| | Asunto: | [caminando-con-jesus] MISA DIARIA 8 DE SEPTIEMBRE DE 2008 | | Fecha: | Lunes, 8 de Septiembre, 2008 01:08:43 (-0400) | | Autor: | Caminando con Jesus <caminandoconjesus @...net>
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MISA DIARIA
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MISA
DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS
Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant
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Desde el
26 de febrero de 2002, en Internet - Santiago de Chile-Chile
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Suscriptores
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Fecha
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Edición nº
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Tiempo
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Ciclo
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Semana
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Salterio
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10.457
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08-09-2008
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MD 1925
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ORDINARIO
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A
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XXIII
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III
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Las peticiones de oración, están en la parte de
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NATIVIDAD
DE LA VIRGEN MARÍA
Según
la Tradición, la Virgen Madre de Dios nació en Jerusalén, junto a la
piscina de Bezatha. La Liturgia Oriental celebra su nacimiento cantando
poéticamente que este día es el preludio de la alegría universal, en el que
han comenzado a soplar los vientos que anuncian la salvación. Por eso
nuestra liturgia nos invita a celebrar con alegría el nacimiento de María,
pues de ella nació el sol de justicia, Cristo Nuestro Señor.
ANTÍFONA
DE ENTRADA
Celebremos
con júbilo el nacimiento de la santísima Virgen María, de la cual nació Cristo,
nuestro Dios y Salvador.
Se
dice Gloria.
ORACIÓN
COLECTA
Oremos:
Al celebrar hoy el nacimiento de la Virgen María, Madre de Cristo, nuestro Redentor,
concédenos, Dios misericordioso, el don de tu alegría y de tu paz.
Por
nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
PRIMERA
LECTURA
Lectura
del libro del profeta Miqueas (5, 1-4)
Esto
dice el Señor: “De ti, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de
Judá, de ti saldrá el jefe de Israel, cuyos orígenes se remontan a tiempos
pasados, a los días más antiguos. Por eso, el Señor abandonará a Israel,
mientras no dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces el resto de sus
hermanos se unirá a los hijos de Israel. El se levantará para pastorear a
su pueblo con la fuerza y la majestad del Señor, su Dios. Ellos habitarán tranquilos,
porque la grandeza del que ha de nacer llenará la tierra y él mismo será la
paz”.
Palabra
de Dios.
Te
alabamos, Señor.
SALMO
RESPONSORIAL SALMO 12
Me
llenaré de alegría en el Señor.
Confío,
Señor, en tu lealtad, mi corazón se alegra con tu salvación.
Me
llenaré de alegría en el Señor.
Cantaré
al Señor por el bien que me ha hecho, tocaré mi música en honor del Dios altísimo.
Me
llenaré de alegría en el Señor.
ACLAMACIÓN
ANTES DEL EVANGELIO
Aleluya,
aleluya.
Dichosa
tú, santísima Virgen María, y digna de toda alabanza, porque de ti nació el
sol de justicia, Jesucristo, nuestro Dios. Aleluya.
EVANGELIO
†
Lectura del santo Evangelio según san Mateo (1, 1-16. 18-23)
Gloria
a ti, Señor.
Genealogía
de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, Isaac
a Jacob, Jacob a Judá y a sus hermanos; Judá engendró de Tamar a Fares y a
Zará; Fares a Esrom, Esrom a Aram, Aram a Aminadab, Aminadab a Naasón, Naasón
a Salmón, Salmón engendró de Rajab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, Obed
a Jesé, y Jesé al rey David.
David
engendró de la mujer de Urías a Salomón, Salomón a Roboam, Roboam a Abiá, Abiá
a Asaf, Asaf a Josafat, Josafat a Joram, Joram a Ozías, Ozías a Joatam, Joatam
a Acaz, Acaz a Ezequías, Ezequías a Manasés, Manasés a Amón, Amón a Josías,
Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos durante el destierro en
Babilonia.
Después
del destierro en Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel a
Zorobabel, Zorobabel a Abiud, Abiud a Eliaquim, Eliaquim a Azor, Azor a
Sadoc, Sadoc a Aquim, Aquim a Eliud, Eliud a Eleazar, Eleazar a Matán,
Matán a Jacob, y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual
nació Jesús, llamado Cristo.
Cristo
vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con
José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del
Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre
justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.
Mientras
pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: “José,
hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque
ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le
pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”.
Todo
esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del
profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a
quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros.
