La Buhardilla de José

N°27                               abril 2005


 

He aquí otra desordenada, anacrónica y polvorienta edición de la buhardilla.

En estos parajes, el otoño está en su máximo y amarillo esplendor, con tardes luminosas  que invitan a la caminata y al divagar displicente y hereje, considerando las premuras materiales que nos requieren urgentemente.

Extrañamente, el viento no ha llegado aún. Esto permite la bella permanencia de las hojas senescentes, las que de alguna manera componen un paisaje urbano entrañable, solicitado por nuestras almas a modo de reconstituyente.

Un mediodía o siesta, más tarde o mas pronto, una ráfaga dará fin a tanta estética otoñal.

Nosotros, mientras tanto, estaremos caminando, por momentos distraídos, por momentos obsesionados con problemas de difícil solución.  Haciendo crujir las hojas en las veredas, iremos desplazando nuestra incertidumbre y desconcierto, como una pequeña barca frágil en un inmenso mar amarillo.

Ahora, en las ficticias  hojas de la buhardilla, se intentan reunir algunas escrituras dispersas, alargando el otoño lo  más que podamos.

 


 

Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.

Nexus 6 ( elreplicante de Blade Runner)

 


Las escenas, personas o sucesos que por un esfuerzo podemos evocar no se presentan metódicamente. No hay orden ni relación o progresión regular: es decir, no son más que manchas o parches brillantemente iluminados, vívidamente vistos, en medio de un ancho y amortajado paisaje mental.

Guillermo Enrique Hudson (Allá lejos y hace tiempo)


La gente encuentra terreno de diálogo y entretenimiento en la literatura, que nos hace copartícipes de una experiencia común y nada nos defiende mejor contra los clichés o los prejuicios. Mario Vargas LLosa

La muerte es algo urgente, mi fuego es inextinguible. Charlie Parker


 

Somos Los Atlantes,
naufragamos con nuestra riqueza a cuestas.
A veces,
en mitad de la noche nos sentimos agobiados
                         por la poesía.

"Los Atlantes" es el segundo libro de D. Chirom


 

La existencia del alma en el Caio

El Zacarías y yo tomamos mate. Siempre. A cualquier hora. Las veces que estuvimos a punto de separarnos, las veces que llegó un hijo nuevo a casa, cuando lo echaron del trabajo, cuando Argentina salió campeón del mundo, cuando se cayeron las torres gemelas. Cuando murió mamá... Entre el Zacarías y yo hubo días sin besos a la mañana, semanas sin dirigirnos la palabra, meses enteros sin juntar los pelos, años larguísimos sin un peso en el bolsillo. Pero no hubo nunca en nuestro matrimonio un solo día sin que él o yo nos sentáramos en silencio a tomar mate.

El mate no es una bebida, corazones de otro barrio. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca. Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed. Es más bien una costumbre, como rascarse. El mate es exactamente lo contrario que la televisión. Te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás sola. Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es “hola” y la segunda “¿unos mates?”.

Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres. Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros. Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan. Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara. Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar. En verano y en invierno. Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos. Los buenos y los hijos de puta.

Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. El Caio empezó a pedir a los cinco. La Sofi a los nueve. El Nacho a los tres. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo. Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.

Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza:

—¿Dulce o amargo?

El otro responde:

—Como tomes vos.

Yo les escribo siempre a ustedes con el mate al lado del teclado. Leo los comments con el mate al lado. Los teclados de Argentina y Uruguay tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da. La yerba no se le niega a nadie. Ni a la vieja Monforte.

Escribo esto por algo. Hoy llegamos todos de la calle y el Caio estaba tomando mate solo. Nunca antes había tomado mate solo. Siempre con el Chileno Calesita, o con la hermana, o con nosotros. Solo jamás.

Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular. Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres. Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos. No es casualidad. No es porque sí. El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es porque ha descubierto que tiene alma. O está muerto de miedo, o está muerto de amor, o algo: pero no es un día cualquiera.

