eGrupos Logo
Inicio > Mi Página > Mis Grupos > caminando-con-jesus > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 2801 al 2820 
AsuntoAutor
MISA DIARIA SABADO Caminand
MISA DIARIA DOMING Caminand
Reflexión desde la Caminand
MISA DIARIA LUNES Caminand
15 DE OCTUBRE, DIA Caminand
MISA DIARIA MARTES Caminand
MISA DIARIA MIERCO Pedro Se
MISA DIARIA JUEVES Caminand
MISA DIARIA VIERNE Caminand
MISA DIARIA 20 DE Caminand
MISA DIARA, DOMING Caminand
Reflexión desde la Pedro Se
MISA DIARIA LUNES Caminand
MISA DIARIA MARTES Caminand
RE: Caminand
MISA DIARIA MIERCO Caminand
RE: RE: claudia
RE: RE: claudia
RE: RE: claudia
MISA DIARIA JUEVES Caminand
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Caminando-con-Jesus

Mostrando mensaje 3809     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[caminando-con-jesus] 15 DE OCTUBRE, DIA DE SANTA TERESA, "CUATRO GRADO DE ORACION y EL MODO DE ORACIÓN TERESIANO
Fecha:Lunes, 15 de Octubre, 2012  07:56:39 (-0300)
Autor:Caminando en Oracion-Pedro Donoso Brant ocds <caminandoenoracion @...net>

 

 

teresa_de_jesus1

“CUATRO GRADO DE ORACION”

de Teresa de Jesús

Caminando Descalzo

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant ocds


 

1.    INTRODUCCIÓN

Escribe Santa Teresa de Jesús, “aquí está mi vida, aquí está mi honra y mi voluntad; todo os lo he dado, vuestra soy, disponed de mí conforme a la vuestra. (Libro Vida, Capitulo 21, 5), este es el motivo principal de la vida de la Santa Madre Teresa de Jesús, quien luego escribirá en un bello poema: “Vuestra soy, para Vos nací, que mandáis hacer de mí”.

La Santa Madre Teresa de Jesús, nos estimula a educar nuestra alma para determinarse, decidirse con “determinada determinación” (Camino de Perfección) a trabajar mucho por Dios y despertar el amor. Ella esta determinada a ayudarnos a que crezcamos en la virtudes, y dice que: según dice el libro Arte de servir a Dios, que es muy bueno y apropiado para los que están en este estado en que actúa el entendimiento (en el intelecto).

A la Santa Madre Teresa de Jesús, le interesa mucho más orientarse hacia Cristo y relacionarse con él. “Puede la persona representarse, (es decir personificarse) delante de Cristo y acostumbrarse a enamorarse mucho de su sagrada Humanidad y traerle siempre consigo y hablar con El, pedirle por sus necesidades y quejársele de sus trabajos, alegrarse con El en sus alegrías y no olvidarle por ellas, sin buscar fórmulas de oraciones, sino diciéndole palabras brotadas del corazón conforme a sus deseos y necesidades.” (Libro Vida, Capitulo 12, 2)

En el Libro Vida, desde el capitulo 11 al 21, La Santa Madre Teresa Jesús, nos ilumina por un camino de oración con la parábola de regar el huerto, La "comparación del huerto y el agua": el huerto es el alma o el orante mismo; el agua es la oración, la gracia, la vida es decir nuestra alma.

Enseña teresa de Jesús: “Ha de hacer cuenta el que comienza, que comienza a hacer un huerto. Y con ayuda de Dios hemos de procurar, como buenos hortelanos, que crezcan estas plantas y tener cuidado de regarlas para que no se pierdan, sino que vengan a echar flores que den de sí gran olor para dar recreación a este Señor nuestro, y así se venga a deleitar muchas veces a esta huerta y a holgarse entre estas virtudes”.

Pues veamos ahora de la manera que se puede regar, para que entendamos lo que hemos de hacer y el trabajo que nos ha de costar, si es mayor que la ganancia, o hasta qué tanto tiempo se ha de tener.

