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Caminando-con-Jesus
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| | Asunto: | [caminando-con-jesus] MISA DIARIA 1 DE JULIO DE 2009.doc | | Fecha: | Miercoles, 1 de Julio, 2009 01:00:14 (-0400) | | Autor: | CAMINANDO CON JESUS <caminandoconjesus @...net>
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MISA DIARIA DE CAMINANDO CON JESUS
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
Desde el 26 de febrero de 2002 en Internet – Santiago
de Chile-Chile
La página de Misa Diaria, Reflexión Bíblica y Santoral, mas
antigua de Internet
www.caminando-con-jesus.org
www.caminando-con-maria.org
www.caminandoconjesus.cl
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Suscriptores
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Fecha
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Edición Nº
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Tiempo
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Ciclo
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LINK L. HORAS
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11.123
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1-07-2009
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MD 2223
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ORDINARIO
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B
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I MIERCOLES
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Si desea escribir, solo debe hacerlo a: caminandoconjesus@vtr.net Por favor, no enviar cadenas, no
presentaciones que excedan en mas de 1Mb.
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Semana 13º , miércoles, verde
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ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 46, 2
Que todos los pueblos aplaudan y
canten a Dios con alegría.
ORACIÓN COLECTA
Señor, que por la gracia de
adopción quisiste hacernos hijos de la luz, concede que no seamos envueltos
por las tinieblas del error, sino que permanezcamos siempre en el esplendor
de la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.
LECTURA Gén 21, 3. 5. 8-20
Lectura del libro
del Génesis.
En el tiempo anunciado por Dios,
Sara concibió y dio un hijo a Abraham, que ya era anciano. El niño creció y
fue destetado, y el día en que lo destetaron, Abraham ofreció un gran
banquete. Sara vio que el hijo de Agar, la egipcia, jugaba con su hijo Isaac.
Entonces dijo a Abraham: “Echa a esa esclava y a su hijo, porque el
hijo de esa esclava no va a compartir la herencia con mi hijo Isaac”.
Esto afligió profundamente a Abraham, ya que el otro también era hijo suyo.
Pero Dios le dijo: “No te aflijas por el niño y por tu esclava.
Concédele a Sara lo que ella te pide, porque de Isaac nacerá la descendencia que
llevará tu nombre. Y en cuanto al hijo de la esclava, Yo haré de él una gran
nación, porque también es descendiente tuyo”. A la madrugada del día siguiente,
Abraham tomó un poco de pan y un odre con agua y se los dio a Agar; se los
puso sobre las espaldas, y la despidió junto con el niño. Ella partió y
anduvo errante por el desierto de Berseba. Cuando se acabó el agua que
llevaba en el odre, puso al niño debajo de unos arbustos, y fue a sentarse
aparte, a la distancia de un tiro de flecha, pensando: “Al menos no
veré morir al niño”. Y cuando estuvo sentada aparte, prorrumpió en sollozos.
Dios escuchó la voz del niño, y el Ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo:
“¿Qué te pasa, Agar?”, le dijo. “No temas, porque Dios ha
oído la voz del niño que está ahí. Levántate, alza al niño y estréchalo bien
en tus brazos, porque Yo haré de él una gran nación”.
En seguida Dios le abrió los ojos,
y ella divisó un pozo de agua. Fue entonces a llenar el odre con agua y dio
de beber al niño. Dios acompañaba al niño y éste fue creciendo. Su morada era
el desierto, y se convirtió en un arquero experimentado.
Palabra de Dios.
COMENTARIO
La
relación de Yahvé con su pueblo es el gran tema en la historia de los
patriarcas. Yahvé es el que permanece fiel a su palabra. Vela siempre por el
cumplimiento de sus promesas sin excluir a nadie de sus bendiciones. Isaac
será el hijo de la promesa, pero Ismael es también amado por él.
Para
Yahvé toda vida tiene un valor y un destino. Sara es madre tras una larga
vida de esterilidad. El orgullo de madre exagera los celos por Ismael, el
hijo de la esclava, en el que ve un rival para Isaac, el hijo de sus
entrañas. Estos celos provocan la expulsión de Agar con su hijo, pero los dos
niños serán portadores de la promesa de Yahvé a Abraham y su descendencia.
SALMO Sal 33, 7-8. 10-13
R. El Señor
escucha al pobre que lo invoca.
