también recibimos un mensaje del cronopio Henry Miller:

Amigos: Me alegra saber que tantos poetas y artistas de todas clases concurren a este Encuentro. No sé exactamente qué se podrá alcanzar, pero les deseo todo lo mejor. Naturalmente, los poetas de este mundo están centurias más adelantados que los políticos y los estadistas. No esperen el rápido paso de la tiniebla. Tenemos que atravesar todavía un largo túnel. Pero el final está a la vista. Y este final  es: libertad. Libertad para todos, sin importar raza, casta, status, color credo. No me interesa la política, como bien saben. Pero sí me interesa la libertad. ¡Buena suerte! ¡Mejores deseos!

        Las décadas se han sumado inflexiblemente en el corredor de las ilusiones. Según se mire, estaríamos en el peor o en el mejor de los mundos. En el peor, si se contabilizaran todas las infamias que ocurren simultáneamente. En el mejor, si asumiéramos que tanta catástrofe imperante nos exime de las ceremonias de destrucción y nos abre el acceso directo a la reinvención del mundo. Sin concesiones al azar, Cortázar proclamaba que el mundo será de los cronopios, o no será.

 


 

Más notas para Amalia

 

La humildad puede ser una forma de lucidez. Prefiero, como los japoneses y los chinos, que los otros tengan razón. Detesto la polémica. Jorge Luis Borges

ººººº

 He ido hasta el fin de la tierra
 He ido hasta el fin de las aguas
 He ido hasta el fin del cielo
 He ido hasta el fin de las montañas
 No he encontrado a ninguno que no sea mi amigo
 
 Proverbio Navajo
(gracias  Miguel Grinberg )

ººººº

17 de Abril (1965) Sábado Santo

El Pecado más grande, la fuente de todos los demás pecados, es la idolatría, y nunca ha sido mayor, más prevaleciente que ahora. No obstante, se la desconoce casi por completo porque es inmensamente abrumadora y total. Se introduce en todo. Fetichismo del poder, máquinas, posesiones, medicinas, deportes, ropas, etc., todo mantenido en marcha mediante la codicia de dinero y poder. La bomba no es sólo un aspecto accidental del culto. Sin duda, la bomba no es lo peor. Debemos estar agradecidos por ella como una señal, una revelación de todo a lo cual el resto de la civilización apunta. La autoinmolación del hombre en su propia codicia y su propia desesperación. Y tras todo ello están los principados y los poderes que el hombre sirve en su idolatría. Thomas Merton (Diario de un ermitaño)

Me doy cuenta de la necesidad de una revisión personal y un crecimiento constantes, dejando atrás las renuncias de ayer y, no obstante, en continuidad con todos mis ayeres. Porque aferrarse al pasado es perder la propia continuidad del pasado, dado que eso significa aferrarse a algo que ya no esta allí. Mis ideas están siempre cambiando, siempre se mueven en torno de un centro, y siempre veo ese centro desde alguna otra parte. De ahí que siempre seré acusado de inconsistencia, Pero ya no estaré allí para escuchar la acusación. (Ídem)

ººººº

La palabra ligth en principio, tiene una nueva connotación positiva con respecto a la alimentación, pero mi tesis es que hoy constituye un término emblemático de los tiempos que corren y que nos refleja claramente como un modelo de vida bastante pobre. La vida ligth se caracteriza porque todo está descolorizado, carece de interés y la esencia de las cosas ya no importa. Sólo lo superficial es cálido. 

El hombre ligth, Enrique Rojas. (Planeta)

ººººº

El fin de la poesía no es el asombro. El fin del poeta es expresar lo que muchos hombres habrán pensado pero nadie ha expresado de un modo tan cabal. El poeta no es la voz de las opiniones - que cambian y además son superficiales - sino la voz de algo más hondo. Jorge Luis Borges.

Quizá la ética sea una ciencia que ha desaparecido del mundo entero. No importa; tendremos que inventarla otra vez. (Ídem)

Suele suponerse que los buenos son tontos y que los malvados son inteligentes, yo creo que no. Yo creo que, de hecho, se da lo contrario. Yo identifico más bien a la maldad con la estupidez y a la bondad con la inteligencia. (Ídem)


 

Lichtenberg

-En esta época, un puñado de agudezas y una sola mentira bastan para hacer un escritor.

-El hombre que ubica un blanco en su jardín, no puede dudar de que alguien va a tirar contra él.

-El hecho de que sea verdad carecería de relevancia; el problema consiste en que la gente lo cree.

-Hay especialistas que producen pruebas cuando no hay nada que demostrar. Usan una especie de cháchara hueca a la que prestan apariencias de contenido por medio de expresiones novedosas y metáforas sorprendentes. Klopstock y Lavater son maestros en este arte. Si esto se hace en broma, vaya y pase. Pero es imperdonable hacerlo enserio.

-Hay gente que cree que cuanto todo que se expresa con rostro serio es razonable.

 


Buhardilla Sport /Buhardilla Report

"Lo que uno es se lo debe a otros". Goethe. Cuatro argentinos  ("la legión argentina") copan la final de Tenis de Hamburgo. De las canchitas barriales de Córdoba, Santa Fe y del Gran Buenos Aires.  Gracias Gabriela, gracias Guillermo.

¿Es un sueño? ¿Es cierto que Manu Ginóbili acaba de robarle la pelota al mismísimo Shaquille O'Neal  de los mismísimos Lakers de la serie final del campeonato de la  NBA ? ¿Y ahí , en la platea, lloran James Good, Andy García, Denzel Washington, Jack Nickolson, Steve Spilberg, Pete Sampras?  Ale: "Lo de Nickolson ya lo pusiste en otra Buhardilla". José: "Sí, pero no eran cuartos de final de la NBA ni Manuel les arrancaba un lagrimón de rabia a toda esa prestigiosa gente".

  Bjork al tope: ya se vendieron todas las entradas para la función en La Arena de Verona del 7 de Junio, se habilita otra función- A grande richiesta si replica.("Si tengo alguna visión de mi vida en el futuro, pienso que estaré cantando hasta que muera, sobre lo 90 años") Dicen que hasta Romeo y Julieta sacaron entrada.

Gracias Daniel Rafalovich y Daniel Serra por los llamados. Bienvenido a Argentina, Rubén.


PENSAMIENTOS FINALES

Nació y no supo. Respondió y no ha hablado.

Las sorprendidas ánimas te miran

cuando no pasa. El viento nunca cumple.

Tu pensamiento a solas cae despacio.

Como las fenecidas hojas caen y vuelven

a caer, si el viento las dispersa.

Mientras la sobria tierra las espera,

abierta. Callado el corazón, mudos los ojos,

tu pensamiento lento se deshace

en el aire. Movido suavemente. Un son de ramas

finales, un desvaído sueño de oros vivos

se esparce... Las hojas van cayendo

 

Vicente Aleixandre (Noche Cerrada)