El Caio no sabe qué carajo le pasa. No va a recordar este día. Ninguno de nosotros nos acordamos del día en que tomamos por primera vez un mate solos. Pero debe haber sido un día importante para cada uno. Por adentro hay revoluciones. Yo no me acuerdo de mi día. Zacarías tampoco. Nadie se acuerda. Pero hoy el Caio empezó a tomar mate solo. Hoy, 8 de enero del 2004, a la madrugada. Su padre y yo, escondidos en el pasillo, empezamos a mirarlo con respeto.

http://mujergorda.bitacoras.com

Copyright © 2003-2005, Mirta Bertotti. Mercedes, Buenos Aires, Argentina. Hernán Casciari


"volvés a las fuentes o te gana la computadora", Pappo


Marcelo Marcolin

 

 SECUENCIA URBANA

 

Eran sólo cuadros

rasgados en aquella noche

de estúpidos ángeles.

 

Eran los cuadros

de la otra nada:

        la de la silla vacía

                        la cita ausente.

 

Eran bocas

                  fuegos

era ocre /  marrones

                               eran sándalo

detrás de la cortina

 

fueron

          luego

cuando el otro desapareció

en el viejo automóvil

de los sueños.

 

EL ANDADOR DE TIERRAS Y SUEÑOS

 

He guardado barcos, barcos pequeños

que alcé desde el mar de las Antillas

            barcos de sueños

que viajan en las tardes de octubre,

los he guardado sigiloso,

            además,

he guardado jirafas rojas de cuello corto

tigres de las otras selvas

tarjetas de Navidad / soles en las playas de la lejanía

He guardado ciudades olvidadas

perros en las esquinas / lunas en las ventanas / corpiños en la brisa

soldaditos / camiones / dientes de leche y pororó.

Los he guardado pues voy por la vida

juntando a la vida

rescatando páginas / exiliando soledades.

He guardado los mapas

de un país de piernas largas

y a veces

transito sus caminos

con la frescura que sus paisajes otorga

y otras sé que estoy muy solo

y dejo que los barcos pequeños

las jirafas rojas / los tigres de las otras selvas

las tarjetas de Navidad  / los soles en las playas de la lejanía

los perros en las esquinas / las luna por la ventana /

los corpiños en la brisa /

los soldaditos / los camiones / los dientes de leche

y el pororó

jueguen por sus planicies y montañas,

que se zambullan en sus ríos incógnitos

que despeinen sus pasiones

mientras yo contemplo

fumando tranquilo

y haciendo dibujos con mis dedos

en sus huecos más sublimes.

 

 De "El viejo automóvil de los sueños"

 

Marcelo Marcolin (1957) Fue integrante de la llamada

Generación Subterránea en la que desarrolló una vasta

tarea como editor y escritor.

Ha publicado: El fantasma y los otros (1978), La coronación

del príncipe mudo (1980), Matecocido (1984), Siestas de

Wincofón (1999), Estrella de sal (2001), Esperando el último

tren a Cañuelas (2002). Participó en varias antologías.

 

marcelomarcolin@yahoo.com.ar


 

----- Original Message -----
From: roberto aguirre molina
To: animales_en_masa@yahoo.com.ar
Sent: Wednesday, March 23, 2005 7:07 AM
Subject: pessoana

 

Se pregunta: ¿por qué ha de haber un ritmo artificial? Se contesta: porque la emoción intensa no cabe en la palabra; ha de bajar al grito o subir al canto. Y como decir es hablar, y no se puede gritar hablando, se tiene que cantar hablando, y cantar hablando es introducir la música en el habla; y como la música es ajena al habla, se introduce la música en el habla disponiendo las palabras de modo que contengan una música que no esté en ella, que sea, pues, artificial, con relación a ellas. La poesía es esto: cantar sin música. Por eso los grandes poetas líricos, en el gran sentido del adjetivo lírico, no son musicables. ¿Cómo podrían serlo, si son musicales?
+
La muerte es la curva del camino.
Morir es tan sólo no ser visto.
Si yo escucho, te oigo el paso
Existiendo tal como yo existo.
+
Esta tendencia, que existe en mí desde que me acuerdo de ser un yo, me acompañó siempre, cambiando un poco el tipo de música que me encanta, pero no alterando nunca su manera de encantar.
No lloro la pérdida de mi infancia; lloro el que todo, y en ello la infancia mía, se pierda. Es la fuga abstracta del tiempo, no la fuga concreta del tiempo que es mío, que me duele en el cerebro físico por la periodicidad repetida, involuntaria, de las escalas del piano de arriba, terriblemente anónimo y lejano. Es todo el misterio de que nada dura de lo que martillea repetidas cosas que no llegan a ser música, pero son nostalgia, en el fondo absurdo de mi recuerdo.
Recuerdo mi infancia con lágrimas, pero con lágrimas rítmicas, en las que ya se prepara la prosa.
Fernando Pessoa (13/06/1.888/ 30/11/1.935)

