La Buhardilla de José

 

N° 9 enero 2001

Bienvenidos, ahora sí, al nuevo milenio. Hemos comenzado el año con más optimismo, quizá de estar hartos del pesimismo.¿Qué más da? Al fin de cuentas, como dice el poema de Li Tai Po: "cortad con vuestra espada la corriente del río: el río seguirá corriendo".

Bienvenido. Luis Aguirre, con quien alguna vez comimos una pizza en el Bar Imperio de Federico Lacrozze, quizá una húmeda noche del otoño porteño que se preparaba para el Mundial de Fútbol de 1978, intercambiando indescifrables borradores para cambiar el mundo, a través de nuestras pequeñas publicaciones, tal vez por el puro placer de "cortar con nuestra espada la corriente del río". Vivamente tengo nuestras imágenes en los enormes espejos del Bar, entre los sonidos de voces y cristales. No recuerdo tan claramente de qué manera tramábamos conquistar las estrellas, pero mis recuerdos, algunos confusos por los años, otros más nítidos, son agradables.

Todo recuerdo está en la buhardilla. Uno sube, lo busca, le quita el polvo. Allí está, esperando que lo utilicemos. Un razonable uso, (¡más no exagerado!) , de esos utensillos - fotos, notas, grabaciones, viejos libros, viejas revistas, aromas, sonidos) será una contribución más a sobrellevar estas almas nuestras, a veces tan proclives a olvidar el disfrute de la vida.

Binvenido, Marcelo Marcolín, a quién alguna vez escribí:

(...)

Debimos correr

Bajo un simbólico eclipse apocalíptico

Hasta alcanzar las barcas

 

Siglos después, al doblar una esquina

Te encontré rezando.

 

Y quien alguna vez me escribió

(...)

Yo ví marcharse la noche despertando las torres,

contemplé toda la bondad de las veredas

caídas en sus propios espacios,

las paredes desiertas y escritas,

el brillo de una luna que se olvida.

(...)

Así que, mientras disfruto el limoncelo de la tía Minita Monsalvo , escucho a una sorprendente Cassandra Wilsson (Traveling Miles), y la Voyager 1, lanzada hace 23 años, se prepara para abandonar nuestro pequeño sistema solar a 36 mil kilómetros por segundo, aquí vamos.

 


Yo me identifico con los osos polares. Ellos son muy cariñosos, listos y completamente tranquilos, pero si te los enfrentas, ellos pueden ser muy violentos. Muy raramente vienen a Islandia, una vez cada diez años, flotando en iceberges". (Interview 1995)

"Ésa es mi madre, el océano". (Interview 1995)

"Mi materia favorita en la escuela era matemática - que se relaciona estrechamente a la música. Las personas que normalmente tienen habilidad para la música, la tienen para la matemática.". (Arena, marzo 1995 )

"Yo tengo que recrear el universo todas las mañanas cuando me despierto. Y lo mato por la tarde". (Interview 1995)

"Me obsesiono con los barcos. Esto es libertad". (Interview 1995)

"Todas las personas tienen su propia forma de tratar los problemas cotidianos. Algunos salen a caminar y otros se emborrachan. Yo escribo canciones". (Agenda , Septiembre 1993)

"Yo tengo mi propia religión. Islandia puso un registro mundial. Las Naciones Unidas consultaron a las personas de todo el mundo con una serie de preguntas. Islandia pegó fuera en una cosa. Cuando nosotros fuimos consultados en qué creemos, el 90% dijeron, 'en nuestro ego'. Yo pienso que estoy en ese grupo. Si entro en un problema, allí no esta ningún Dios o Alá para sacarme. Tengo que hacerlo yo misma". (Hot Press 1994)

" No estoy segura por qué estoy fascinada por el agua. Es fácil de verlo como un tipo de simbolismo, pero pienso que es más complejo. Mi casa en Islandia queda cerca del mar, y en tiempo malo las olas rocían las ventanas. Si yo estoy de mal humor, me pongo de pie frente a la ventana y parece como que estoy afuera, en el agua; eso me hace sentir bien. Es una clase de terapia". (Agenda Septiembre1993 )

Björk

http://bjork.metropoli2000.net

Los islandeses me simpatizan. El trazado de una carretera nacional, en Islandia, ha tenido que ser desviado de su planificación original, para no estropear unas colinas donde le gente cree que moran duendes.