Palabra
del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN
DE LOS FIELES
Celebrante:
Oremos a Dios, que preparó a María desde toda la eternidad para ser Madre
de su Hijo amado, y digamos:
“Mira
a la Madre de tu Hijo y escúchanos.”
Para
que los cristianos del nuevo milenio cristiano vivamos el gozo de la
salvación y lo anunciemos a todos los hombres. Oremos al Señor.
Mira
a la Madre de tu Hijo y escúchanos.
Para
que la Iglesia sea, como María, madre cercana y acogedora para todo el
mundo. Oremos al Señor.
Mira
a la Madre de tu Hijo y escúchanos.
Para
que el Señor reciba nuestra gratitud por habernos dado a María como madre y
para que imitemos sus virtudes y hagamos lo que a Él le agrada.
Oremos
al Señor.
Mira
a la Madre de tu Hijo y escúchanos.
Para
que el Espíritu Santo ilumine a todos los que sienten la voz de Dios que los
llama a seguirlo, les dé valentía y entusiasmo y, como María, se fíen de
sus planes.
Oremos
al Señor.
Mira
a la Madre de tu Hijo y escúchanos.
Para
que María, que nos dio a Jesús hecho hombre como nosotros, nos ayude a
vivir la vida nueva que Él nos trajo.
Oremos
al Señor.
Mira
a la Madre de tu Hijo y escúchanos.
Para
que los cristianos de todo el mundo, unidos como hermanos, hagamos del
mundo un hogar cada vez más fraterno y solidario.
Oremos
al Señor.
Mira
a la Madre de tu Hijo y escúchanos.
Celebrante:
Infunde,
Padre, el Espíritu de Jesús en nuestras vidas, para que como Él amemos a María
como madre y le obedezcamos como hijos.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
ORACIÓN
SOBRE LAS OFRENDAS
Santifica,
Señor, los dones que te presentamos al celebrar el nacimiento de la Virgen
María, la purísima Madre de tu Hijo, y haz que este sacrificio nos
purifique de todas nuestras culpas.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Prefacio
de Santa María Virgen I
Maternidad
de la santísima
Virgen
María
El
Señor esté con ustedes.
Y
con tu espíritu.
Levantemos
el corazón.
Lo
tenemos levantado hacia el Señor.
Demos
gracias al Señor, nuestro Dios.
Es
justo y necesario.
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre
y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Y
alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la Natividad de Santa María,
siempre virgen: Porque ella concibió a tu único Hijo por obra del Espíritu Santo
y sin perder la gloria de su virginidad, hizo brillar sobre el mundo la luz
eterna, Jesucristo nuestro Señor.
Por
él, los ángeles y los arcángeles y todos los coros celestiales, celebran tu
gloria, unidos en común alegría.
Permítenos
asociarnos a sus voces, cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
ANTÍFONA
DE LA COMUNIÓN
He
aquí que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, el cual salvará a su
pueblo de sus pecados.
ORACIÓN
DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Oremos:
Que esta sagrada Eucaristía con que nos has renovado, nos llene, Señor, de
júbilo en esta fiesta de la Natividad de la Virgen María, aurora de nuestra
salvación.
Por
Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
MADRE E HIJO
Unión perfecta,
amor perfecto, plan perfecto del Padre, Tócame Espíritu Santo para
comprenderlo totalmente. Sana mis heridas para entregarme, para ser libre,
Y en el Cenáculo del Amor de la Madre y el Hijo, déjame entrar.
Puedo ver, puedo
escuchar, puedo sentir, ahora lo sé. En el mismo centro de mi ser, en el
lugar escondido llamado corazón, Siento el poder, el saneamiento, la
verdad, la luz, Tengo una nueva vida, fui abrazada por la Madre y por el
Hijo.
Digo
"si" Señor, me arrepiento y perdono, aquí estoy Señor, Yo te
seguiré, los malos espíritus no me destruirán más! Puedo escuchar Tu voz a
través de la Palabra y del Amor,
El mas Grande
Amor de todos, el de María y Jesús...Madre e Hijo.
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Reflexión
Bíblica
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“Genealogía de Jesucristo” Mt 1, 1-16.18-23
Autor: Pedro Sergio Antonio
Donoso Brant
Hoy,
por ser día de la Natividad de la Virgen María, la Liturgia nos trae en
forma especial el Evangelio de Genealogía de Jesucristo.
Este
comienza diciendo la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de
Abraham: Abraham fue padre de Isaac; ……… Eliud, padre de
Eleazar; Elea-zar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob. Jacob fue padre
de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo.