Este pobre hombre invocó al Señor:
Él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. El Ángel del Señor acampa en torno
de sus fieles, y los libra. R.
Teman al Señor, todos sus santos,
porque nada faltará a los que lo temen. Los ricos se empobrecen y sufren
hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada. R.
Vengan, hijos, escuchen: voy a enseñarles
el temor del Señor. ¿Quién es el hombre que ama la vida y desea gozar de días
felices? R.
ALELUYA Sant 1, 18
Aleluya. El Padre ha querido
engendrarnos por su Palabra de verdad, para que seamos como las primicias de
su creación. Aleluya.
EVANGELIO Mt 8, 28-34
Evangelio de
nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.
Cuando Jesús llegó a la otra orilla
del lago, a la región de los gadarenos, fueron a su encuentro dos
endemoniados que salían de los sepulcros. Eran tan feroces, que nadie podía
pasar por ese camino. Y comenzaron a gritar: “¿Qué quieres de nosotros,
Hijo de Dios? ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?”. A
cierta distancia había una gran piara de cerdos paciendo. Los demonios suplicaron
a Jesús: “Si vas a expulsarnos, envíanos a esa piara”. Él les
dijo: “Vayan”. Ellos salieron y entraron en los cerdos: éstos se
precipitaron al mar desde lo alto del acantilado, y se ahogaron.
Los cuidadores huyeron y fueron a
la ciudad para llevar la noticia de todo lo que había sucedido con los
endemoniados. Toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, al verlo, le
rogaron que se fuera de su territorio.
Palabra del Señor.
COMENTARIO
Dos
hombres violentos hacen de las suyas. Sembraban por toda la región un terror semejante
al del legendario “lobo de Gubia”. Nadie se atrevía a pasar por
ese camino. Jesús predicaba por allí y esta circunstancia le hizo vivir de
cerca la situación para demostrar su poder sobre el mal.
Mateo
hace de este episodio uno de los primeros presentimientos de la pasión: el Maestro
puede triunfar fácilmente de las fuerzas demoníacas, pero le cuesta vencer la
resistencia de los hombres que lo condenan y lo crucifican.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Señor, concede que nuestro culto
sea digno de estos sagrados dones, ya que eres tú quien bondadosamente das
eficacia a tus sacramentos.
Por Jesucristo,
nuestro Señor.
ANTÍFONA DE COMUNIÓN Sal 102, 1
Bendice al Señor, alma mía, que
todo mi ser bendiga su santo nombre.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, vivifícanos por esta Víctima
divina que hemos ofrecido y recibido, para que unidos siempre a ti por el
amor, demos fruto duradero.
Por Jesucristo,
nuestro Señor.
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Link Reflexiones Bíblicas Pedro S.A. Donoso Brant: homiletica.org
Link para Homilía de Fr.
Julio González Carretti OCD.
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“¿Qué
quieres de nosotros, Hijo de Dios?”
Mt 8, 28-34
Autor:
Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
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1.
FUERON A SU ENCUENTRO DOS ENDEMONIADOS
Cuando Cristo desembarca en esta
región, le salen estos endemoniados, al parecer llevaban así muchos años. Se
decía del que pernoctaba en los sepulcros, que en el habita el espíritu
inmundo. También se dice que la ferocidad de estos endemoniados era tal que,
para evitar que se hiciesen daño a sí mismos o a otros, ya que atacaban a los
caminantes como dice aquí Mateo, les ataban con cadenas, pero como en otras
ocasiones, talvez aquí la las habían roto.
Los rabinos atribuían en ocasiones
la enfermedad a influjo mágico o a vejación de demonios, entonces se
utilizaba medios mágicos o exorcismos y hasta acciones supersticiosas, o por
repetición de palabras sin sentido para extraer los demonios. Contrario a
este procedimiento, Cristo usa para curar a estos endemoniados su mandato.
2.
¿QUÉ QUIERES DE NOSOTROS, HIJO DE DIOS?
Este Evangelio también lo relata
Marcos y Lucas. En Mc se describe al endemoniado viendo y conociendo a Cristo
desde lejos; viene corriendo y se postra ante él. Y gritando le dijo: Jesús,
Hijo de Dios Altísimo ¿qué hay entre tú y yo? Te conjuro en nombre de Dios
que no me atormentes
La expresión Dios Altísimo es usada
en los escritos rabínicos para denominar al Dios de los judíos. El expresar
¿qué hay para ti y para mí? significa que no tienen que ver nada entre ellos.