Argentina Hotel

Hace cuarenta años, el escritor Marco Denevi (1922-1998) dijo que el argentino tiene una mentalidad de huésped de hotel, que el hotel es el país y que un pasajero de hotel \"no se mete\" con los otros \"Y si los administradores administran mal, si los administradores roban y hacen asientos falsos en los libros de contabilidad, es asunto del dueño del hotel, no de los pasajeros... a quienes en otro sitio los está esperando su futura casa propia, ahora en construcción\". El célebre autor de \"Ceremonia secreta\" y \"Rosaura a las diez\" ironizaba sobre la identidad del dueño del hotel, alguien desconocido que seguramente era muy rico, por lo tanto los pasajeros se esmeraban en robar las cucharitas, los ceniceros y las toallas y, si era posible, pagaban de menos. Y profetizaba: \"Quizás algún día los argentinos nos convenzamos de que este hotel de tránsito es nuestro único hogar y que no hay ninguna Argentina -visible o invisible- esperándonos en alguna otra parte\".

Aparentemente, ese día llegó: Argentina Hotel alberga hoy a una cantidad infinita de gerentes sospechosos de fraude, mientras los pasajeros claman porque hay goteras y cucarachas en sus habitaciones, detectan extraños o indignos objetos flotando en su sopa y, peor todavía, advierten que les cobran siempre de más y sufren porque el conserje les impone que traigan sus propias toallas, ceniceros y cucharitas.

En medio de este torbellino de vida cotidiana ficticia y degradada, muchos padres comprueban ahora que sus hijos deciden irse a otros hoteles. Es la clásica epopeya del desarraigo argentino tan bien analizada por Julio Mafud, Héctor Álvarez Murena o Juan José Sebrelli. Y que se remonta a los tiempos de la Conquista, cuando otros desarraigados desembarcaron en estas pampas chatas en pos de pepitas de oro caídas por inercia desde el Imperio Inca, y se toparon con una multitud melancólica de indígenas nómades y semidesnudos que ni siquiera supieron informarles la ruta hacia la Fuente de juvencia. No arraigaron, apenas sedimentaron. Sólo pudieron apropiarse de miles de kilómetros de tierras enigmáticas. El conquistador europeo le robó la mujer al indio. Que hizo lo mismo cuando llegaron las \"blancas\". El híbrido resultante no fue fruto del amor, sino del odio. Aquellos remotos desarraigados anónimos fomentaron una tradición malsana: ganar lo suficiente con el menor esfuerzo, enquistarse en alguna burocracia municipal, \"hacerse amigos del juez\" salvarse con un golpe de suerte en el Hipódromo o la Lotería y dar materia prima al desolador tango \"Cambalache\", de Discépolo (\"el que no afana es un gil\").

Pero no hay nada eterno. La mítica Argentina de las vacas gordas ya no existe. Cayeron todos los antifaces. No hay más Argentina Hotel y nunca construimos de verdad la Argentina Hogar. Y el paupérrimo desempeño de nuestros heroicos atletas en Sydney demuestra que en el siglo XXI ya no se avanza a \"puro corazón y coraje\". Durante un siglo, ante cada derrota los argentinos nos consolamos asignándonos el papel de \"vencedores morales\". La farsa se hizo tragedia. Con apenas dos opciones: despertar para construir otro país o medrar para seguir puliendo colecciones de cucharitas robadas.