Escribe la Santa: “Paréceme a mí que se puede regar de cuatro maneras: sacar el agua de un pozo, que es a nuestro gran trabajo; con noria y arcaduces, que se saca con un torno; yo lo he sacado algunas veces: es a menos trabajo que este otro y sácase más agua; de un río o arroyo: esto se riega muy mejor, que queda más harta la tierra de agua y no se ha menester regar tan a menudo y es a menos trabajo mucho del hortelano; con llover mucho, que lo riega el Señor sin trabajo ninguno nuestro, y es muy sin comparación mejor que todo lo que queda dicho.” (Libro Vida, Capitulo 11, 6)

“Este modo de traer a Cristo con nosotros es provechoso en todos los grados de oración y es un medio segurísimo de ir aprovechando en primer grado y llegar muy pronto al segundo, y para librarnos de los peligros que el demonio nos puede poner en los últimos grados.” (V 12, 2)

2.    LA ORACIÓN EN SANTA TERESA DE JESÚS

¿Qué es en síntesis la oración para Santa Madre Teresa de Jesús?, ¿Que nos enseña Santa Madre Teresa de Jesús en sus Libros?

Para santa Teresa de Jesús la oración es el camino más seguro para llegar a Dios. Ella nos explica en sus libros, que están dirigidos a sus hijas, las monjas, que diferencia varios grados en la oración que nos acerca a Dios como sus hijos amados, y nos invita a tratar con Dios con una amistad que es de máximo afecto, amor y devoción.

Ella nos habla de la Oración vocal, como un primer paso o un primer nivel. También nos relata que a ella no le gustaban las oraciones vocales largas o complicadas como si fueran estas unas oraciones mágicas para convencer a Dios de lo que se pide, ella prefiere más que locuacidad, un corazón volcado hacia Dios.

Observamos en sus escritos, que su oración predilecta era el Padrenuestro, el avemaría, el credo, como también de que el “reino no tendrá fin”

Otro paso u otro segundo nivel que nos invita a realizar es la Meditación, y que no debe confundirse con la oración mental.

Entre sus escritos nos aclara sobre la oración afectiva: que no está la cosa en pensar mucho sino en amar mucho…

Sobre el Recogimiento adquirido, nos enseña que consiste en encerrarse dentro de sí mismo para encontrar allí a Dios y conversar amorosamente con Él en forma cada vez más simplificada, como si habláramos con El como Padre, como Madre, hijos, hermano o amigo.

3.    ¿QUÉ ES ORAR?

La Santa Madre Teresa de Jesús nos define: Orar es "tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama" (V 8, 5).

Atención al amor que Dios nos tiene.  "con quien sabemos nos ama".

Saberse amado. Es punto de partida para una respuesta de amor: "Amor saca amor" (V 22, 14).

Por eso, en todo hay que mirar el amor que Dios nos tiene: "lo que más os despierte a amar eso haced" (4 M 1, 7).

Encuentro en el amor, la oración. Y encuentro en la verdad: la verdad de Dios y la verdad nuestra. En la oración se nos desvela Dios, nos muestra su verdad: que nos ama, que nos da. Dios es amigo de dar. "No se cansa de dar", y "sin tasa". "Anda buscando tener a quién dar". Es el Dios que Teresa ha descubierto en la oración. El conocimiento de alguien -también de Dios- sólo se logra por el trato amistoso con él.

Y también el descubrimiento de nosotros mismos. Orar es "entrar" dentro de nosotros. "Conocernos": nuestra riqueza. Y nuestra miseria, nuestro estado moral. Somos un "palacio todo de un diamante o muy puro cristal”. "Nuestra gran capacidad", "dignidad", "hermosura". Son las primeras palabras que Teresa nos brinda al iniciar las Moradas. "Podemos tener conversación no menos que con Dios" (1 M 1, 6).

Toda la atención del orante la quiere Teresa centrada en la Persona divina. "Mirar" a la Persona. "No os pido más que le miréis" (C 26, 3); "Acallado el entendimiento, mire que le mira" (V 13, 22). No importa lo que se le dice, ni cómo se le dice. Interesa el "estar con él".

4.    MODOS EN LA ORACIÓN TERESIANA

La manera de orar teresiana  resulta muy sugestiva para el hombre actual. Porque somos seres sociables que necesitamos desarrollar en nosotros esta tendencia hacia los otros, y concretamente hacia el Ser de Dios, a cuya imagen y semejanza somos creados.