 

Henry Miller

Extraído del libro El tiempo de los asesinos, editado por Alianza en 1955
 
"Se dice que en la época en que estaba escribiendo su «libro negro» (Una
temporada en el Infierno) Rimbaud declaró: «¡Mi destino depende de este
libro!» Ni él mismo era totalmente consciente de la profunda verdad de esa
frase. En la medida en que vamos haciéndonos conscientes de nuestro propio
destino trágico, comenzamos a percibir el sentido de esta expresión. Habría
identificado su destino personal al de la época más crucial de que el hombre
tuviera noticia. Así, o renunciamos como él a todo cuanto nuestra
civilización ha representado hasta hoy y tratamos de empezar de nuevo, o la
destruimos con nuestras propias manos. Cuando el poeta está en el nadir, el
mundo debe hallarse verdaderamente cabeza abajo. Si el poeta no puede ya
hablar en nombre de la sociedad, sino sólo en el suyo propio, es que hemos
quemado el último cartucho. Sobre el cadaver poético de Rimbaud, hemos
empezado a edificar una torre de Babel. Nada importa que aún queden poetas o
que algunos de ellos sigan siendo inteligibles, capaces de comunicarse con
la multitud. ¿Cuál es la tendencia actual de la poesía y dónde está el
eslabón entre poeta y auditorio? ¿Cuál es el mensaje? Preguntémonos eso,
sobre todo. ¿Cuál es la voz que se hace escuchar ahora; la del poeta o la
del hombre de ciencia? ¿Nos preocupa la belleza por amarga que sea, o la
energía atómica? ¿Cuál es la principal emoción que inspiran actualmente
nuestros grandes descubrimientos? El espanto. Poseemos el conocimiento sin
la sabiduría, la comodidad sin la seguridad, la creencia sin fe. La poesía
de la vida se expresa en fórmulas matemáticas, físicas, o químicas. El poeta
es un paria, una anomalía. Está en camino de extinguirse. ¿A quién le
importa cuán monstruoso puede hacerse a sí mismo? El monstruo está en
libertad recorriendo el mundo. Ha escapado del laboratorio; está al servicio
de cualquiera que asuma el coraje de tomarlo a su servicio. El mundo se ha
convertido en número. La dicotomía moral, como todas las dicotomías, ha
fracasado. Esta es la era del cambio y el riesgo. La gran deriva ha
comenzado.
Y los tontos hablan de reparaciones, inquisiciones, retribución, de
alineamientos y coaliciones, de comercio libre, estabilización económica y
rehabilitación. Nadie cree, en el fondo de su corazón que la situación
mundial tenga arreglo. Todo el mundo espera el gran acontecimiento, lo único
que nos preocupa día y noche: la próxima guerra. Todo lo hemos trastocado y
nadie sabe dónde ni cómo hallar la llave de control. Los frenos están
todavía allí, pero ¿funcionan? Sabemos que no. El demonio está en libertad.
La edad de la electricidad ha quedado tan atrás en el tiempo como la edad de
piedra. Esta es la edad del poder, puro y simple. Se trata ahora del cielo o
el infierno: ya no hay alternativa; y según todos los indicios, elegiremos
el infierno. Cuando el poeta vive su infierno, el hombre común ya no puede
huir de él. ¿Dije que Rimbaud era un renegado? Todos somos renegados. Lo
hemos sido desde la aurora de los tiempos. Finalmente, el destino está
alcanzándonos. Vamos a gozar de nuestra temporada en el infierno, cada uno
de nosotros, cada hombre, cada mujer o niño, identificado con esta
civilización. Eso es lo que hemos estado implorando y ahora ha llegado. Adén
nos parecerá un lugar confortable. En tiempos de Rimbaud aún se podía
abandonar Adén por Harrar, pero dentro de cincuenta años Toda la tierra no
será más que un enorme cráter. Aunque lo nieguen los hombres de ciencia, el
poder que tenemos en nuestras manos es radiactivo, es permanentemente
destructivo. Nunca hemos pensado en el poder desde el punto de vista del
bien; siempre lo hemos hecho desde el punto de vista del mal. Nada hay de
misterioso en la energía del átomo; el misterio está en el corazón humano.
El descubrimiento de la energía atómica está sincronizado con el
descubrimiento de que nunca podremos volver a confiar los unos en los otros.
En eso estriba la fatalidad; en este miedo de cabeza de hidra que ninguna
bomba puede destruir. El verdadero renegado es aquel que ha perdido la fe en
sus congéneres. Y hoy la pérdida de fe es universal. Hasta Dios es impotente
para evitarlo. Hemos puesto nuestra fe en la bomba y es la bomba la que
responderá a nuestras plegarias."