MIGUEL GRINBERG (Escritor)
Diario Clarin Domingo 22 de Octubre de 2000

En la contratapa de su "Introducción a la Ecología Social" (1991) se lee "Miguel Grinberg: poeta, periodista, escritor y ecologista, ha contribuido durante tres décadas a la divulgación y profundización del pensamiento alternativo contemporáneo, convirtiéndose en pionero de algunas de sus vertientes"

Era, tal vez, 1977 cuando recibí aquella encomienda de Miguel, conteniendo varias publicaciones anteriores de él, la colección completa de Eco Contemporáneo, de Contracultura, libros de poemas (América Hora Cero, Opus New York), etc. Me consideré heredero de un bagaje de "lucidez implacable", letras visionarias de los años 60 y comienzos de los 70. La Generación Beat, la Generación Mufada, los primeros escritos sobre ecología, reportajes a autores, escritores, pensadores, que como Merton y Miller, estaban recién aquí comenzando a ser conocidos por díscolos jóvenes no alineados con los vaivenes políticos de aquellos años, más bien dados a leer cierta poesía inconformista y a tocar rock en las plazas y garages.

En los años ochenta editó la revista Mutantia. Recibió el premio Global 500 (Naciones Unidas). Columnista de varios diarios y creador de varios programas de radio.

Fuimos con Ale a la presentación del libro mencionado, en Bahía Blanca, en 1991. En su dedicatoria, escribió: "Para Alejandra y José Luis, desde el corazón como siempre...hasta que el poema nos enloquezca sin remedio...cariños Miguel/91" Por aquellos días nosotros estábamos finalizando estudios universitarios. Once años antes, en Mercedes, a dos horas de Buenos Aires, Miguel había asistido a nuestro casamiento, un lluvioso sábado al mediodía.

Gracias, Miguel, por aquella encomienda reveladora, y gracias por aquella visita, a pesar del limpiaparabrisas roto.


www.mutantia.21.freeservers.com


(...)

Una de las cosas que tengo para agradecer, de los
tiempos de niñez, es que en mi escuela hubiera espacio
para la literatura. El turno tarde
(inglés) siempre gozó de mis mayores simpatías; y esto
fue dejando de ser un misterio a medida que a mis
propios hijos les llegara su propio
turno: parece ser que las escuelas deben sometimiento a
las directivas del ministerio de educación --ahí está
para eso pues--, pero no es tan así
en las horas no obligatorias, y las que corresponden a
la enseñanza de lenguas están comprendidas entre estas últimas.

Así fue que pude cruzarme felizmente con Dickens,
Stevenson, Bierce, Jerome, Saki, Noyes, Shelley,
Marryat, Maugham, Wilde, Wells... Je, je; ¡qué
chorrera de nombres! Y lo más importante fue que se
mantuvieron en mí pura y simplemente por una ligazón de
afecto. Autores muertos que
continuaban vivos, nombres propios que me sirvieron
para mantener un cierto orden --no uno universal, sino
muy particular y preciso--, una manera
de llamarlos cuando los comenzara a extrañar.

Mis recuerdos de aquel entonces pasan sin escalas
notables, del turno tarde de la escuela, a las
incursiones, sobre todo en los veranos, dentro y
fuera del barrio. Y no es que no anduviera por otras
partes, pero ya desde entonces mi cabeza se estaba
volviendo literaria. Y creo que la niñez
es la parte literaria por excelencia de cada persona.
Como dijera Bataille: "La literatura es la infancia al
fin recuperada."

La otra parte vino por intermedio de Dina, una de las
primas de mi viejo: puntualmente, en cada cumpleaños o
fiesta que ofreciera oportunidad,
llegaba con un libro de regalo... Ah; pero ésa es otra
historia y el mensaje ya se me está alargando más de la cuenta.

Me voy a mirar las cañitas voladoras.

¡Salud!

            Daniel.