Santa Teresa de Jesús nos enseña de una manera sencilla cómo entrar en diálogo con Dios:

“Procuraba lo más que podía traer a Jesucristo dentro de mí presente” (Vida. 9,4). Representar a Jesucristo dentro de sí era para ella la manera de contactar con Dios. Manera que cobraba todo su realismo en el momento de la comunión eucarística. “Entrábame con el”, nos cuenta en el libro de su vida. Orar es para ella prestar atención a la Persona, Dios, dentro del propio espacio interior. Por eso Santa. Teresa nos aconseja: “Se esté allí con El” (V.13, 22).

Sobre el Recogimiento infuso, nos enseña que dan ganas de cerrar los ojos y no oír, ni ver ni entender, sino aquello en que el alma entonces se ocupa que es poder tratar con Dios a solas, íntimamente con quien nos ama

Sobre la oración de quietud, nos enseña que es una paz interior inmensa.

Sobre la oración de unión, nos enseña que hay una ausencia total de distracciones. Certeza de haber estado el alma unida a Dios. Ausencia de cansancio.

Santa Teresa deja bien claro que sin esfuerzo personal no hay encuentro con Dios. Ella además cuenta lo que experimenta, describe lo que pasa en su alma. No intenta explicar por la filosofía en qué consiste la unión con Dios. Tampoco recurre nunca a la metafísica ni a nada parecido. Siempre recurre a la experiencia de sí misma, a su psicología y desde ahí trata de comunicar a los demás esa experiencia gozosa del encuentro con Dios.

Para explicar este lenguaje de la oración, Santa Teresa recurre a una serie de comparaciones muy hermosas acerca de las relaciones de amistad entre los dos protagonistas: Dios y la persona. Son los cuatro grados de la oración.

Santa Teresa compara al alma como un huerto donde Dios quita las malas hierbas y planta las buenas. La persona es el hortelano que debe cuidar el huerto de su alma para que no se sequen las plantas de virtudes que Dios siembra en ella. Todo está en la solicitud del hortelano, en ese tener cuidado de no malograr la siembra que Dios hace en su huerto-alma. El punto de referencia para la persona es siempre Dios: contentarle. De esta manera la persona se librará de caer en un egocentrismo espiritual malsano, y del descontento en la  relación de amistad con Dios.

5.    PRIMER GRADO DE ORACIÓN

image001

Dice la Santa en el Libro de su vida (V.11,9): “De los que comienzan a tener oración podemos decir son los que sacan el agua del pozo, que es muy a su trabajo”

Este primer grado de oración, lo trata la Santa Madre Teresa en capitulo 11 al 13 del Libro Vida

En este primer grado el principiante en el camino de la oración experimenta trabajo, esfuerzo en el ejercicio y vida de oración, debido a su natural poco acostumbrado a recogerse en el interior de su alma.

El hombre está derramado hacia fuera y por eso su oración es costosa, “muy a su trabajo” y con escaso fruto. Sentirá malestar y disgusto cuando a pesar de su trabajo en recogerse y meditar no halle en sí sino sequedad y sinsabor.

Santa Teresa invita al orante a no quedarse en una praxis de la oración que no agrada al sentido. No hay que quedarse preso del ejercicio de la oración dura, sino abrirse a un planteamiento de vida en amistad.

Amor limpio, desinteresado, “sin sueldo”. Es la amistad. Así nos enseña: "Pues sabe le contenta (a Dios) con aquello (ejercicio de oración seca), y su intento no ha de ser contentarse a sí,  sino a él...” (V.11, 13).

En este primer grado el principiante en el camino de la oración experimenta trabajo, esfuerzo en el ejercicio y vida de oración, debido a su natural poco acostumbrado a recogerse en el interior de su alma.

El hombre está derramado hacia fuera y por eso su oración es costosa, “muy a su trabajo” y con escaso fruto. Sentirá malestar y disgusto cuando a pesar de su trabajo en recogerse y meditar no halle en sí sino sequedad y sinsabor.

Santa Teresa invita al orante a no quedarse en una praxis de la oración que no agrada al sentido. No hay que quedarse preso del ejercicio de la oración dura, sino abrirse a un planteamiento de vida en amistad.

Amor limpio, desinteresado, “sin sueldo”. Es la amistad. Así nos enseña: "Pues sabe le contenta (a Dios) con aquello (ejercicio de oración seca), y su intento no ha de ser contentarse a sí,  sino a él...” (Vida 11,13).