 


Unos acordes memorables


http://www.blackamaya.8m.com/soundpages/adonde.htm  (Adonde esta la libertad)

http://www.blackamaya.8m.com/soundpages/hombre.htm  (Hombre suburbano)

http://www.blackamaya.8m.com/soundpages/blueslocal.htm (Blues local)

http://www.blackamaya.8m.com/soundpages/ellbue.htm (Blues de Cris)


 

Carlos Barbarito

Argentina

Hablar de poesia, 477

Complejo, raro oficio éste, el de trabajar con las palabras. Trabajo personal, experiencia solitaria, que cada uno emprende a modo de aventura. Labor que acarrea fatigas porque se hermana con la vigilia. Alguna vez dije que ser poeta es oír voces: no estamos, entonces, lejos de la actividad del medium ni de ciertas formas de la locura. Oigo voces, mis voces interiores, y sólo a ellas le soy fiel —fidelidad que, como toda la que se precia de ser tal, no descarta la traición e, incluso, siente placer ante la idea—. Dicho de otra manera: en medio del poema, de pronto, una súbita derivación, un camino imprevisto, con frecuencia opuesto —esto me fascina—.

Un poema, todo poema, es obra humana y, como toda obra hecha por el hombre, es compleja. Gil de Biedma sostiene, con razón, que complejo es sinónimo de impuro. E impuro significa —según el diccionario—, mezclado con partículas groseras o extrañas a un cuerpo o materia. Esta impuritîa es inseparable de la idea de poesía, sin ella la poesía sería como un Manet todo agua sin nenúfares, con la pérdida que ello significa. Al abrazo de los amantes, la poesía suma sudores, quejidos, ligeras marcas de uñas en la piel; de otro modo la escena estaría despegada de la vida, acontecería ajeno a lo humano. No sería poesía, sería otra cosa, pretensiosamente pura, etérea, angelical, inhumana.

Escribir un poema es un acto peligroso. Nos empuja tanto hacia el centro del mundo, hacia la médula de los otros y de nosotros mismos, que nos convierte en extranjeros. Nos aísla, exila, nos vuelve extraños. El idioma que usa el poeta no es de todos los días, el cotidiano; es, como bien dice un contemporáneo, un dialecto. Por más que hable con palabras de diccionario o aparentemente comunes, lo que de ellas hace el poeta, en su alquimia, en las sucesivas destilaciones, en la busca de otros planos, de otras significaciones, las sitúa en otra parte, las emparienta con la magia, las llena de poderes, las convierte en sistemas de espejos, en intrincados jardines. La poesía depara descubrimientos pero, también, trae soledades.

Isla Negra 1/21
Casa virtual de poesía y literaturas. Suscripción gratuita. Nuoro, Sardegna. Dirección: Gabriel Impaglione. marzo 2005.
C.E poesia@argentina.com
 

Para comunicarte con Isla Negra: poesia@argentina.com
"Isla Negra" no se vende ni se compra ni se alquila, es publicación gratuita que persigue el noble afán de promocionar lo mejor de nuestras literaturas y promover en los lectores la compra de libros de autores que se difunden fraternalmente en estas páginas. Isla Negra es territorio de todos quienes aman las letras. Isla Negra también es arma cargada de futuro, herramienta de auroras repartidas. Un breviario periódico de la cultura universal. Estante virtual de biblioteca en Casa de Poesía.

Para recibir
ISOLA NERA
publicacion de poesia y letras en idioma italiano, podes escribir a mulasgiovanna@hotmail.com. Pronto sale el segundo número con poetas italianos y del mundo en lengua italiana.
 