Daniel Mourelle en Motcy, diciembre del 2000

http://www.egroups.com/group/motcy

 

Ya contaré aquí, cómo Daniel Mourelle me incluyó entre los personajes de una novela suya. Feliz cumpleaños, Daniel.


Millones de personas desearían la inmortalidad y no saben qué hacer una tarde lluviosa de domingo.

Observación de Ertz, Ley de Murphy para el año 2000


Pecado de juventud (gato)

Letra y música: Raúl Carnota

 

Con la ilusión como fusil

entra el chango a la vida

buscando donde hechar raiz

de su joven semilla.

Tan solo encuentra la oquedad

enfrentando a la prisa.

 

Pecado de juventud

no comprender el cansancio

y andar buscando la luz

al costado de lo rancio.

 

Con la esperanza de cambiar

el destino, caminan.

 

Pecado de juventud

no imaginar las traiciones

y jugarse a cara o cruz

porque le sobran cojones.

Con la ilusión como fusil

entra el chango a la vida.

 

Trabajo, que es la dignidad

del hombre, va mermando

y así la solidaridad

de a poco están matando.

Sobran traidores, falta fe

y el pueblo aquí, esperando.

 

Pecado de juventud

rechazar la hipocresía

y cuerpear el impudor

de tanta frase vacía.

Con la esperanza de cambiar

el destino, caminan.

 

Pecado de juventud

el hambre mal aprendido,

la impaciencia y el candor.

Promesas de nunca olvido!

 

Con la ilusión como fusil

entra el chango a la vida.

 

Raúl Carnota

 


René Char

Bruscamente recuerdas que tienes un rostro. Los rasgos que forman su modelo no eran todos rasgos de pena, ayer. Hacia ese múltiple paisaje se levantan seres dotados de bondad. La fatiga allí sólo acarreaba naufragios. La soledad de los amantes allí respiraba. Mira. Tu espejo se ha cambiado en fuego. Insensiblemente, retomas conciencia de tu edad (que había saltado del calendario), de ese aumento de existencia con el que tus esfuerzos han de hacer un puente. Retrocede al interior del espejo. Si no consumes su austeridad, por lo menos su fertilidad no se halla agotada.

...

En nuestras tinieblas, no hay lugar para la Belleza. Todo el lugar es para la belleza.

...

El hombre es capaz de hacer aquello que es incapaz de imaginar. Su cabeza surca la galaxia de lo absurdo.

...

Sumérgete en el enigma que cava. Oblígate a arremolinarte.

...

Las cosechas más raras se siembran en un suelo que no existe. Ellas eliminan la ingratitud y sólo se deben a la primavera.

Hojas de Hipnos

...

Antonin Artaud

 

¡No tengo voz para elogiarte, hermano mío!

Si me inclinara sobre tu cuerpo que la claridad va a esparcir,

tu risa me rechazaría.

El corazón entre nosotros, durante lo que se llama

impropiamente una hermosa tormenta,

Da en tierra varias veces

Mata, cava e incendia,

Luego renace más tarde en la dulzura del hongo.

No tienes necesidad de un muro de palabras para exaltar tu verdad,

Ni de las volutas del mar para ungir tu profundidad

Ni esa mano afiebrada que nos rodea la muñeca

Y suavemente nos lleva a derribar un bosque

Donde nuestras entrañas son el hacha.

Está bién. Vuelve al volcán.

Y nosotros,

Que lloremos, asumamos tu relevo o preguntemos:

"¿Quién es Artaud?" a esa espiga de dinamita

de la que ningún grano se aparta.

Para nosotros no ha cambiado nada,

Nada sino esta quimera que vive el infierno y que se

despide de nuestra angustia.

 

París, 8 de marzo de 1948 (Les Matinaux)

...

Invitación

Nombro los amores que, zarandeados y seguidos por la hoz del verano, en el crepúsculo perfuman con su blanca inacción.