Y también le dice que no le atormente. El endemoniado le conjura por Dios.
Manifiestamente este endemoniado cree en la virtud del nombre de Dios, máxime
sobre Cristo, del que reconoce su grandeza y santidad al llamarle Hijo de
Dios. El endemoniado quiere contener a Cristo, como si éste viniese a alterar
los planes permisivos de Dios.
3.
¿HAS VENIDO AQUÍ A ATORMENTARNOS ANTES DE TIEMPO?
En Marcos y Lucas pide el
endemoniado que no le atormente. ¿En qué sentido? Mateo es el que da la
explicación: ¿Has venido aquí a atormentarnos antes de tiempo? La tradición
judía reconocía que los demonios estaban condenados en el infierno, pero
admitía que algunos podían ejercer de tentadores y atormentadores de los
hombres (Job 1:10.12; 2:4). Sólo a la hora del juicio final será terminada
esta obra de tentación y daño a los hombres (2 Pe 2:4). Pero la venida del
Mesías comenzaba a contener esta obra demoníaca, como Cristo mismo dijo (Mt
12:28). Esta libertad condicionada de que gozaban antes del juicio final y
días mesiánicos, pero de la que ahora ya no van a gozar o la tienen muy
constreñida, es por lo que se encuentran atormentados. Y al tener su
limitación antes del juicio final, es lo que les hace quejarse y temer que
Cristo haya venido antes de tiempo a atormentarles.
4.
SI VAS A EXPULSARNOS, ENVÍANOS A ESA PIARA
Relata el Evangelio: A cierta
distancia había una gran piara de cerdos paciendo. Los demonios suplicaron a
Jesús: Si vas a expulsarnos, envíanos a esa piara Los judíos tenían prohibida
la cría del cerdo, como animal impuro, pero no por la Ley, sino por la
tradición rabínica, aunque se ha hecho ver que, en la práctica, esta
prescripción era frecuentemente violada. Este gran piara hace suponer una población
en gran parte pagana. Se sabe que en las ciudades de Gadara e Hippos, de la
Decápolis, había muchos gentiles, hasta incluso no ser judíos la mayor parte
de las gentes de esta región. Aunque la misión de Cristo estaba destinada
inmediatamente a los judíos, la excepción benéfica en otras gentes se podía
dar, como en el caso de la cananea (Mc 7:24, ).Dos preguntas se suelen hacer
a este propósito: ¿Por qué los demonios piden entrar en los cerdos? ¿Por qué
Cristo permite aquí el daño anejo a sus propietarios?
5.
LA SUPREMA AUTORIDAD DE CRISTO SOBRE LOS ESPÍRITUS IMPUROS.
Si los demonios piden, al ser
expulsados de los endemoniados, no ser obligados a ir al abismo, es decir, a
cesar en su tarea de enemistad y odio al establecimiento del reino de Dios, y
cuya prueba de su llegada, como Cristo dijo, es la expulsión de los demonios
de los poseídos (Mt 12:28, par.), piden también entrar en la manada de los
cerdos. Era una transacción benéfica para los hombres. Pero, sin duda,
pretendían, al impulsarlos con una carrera desenfrenada a despeñarse y
ahogarse en el lago, provocar una reacción hostil de las gentes contra
Cristo, con las ventajas que de esto pudieran derivarse para su obra de mal.
Pero se ve, por otra parte, que su acción en esta piara acusa, de modo más sensible,
el movimiento diabólico de, literariamente, expulsión e ingreso, destacándose
así la suprema autoridad de Cristo sobre los espíritus impuros.
6.
JESÚS EJERCÍA EL PODER DE DIOS
El daño que se seguiría en los
propietarios no debía de ser tan cuantioso como a primera vista pudiera
parecer, ya que no supone que fuese toda la manada propiedad de un solo
dueño, sino, como es ordinario, se habrían agrupado los ganados de diversos
dueños. Naturalmente, no podrá darse una razón concreta de la permisión de
este daño en aquellos dueños. Pudo ser por castigo moral, para quitar un
excesivo apego a los bienes. Siempre son razones de providencia. ¿Por qué
permite Dios o quiere una inundación, donde se destruirán bienes, se ahogarán
rebaños y morirán personas? Pero lo que tiene más valor es la enseñanza
teológica que se desprende de esta autorización o permisión de Cristo. Los
evangelistas valoran la importancia de las cosas según un ideal espiritual.