En
un comienzo San Mateo con su Evangelio busca una finalidad de demostrar el
origen humano de Jesucristo y luego a través todo el Evangelio, probará con
las profecías y milagros realizados por Jesús, su naturaleza divina, pero
era preciso previo demostrar también su parentesco con los hombres a los
que vino salvar. Así también, el interés de San Mateo, al presentarnos a
Jesús como hijo de Maria, es el Cristo, el Mesías, profetizado en el
Antiguo Testamento, venido al mundo para librar a los hombres de los
pecados, es así como el dice “Jesucristo, hijo de David”, que
es una expresión para denominar al Mesías
Cuando
al final del versículo dice “padre de Jacob. Jacob fue padre de José,
el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo”,
nos demuestra la generación virginal de Jesús y el papel de padre adoptivo
que le compete a José, ya que de el se desprende que es el esposo de María
y que no tiene parte alguna en la concepción de Jesús, si que tiene una
responsabilidad legal y jurídica sobre el hijo de su esposa.
Éste
fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José
y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del
Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería
denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. Mientras pensaba
en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: "José,
hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido
engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a
quien pondrás el nombre de Jesús, porque Él salvará a su Pueblo de todos
sus pecados". Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor
había anunciado por el Profeta: "La Virgen concebirá y dará a luz un
hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel", que traducido significa:
"Dios con nosotros".
Se
debe destacar, a fin de entender de mejor forma este fragmento del
evangelio, que la celebración del matrimonio entre los Judíos se hace en
dos etapas, o dos actos esponsales o desposorios, estos suponen de antemano
un compromiso real, de tal forma que al prometido desde ese momento ya lo
llamaban esposo y no era factible quedar libre de este compromiso si no era
por repudio.
Es
así, como decimos que San José es un hombre Justo, él esta convencido de la
virtud de María, aunque al principio se turbo porque no concia el misterio
de la Encarnación, entonces entre el convencimiento de la santidad de
María, se encuentra frente a un misterio que no le es fácil de comprender,
y entre eso en un momento decide dejar a María.
No
siempre, los Planes de Dios son fáciles de entender y nos pone duras
pruebas y grande tribulaciones, esto es, dificultad o situación adversa o
desfavorable causando en nosotros preocupación, disgusto, pena o
sufrimiento moral, pero venidos de Dios, es un medio para nuestra
santificación y nos acercan más a El, ya que nunca Dios no enviaría una situación
difícil o de dolor sin resultar finalmente o terminar siendo beneficioso
para nosotros sus hijos.
San
José no conocía el misterio obrado en María, pero Ella si lo conocía, y
dejo que Dios mismo saliera en defensa de su virtud y de esta forma luego sucedió.
San
José fue un hombre justo con la justicia de Dios, y esta es la santidad, el
confió en Dios, el canto el Salmo 34, 9, “Dichoso el hombre que se
refugia en el Señor”, canto el Salmo 84, 13, “Señor de
universos, feliz el hombre que confía en Ti”
El
Señor les Bendiga
Pedro
Sergio Antonio Donoso Brant
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Santoral
de hoy: 8 de Septiembre
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FIESTA DE LA NATIVIDAD DE LA VIRGEN MARÍA.
Por Jesús Martí Ballester
Hoy nace una
clara estrella,
tan divina y
celestial,
que, con ser
estrella, es tal,
que el mismo
Sol nace de ella.
En la plenitud
de los tiempos, María se convirtió en el vehículo de la eterna fidelidad de
Dios. Hoy celebramos el aniversario de su nacimiento como una nueva
manifestación de esa fidelidad de Dios con los hombres.
NADA EN LA
ESCRITURA
Nada nos dice
el Nuevo Testamento sobre el nacimiento de María. Ni siquiera nos da la
fecha o el nombre de sus padres, aunque según la leyenda se llamaban
Joaquín y Ana. Éste nacimiento es superior a Creación, porque es la
condición de la Redención. Y, sin embargo, la Iglesia celebra su
nacimiento. Con él celebramos la fidelidad de Dios. “Sabemos que a
los que aman a Dios todo les sirve para el bien” Romanos 8,28. Y es
motivo de alegría gozosa y permanente de todos y cada uno de los llamados.
No sabemos cómo se cumplirá, pero tampoco sabemos como nace el trigo, y
cómo se forja la perla en la ostra. Pero nacen y crecen y se forjan. La
inteligencia humana, por aguda que sea, tiene su límite y ya no puede
alcanzar más. Cerrar los ojos ante el misterio, sabiéndonos llamados por Dios,
y “desbordar de gozo en el Señor, confiando en su misericordia”
Salmo 12, 6. Son las palabras inspiradas del salmo de la misa.