En este modo el orante debe sustentarse en la oración con el ejercicio de la meditación, es decir, el discurrir del entendimiento en buenos libros que le lleven al trato de amistad con Dios, o pensando sobre las grandezas de Dios, etc. Pero la santa insiste en que no se le vaya en esto todo el tiempo de la oración. Sino que “se representen delante de Cristo, y sin cansancio del entendimiento, se estén hablando y regalando con él”. “Mire que le mira” (V. 13,11)

Esto es lo que puede adquirir el que comienza en este camino. La santa advierte que el orante no debe intentar  suspender la actividad del entendimiento para ayudarse a la oración, cosa que pasa  apenas gustan las primeras “devociones” en la oración, sino dejar que Dios se lo suspenda cuando quiera. Que no está en nosotros procurarnos sentir los gustos de Dios. De lo contrario perdería el tiempo, quedándose el alma boba y fría.     

Se entiende, por tanto, que en esta primera manera de regar el huerto se saca el agua del pozo, esto es, discurriendo con el entendimiento.

6.    SEGUNDO GRADO DE ORACIÓN

image004

En la segunda forma o grado de oración se saca el agua con una noria, dice Sta. Teresa;

“...con noria y arcaduces, que se saca con un torno (yo lo he sacado algunas veces), es a menos trabajo y sácase más agua” (V. 11,7),

Este segundo grado de oración, lo trata la Santa Madre Teresa en capitulo 14 al 15 del Libro Vida

Aquí el orante experimenta en sí unos gustos muy particulares que no vienen de ninguna manera procurados por su mucho discurrir o meditar en las cosas de Dios.

Aunque aquí no se ha de dejar del todo la oración mental.

La santa nos habla de la oración de quietud, que es precisamente una comunicación de Dios al alma en la que la persona siente en sí un recogimiento hacia lo profundo de su ser, en el que su voluntad siente y goza claramente de unos gustos, contentos, que no había conocido antes en ninguna cosa de este mundo terreno, tanto que no se querría bullir: 

“Aquí se comienza a recoger el alma, toca ya aquí cosa sobrenatural, porque en ninguna manera puede ganar aquello por diligencias que haga” (V. 14,3)

Es cosa ya sobrenatural, es decir, por encima de lo que el hombre puede. Viene de Dios que se comunica al alma y quiere que el alma sienta cómo se le comunica. Dios actúa directamente en la voluntad intensificando el amor. Cautiva:

“¡Oh Jesús y Señor mío, qué nos vale aquí vuestro amor!, porque éste tiene el nuestro tan atado que no deja libertad para amar en  aquel punto a otra cosa sino a Vos!”(V.14, 2)

La persona ve en sí con certeza que estuvo el Señor con ella. Va creciendo en virtudes: “comienza a perder la codicia de lo de acá” (V.14, 8).

Además desea ratos de soledad para gozar más de aquel bien, “porque comienza el Señor a encender el verdadero amor suyo”. El alma siente en sí que la oración es principio de todos los bienes y por nada querría dejarla.

7.    TERCER GRADO DE ORACIÓN

image003

En este grado de oración el agua con que se riega esta huerta del alma “es agua corriente de río o de fuente, que se riega muy a menos trabajo, aunque alguno da el encaminar el agua. Quiere el Señor aquí ayudar al hortelano de manera que casi él es el hortelano y el que hace todo”(V.16,1)

Este tercer grado de oración, lo trata la Santa Madre Teresa en capitulo 16 al 17 del Libro Vida

Una vez más Dios sale al encuentro del orante pues su acción es mucho más abundante. Sta. Teresa nos habla del sueño de potencias como oración propia en esta tercera manera de regar el huerto.

La experiencia de la gracia es mucho más clara que en la oración anterior:”Es que da el agua a la garganta a esta alma”. ”Es un sueño de las potencias que ni del todo se pierden, ni entienden cómo obran” La acción de Dios alcanza al hombre en su interior__ en las potencias__ más fuerte y vivamente que en la oración de quietud pasada. Acción de Dios que “adormece” al hombre con relación a todo lo creado, porque está profundamente cogido por quien está obrando en él en estos momentos.

La persona siente en sí “embriaguez y desatino de amor”. “Glorioso desatino, una celestial locura” (V.16, 1-2). Es una “unión muy conocida de toda el alma con Dios” (V.17, 4) aunque entiende con claridad que no es del todo unión de todas las potencias.