Cambiaré de opinión tantas veces como adquiera conocimientos nuevos. Compadezco al que, después de haber expresado una opinión, no puede abandonarla nunca más. . Flotentino Ameghino


 

Conviene tener una sociedad justa, no sólo por ética, sino porque es un lugar más seguro para vivir.

Fernando Savater

Así como hay un arte de bien hablar, hay un arte de bien escuchar.

 Epicteto

 

Cuando me muera no quiero que me lloren, ni me velen, sencillamente recuérdenme con mi música, porque donde haya una guitarra, el sonido del rock estará presente. Pappo

Si tu mente está llena de conocimiento, estás siempre preparado para nada. Si está abierta como la de los principiantes, estás disponible para todo. En la mente de los principiantes están las mayores posibilidades; en la mente de los expertos hay pocas. S. Suzuki


 

Las tres grandes virtudes según Savater

- el coraje de vivir

- la generosidad para convivir

- la prudencia para sobrevivir


Todo hombre paga su grandeza con muchas pequeñeces, su victoria con muchas derrotas y su riqueza con múltiples quiebras. Giovanni Papini


Rumbo a la Antártida
(ese anhelo de conocer, de saberlo todo, tan violento como el amor)

http://www.revistateina.com/teina/web/teina6/iti1.htm

Por Rubén A. Arribas
revistateina@yahoo.es 


 

Carlos Carbone

Argentina

Desocupado

 

Lentamente
perdonando a la luz
Lleva bajo el brazo
fatiga de invierno
y arrastra su desdicha
camino a casa
otro día más
con las manos vacías.

 

Etnairis Rivera
Puerto Rico
Blues

No mirarte es el blues,
no beber la savia de la más antigua religión,
la vida.

Bravo al blues que aviva la llama,
bravo a tu terrestre figura que me atrae
y me eleva, al viento que te impulsa.

Para el viento, mi mantra,
para mí, tus labios que me guían,
tu boca que recorre la geografía de mi cuerpo.

No besasrte es el blues,
el mar del sur en la distancia es el blues,
el viaje sin tu beso.


Anabela Lugosi
Argentina.

Ahora. Trato de escribir algo que parezca interesante.Y lo unico que encuentro son frases,que empiezan y terminan en ahora.Porque ahora,trato de consolarme.Ahora trato de asumir lo que todos parecen entender (todos estamos solos,tan juntos),ahora trato de no sentir que soy una pulga,que si no salto y pico no me ven,ni me sienten.Ahora me gustaria
pertenecer a un culto,una logia,lo que fuera ahora y perderme en ello. Ahora siento a mi corazon sangrar y que el amor no me comprende.Ahora siento falsa la sonrisa.Ahora por mas que se, que he elegido todas estas cosas me pregunto ¿como han hecho los demas?..Ahora. Se acaba mi tiempo de cibernauta y sigo tratando de escribir algo que parezca interesante.

Mirta Urdiroz
Argentina
Escribir poesía
es trazar el verso
sacudiendo el corazón
dormido y quieto
es escuchar la música
de nuestra sangre
delineando emociones
es remontar al rojo la ilusión
y apenas
felicidad
 

Isla Negra 2/26
Casa virtual de poesía y literaturas. Suscripción gratuita. Nuoro, Sardegna. Dirección: Gabriel Impaglione. ABRIL 2005.
C.E poesia@argentina.com
 

 

"Muchas personas aseguran recordar sus vidas anteriores. Yo por mi parte, afirmo que puedo recordar una vida presente distinta. No conozco a nadie que haya hecho declaraciones como ésta, pero sospecho que mi experiencia no es única."

Philip K. Dick en Metz, 1977


Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar de manera más minuciosa la situación. Mark twain


Si alguna vez te sientes cerca de un humano

Y de un comportamiento humano

Prepárate para confundirte

No hay lógica en absoluto

En el comportamiento humano

Pero, a pesar de ello, resulta tan irresistible

No existe ningún mapa del

Comportamiento humano.

 

Björk, Human behaviour


 

La música de este otoño: Norah Jones, Jazz en Paris (varios), Black in Black (AC-DC). Lecturas: Páginas Escogidas, de Guillermo Enrique Hudson;  Etica de Spinoza; Argentina y el FMI, Michael Mussa.  Películas: El Abrazo Partido. Reiteradas con sobrinos, Amelie, La supremacia Bourne y Goodbay Lennin.

Hasta la próxima.

JL