Todo lo que
sabemos del nacimiento de María es legendario y se encuentra en el
evangelio apócrifo de Santiago, según el cual Ana, su madre, se casó con un
propietario rural llamado Joaquín, galileo de Nazaret. Su nombre significa
"el hombre a quien Dios levanta", y, según san Epifanio,
"preparación del Señor". Descendía de la familia real de David.
Llevaban ya veinte años de matrimonio y el hijo tan ansiado no llegaba. Los
hebreos consideraban la esterilidad como un oprobio y un castigo del cielo.
Eran los tales menospreciados y en la calle se les negaba el saludo. En el
templo, Joaquín oía murmurar sobre ellos, como indignos de entrar en la
casa de Dios. Esta conducta se ve celebrada en Mallorca, en una montaña que
se llama Randa, donde existe una iglesia con una capilla dedicada a la
Virgen. En los azulejos que cubren las paredes, antiquísimos, el Sumo
Sacerdote riñe con el gesto a San Joaquín, esposo de Santa Ana, quien,
sumiso y resignado, parece decir: No puede ser, no he podido tener hijos.
Sabemos que su
esterilidad dará paso a María. Joaquín, muy dolorido, se retira al
desierto, para obtener con penitencias y oraciones la ansiada paternidad.
Ana intensificó sus ruegos, implorando como otras veces la gracia de un
hijo. Recordó a la otra Ana de las Escrituras, de que habla el libro de los
Reyes: habiendo orado tanto al Señor, fue escuchada, y así llegó su hijo
Samuel, quien más tarde sería un gran profeta. Y así también Joaquín y Ana
vieron premiada su constante oración con el nacimiento de una hija
singular, María, concebida sin pecado original, y predestinada a ser la
madre de Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado.
De Ana y de
Joaquín, oriente
de aquella
estrella divina,
sale su luz
clara y digna
de ser pura
eternamente:
el alba más
clara y bella
no le puede ser
igual,
que, con ser
estrella, es tal,
que el mismo
Sol nace de ella.
No le iguala
lumbre alguna
de cuantas
bordan el cielo,
porque es el
humilde suelo
de sus pies la
blanca luna:
nace en el
suelo tan bella
y con luz tan
celestial,
que, con ser
estrella, es tal,
que el mismo
Sol nace de ella.
UNA NIÑA SANTA
Nace María.
Nace una niña santa. Nada se nota en ella hasta que crece y comienza a
hablar, a expresar sus sentimientos, a manifestar su vida interior. A
través de sus palabras se conoce el espíritu que la anima. Se dan cuenta
sus padres: esta niña es una criatura excepcional. Se dan cuenta sus
compañeras: que se sienten atraídas por el candor de la niña y, a la vez,
sienten ante ella recelo, respeto reverencial. Sus padres no saben si
alegrarse o entristecerse. Para conocer lo sobrenatural hace falta tiempo y
distancia. No ha habido nunca ningún genio contemporáneo; al contrario,
siempre es considerado como un loco, un ambicioso o un soberbio.
Los niños hacen
lo que ven hacer a los mayores. La niña santa no imita los defectos de los
mayores y obra según sus convicciones. Cuando nació Juan Bautista, la gente
se preguntaba "¿qué va a ser este niño?" (Lc 1,79). De María se
preguntarían lo mismo. Ella comprende que, aunque quisiera hablar de lo
mucho que lleva dentro, debe callar. Y tiene que vivir en completa soledad,
de la que es un reflejo, el aislamiento del niño que crece entre gente
mayor.
María, llena de
gracia, vivía como perfectísima hija de Dios, entre hombres que habían
perdido la filiación divina, habían pecado, y sentían la tentación y sus
inclinaciones al pecado. El hombre conoce la diferencia que hay entre lo
bueno y lo malo, y cuando obra el mal, percibe la voz de la conciencia.
Antes de pecar, la percibe y la desatiende, durante el pecado, la acalla
con el gozo del pecado, después de pecar, la oye y quisiera no oírla. Este
es el conocimiento del mal, que no procede de Dios, sino de haberse
separado de El. María no conoce el mal por experiencia, sino por infusión
de Dios. No había pecado nunca. Por eso no entendía a la gente y se sentía
sola. Experimentaba que sólo ella era así. Si hubiera vivido en un
desierto, no hubiera padecido tanto, pero en Nazaret, aldea pequeña, con
fama de pendenciera y poca caritativa, es tenida por orgullosa, la que era
la más humilde. Como los niños viven su mundo aparte de los mayores, así
tiene que vivir María entre su gente.