A diferencia de la oración de quietud, aquí el alma tiene más “soltura” para moverse en las actividades de la vida, aunque entiende bien que la mejor parte está con Dios:”atada y gozando” (V.16, 2).”... coge Dios la voluntad, y aun el entendimiento, a mi parecer, porque no discurre, sino está gozando de Dios, como quien está mirando y ve tanto que no sabe hacia dónde mirar...” (V.17,5) “Háblense aquí muchas palabras en alabanzas de Dios sin concierto, si el mismo Señor no las concierta; al menos el entendimiento no vale aquí nada. Querría dar voces en alabanzas el alma, y está que no cabe en sí; un desasosiego sabroso.” (V.16,2)

La actitud del orante en esta oración es de un dejarse del todo en los brazos de Dios, porque ya su alma no es suya sino de Dios. Ya nada le puede contentar fuera de Dios. Ya no querría vivir sino en El.  El alma se ve otra: más fuerte en virtudes__ “Ya, ya se abren las flores, ya comienzan a dar olor” (V.16,3) __deseosa de servir a su Señor pues tanto le regala el Señor a ella, que quiere ser El hortelano para que el alma goce.

8.    CUARTO GRADO DE ORACIÓN

4lluvia

“... es agua que viene del cielo para con su abundancia henchir y hartar todo este huerto de agua” (V. 18,9). Se trata de la oración de unión de todas las potencias en la que la acción de Dios envuelve y domina al orante. 

Santa Teresa se siente aquí inundada de la inefabilidad de esta experiencia. Describe así la oración de unión: “Acá no hay sentir, sino gozar sin entender lo que se goza. Entiéndase que se goza un bien adonde juntos se encierran todos los bienes, mas no se comprende esto bien. Ocúpanse todos los sentidos en este gozo, de manera que no queda ninguno desocupado para poder en otra cosa exterior ni interiormente” ocuparse. (V.18, 1)

El alma “siente con un deleite grandísimo y suave casi desfallecer toda con una manera de desmayo... toda la fuerza exterior se pierde y se aumenta en las del alma para mejor poder gozar de su gloria. El deleite exterior que se siente es grande y muy conocido” (V.18, 10)

La acción de Dios es tan fuerte que suspende todas las potencias, hasta tal punto que no puede ocuparse en nada. “Dios coge al alma y la lleva consigo” “Viene un ímpetu tan acelerado y fuerte, que veis sentir y sentís levantarse esta nube (de la gran Majestad de Dios)”.

Ni tampoco entender durante la comunicación lo que se le está dando. Se da por tanto una concentración total de la persona entera: interior y exterior, potencias y sentidos en Dios. En esta comunicación de Dios el alma se representa estar junto a El, y tiene absoluta certeza de su presencia.  Santa Teresa llama a esta gracia de unión levantamiento de espíritu o vuelo de espíritu y unión. Vienen a ser dos maneras de realizarse esta gracia de la unión plena con Dios.

Este cuarto grado de oración, lo trata la Santa Madre Teresa en capitulo 11 al 13 del Libro Vida

El orante siente en sí grandísimas ganancias en sí: psicológicas: ternuras y lágrimas gozosas, deleite. Morales: “Queda el alma animosa”  empeñarse por Dios. “Promesas y determinaciones heroicas” (V.19, 2).

Y generosidad en la entrega a los demás. “Comienza a aprovechar a los prójimos” (V.19, 3).

Y teologales: Gran concentración amorosa, existencial en Dios. “Quédase sola con él” (V.19, 3)

El hombre hunde sus raíces en Dios. Opta por él. De cara a las criaturas se traduce en “desasimiento”, desarraigo, liberación. “Humildad más crecida” (V.19, 2) A la persona le ilumina una gran luz, un conocimiento de su ser,  de su indignidad, “ve su miseria”. Un conocimiento de  la vanidad del mundo y la verdad de Dios que tan portentosamente ha obrado en él.

Conviene decir que a esta oración de unión se llega normalmente después que el orante se ha ejercitado durante largo tiempo en la oración mental. Aunque también puede ser concedida, por gracia de Dios, estando todavía muy atrás en el camino.

Unidos en la oración

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant ocds

Link para el Taller de Oración Completo: CUATRO GRADOS DE ORACION

15 de Octubre de 2012

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

….