Ya no hay más pesadilla, dulce insomnio perpetuo. Ya no hay más aversión. Sólo pausa de un baile, su entrada por doquier en las nubes del cielo.

Yo vengo antes que el rumor de las aguas, al final del que talla la piedra.

En mi lira mil años pesan menos que un muerto.

Yo nombro los amantes.

 

Poemes des deux années, 1955.

 

René Char

 

" él anuncia esas auroras que todavía no han brillado" Albert Camus

 


 

Char vive en Provenza, en Vaucluse, en la Isle-sur-la-Sorgue. Petrarca, es, naturalmente, uno de sus poetas, y hablando con él no tengo ya la impresión de clavar una mariposa, sino la de meter los dedos en un brasero ardiente.

Viene pocas veces a París, le producen horror las intrigas y las camarillas del mundo literario, la amalgama de todos los ingredientes en los productos actuales de la literatura y del teatro. Se podría decir que es un pesimista si el suyo no fuese un pesimismo que revela una fe rotunda, oscura a la vez, en sí mismo, quizá la única fe posible en un hombre de hoy. La poesía como profesión, como género literario, no es algo que pueda interesarle; hoy es un producto que se puede perfeccionar sin cesar, una cosa muerta, un objeto. Sin embargo, puede suceder que el poeta encuentre a alguien que reciba su mensaje y que de señales de vida desde lejos: son los casos en que la botella echada al mar llega a su destino. ¿Sirve para algo esta red invisible de correspondencias y de ecos que parecen venir de ultratumba? Sirve indudablemente para confirmarle al poeta que él no vive en un sueño, sino en un mundo más real, el único que garantiza una realidad. Todo lo demás (política, partidos, negocios, estructuras sociales y económiocas) no tiene nada de verdad, simplemente existe.

Eugenio Montale (Fuera de Casa)

 


El problema del ateísmo no es el de no creer en Dios, si no el de poder pasar a creer en cualquier cosa. Chesterton

Soy un desagüe triste de pestes y penas. Francisco Umbral

Si vacila la voluntad, vacila el mundo. Rilke

El escribir se me presenta como una operación de tal peso, que quedo aplastado. Calvino

La verdad de la poesía es la amistad de los poetas. Alberto Vanasco

Cuando hay tres intelectuales juntos, la situación se torna insoportable. Jean Baudrillard

Me he fijado metas imposibles, por ejemplo pintar un espejo de agua con hierba que ondula en el fondo..., algo hermoso de ver, pero que, a la hora de llevar a una tela, está volviéndome loco. Qué difícil es pintar... una verdadera tortura. Claude Monet

Más allá de la jardinería y la pintura, no soy bueno para nada.(ídem)

El tema para mí es un objeto secundario, lo que deseo pintar es aquello que se encuentra entre el tema y yo.(ídem)

Qué suerte excepcional la de ser un sudamericano y especialmente un argentino que no se cree obligado a escribir en serio, a ser serio, a sentarse ante la máquina de escribir con los zapatos lustrados y una sepulcral noción de la gravedad del instante. Julio Cortázar (La Vuelta al Día en 80 Mundos)


 

Del diario, hoy. Ha muerto Gregory Corso, a los 70 años. Uno de los líderes del beatnik, definido por Jack Kerouac como "un Caruso italiano que canta sobre los techos de Nueva York". Autor de libros de poesía, una novela y ensayos sobre arte, Corso tuvo una infancia desdichada y problemática, primero en un orfelinato y luego en un reformatorio. Conoció la literatura en prisión, gracias a uno de los presos.

Entre sus hallazgos más famosos, muchos recuerdan "Bomba", un poema escrito en forma de nube atómica.

 

Como dijera Macedonio Fernández (Huyo de asistir al final de mis escritos, por lo que antes de ello los termino.), voy terminando estas notas, en este verano tormentoso.

 

buhardilladejose@yahoo.com.ar

http://ar.briefcase.yahoo.com/buhardilladejose

20-01-01