Y una mujer
así, ¿nos puede comprender?, ¿puede ser nuestra madre? Sí porque María es
una mujer comprometida con todo el género humano. María fue la pobre de
Yahvé. Los pobres de Dios nunca preguntan, nunca protestan. Se abandonan en
silencio y depositan su confianza en las manos del Señor y Padre.
Con el Concilio
Vaticano II hemos recuperado la Biblia, libro prohibido en mis años de
juventud. También la Liturgia en castellano. También la Iglesia, no como
una pirámide, sino como pueblo de Dios. De la misma manera hemos de
recuperar a María, como Hermana en la fe, Madre en la fe. María peregrinó
en la fe como todos los cristianos. Se abandonó a Dios. Pudo ser lapidada,
al quedarse encinta, pudo ser repudiada... Es la pobre de Yahvé.
Querríamos
saber más cosas de María. El evangelio nos dice muy poco de Ella. Pero, si
bien lo miramos, implícitamente nos dice mucho, todo. Porque Jesús predicó
el Evangelio que, desde que abrió los ojos, vio cumplido por su Madre. Los
hijos se parecen a sus padres. Jesús sólo a su Madre. Era su puro retrato,
no sólo en lo físico, en lo biológico, sino también en lo psíquico y en lo
espiritual.
LA HERENCIA
Cada hombre,
según las leyes mendelianas de los cromosomas y los genes, hereda de su
padre y de su madre. Decía un sacerdote que su padre decía: "mi hijo
es treballaor com yo y listo com sa mare". Cuando Jesús pronuncia el
sermón de las Bienaventuranzas, está pintando a su Madre: Pobres de
espíritu, Mansos, Pacientes, Humildes, Misericordiosos, Trabajadores de la
Paz. Nos ha dado su Retrato. Sus actitudes vitales son idénticas las de la
Madre y el Hijo: en el momento decisivo de su vida María le dice al Ángel:
"Hágase en mi"... En el momento de comenzar su Hora, Jesús dice
lo mismo "Hágase". Cuando nos enseña su carné de identidad, María
nos dice que es "la esclava del Señor" Cuando Jesús nos presenta
el suyo, nos dice que es "manso y humilde de corazón". Jesús
predicó las bienaventuranzas porque las había vivido. Y las vivió porque
las había visto vivir a su Madre. Por eso la quiso y la hizo Inmaculada,
porque tenía que ser su madre y su educadora en la fe.
En algunas
imágenes aparece Santa Ana sentada como una auténtica abuela. Tiene en sus
rodillas a María, quien con una apariencia muy maternal, tiene en las suyas
al niño Jesús. Tres generaciones, sentada cada una en las rodillas de la
otra. Gracias, Dios nuestro, por esta dimensión tan humana de la fe
católica. Esforcémonos por vivir como María, niña, adolescente, novia
limpia, madre cariñosa y solícita, trabajadora, paciente en la pobreza, en
las persecuciones y humillaciones, en las adversidades. Educadora con la
palabra y la vida de su hijo, de sus hijos, que somos todos. Así seremos
motivo de consuelo y de gozo para “quien nos predestinó, nos llamó,
nos predestinó, justificó, glorificó” Romanos 8,24
Jesus Marti
Ballester
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CORREOS RECIBIDOS CON SOLICITUD DE ORACIÓN POR LOS
ENFERMOS
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Hola Amigos:
Les pido sean
tan amables de hacer oración por las señoras:
Juanita Zaldívar
Toro, está enferma de su estómago. México, DF
Esperanza Muñoz
de Ramos, se cayó lastimándose la cadera; ya la operaron, pero está muy
deprimida y dice que ya no quiere vivir. México, DF.
ambas son ya muy
ancianitas.
Mil gracias.
Saludos. Atte.,
Consuelo
Vizzuett.
María del
Consuelo Vizzuett [consuevizzue@yahoo.com.mx]
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en http://www.egrupos.net/grupo/misadiaria/alta
o
http://www.egrupos.net/grupo/caminando-con-jesus/alta
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gratuito hemos recibido mucho, gratuito queremos dar todo lo mejor que
podamos, pero sin en esa publicidad no podría llegar hasta sus correos este
servicio.
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