Nadie tiene el derecho de imponer a su prójimo el cambio de un bien temporal
por un bien espiritual, pero Dios tiene ese derecho: él había permitido a
Satán herir a Job en sus bienes e incluso en su carne. Los evangelistas
podían recordarse de esto, y se puede concluir que, en su pensamiento, Jesús
ejercía el poder de Dios.
Así esta escena viene a presentar a
un tiempo a Cristo como Mesías (Mt 12:23.28) y como ejerciendo poderes de
Dios: tanto sobre los bienes materiales como sobre el disponer del destino de
los demonios en permitirles una acción temporal tentadora o en recluirlos
definitivamente en el abismo (Lc).
7.
LE ROGARON QUE SE FUERA DE SU TERRITORIO.
Los pastores, despavoridos ante
aquel suceso, en que no podían responder de la custodia de los ganados,
partieron a la ciudad y a los campos a dar la noticia. Ante tal suceso, la
gente se presentó en el lugar. Se describe en Lucas y Marcos el asombro de la
gente al encontrarse al endemoniado sentado a los pies de Jesús, vestido y
cuerdo. Ante el asombro, no de la curación del endemoniado, sino de la manada
despeñada y ahogada, le rogaron que se retirase de su región, pues estaban
sobrecogidos de un gran temor (Lc). Y el ruego debió de ser repetido e
insistente, como lo describe Marcos. No deja de ser extraña esta petición.
Admitido el milagro, ¿por qué se obra así? Probablemente por el temor a que
pudiese haber nuevas pérdidas en sus bienes materiales. ¿Acaso vieron en él a
un profeta judío que castigaba así el animal para ellos prohibido?
8.
JESÚS DERROTA ESOS PODERES QUE LUCHAN CONTRA EL REINO DE DIOS
Este Evangelio destaca la grandeza
de Cristo sobre los endemoniados. Del mismo modo como en el Evangelio
anterior se demostró el poder de Jesús sobre los elementos naturales como el
viento y el mar, ahora se da a conocer el poder del Señor sobre los poderes
vivos que luchan contra el Reino, se muestra el poder de Cristo sobre las
fuerzas del mal.
Talvez no sea fácil comprender este
Evangelio, donde Jesús derrota esos poderes que luchan contra el Reino de
Dios, aún más, ¿como comprender a esos cuidadores que asombrados temieron la
presencia del Señor Jesús y que luego huyeron?, de todas maneras, es mejor
confiar en Jesucristo, en su protección que temer al demonio y mientras
permanezcamos junto al Señor, no seremos tentados en nuestras fuerzas.
9.
SEPAMOS VER EN LA PRESENCIA DEL SEÑOR JESÚS, A EL SALVADOR, A NUESTRO
REDENTOR.
Démonos cuenta cuando parece
molesta la presencia de Jesús, en que ocasión de nuestras vidas, seguramente
cuando la tenemos demasiada cómoda, cuando por la presencia de El, tenemos
que darnos al que lo necesite en desmedro de lo nuestro, nos estorba la
presencia de Jesús cuando tenemos que enfrentar nuestro egoísmo,
especialmente para que no nos haga ver como somos frente los mas necesitados.
En efecto, para muchos, Jesús es
una complicación porque estamos obligados a actuar bajo el bien.
Pero para nosotros, lo más hermoso
es vivir en compañía del Señor, le pedimos que no se aleje y que se quede con
nosotros, porque sin El nada somos y nada podemos esperar y para eso estamos
dispuestos a todo, dispuestos a ser desprendidos porque nada es digno de El,
pues es Jesús la mayor riqueza y la mayor alegría a la que podemos aspirar.
Así nosotros suplicamos, quédate
con nosotros Jesús, para que puedas santificarnos y para que nos ayudes a
cumplir con la voluntad de Nuestro Padre
La Paz de Cristo
Pedro Sergio
Antonio Donoso Brant
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LECTIO DIVINA
(Link
para leer sobre la Lectio Divina)
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Eran tan feroces,
que nadie podía pasar por ese camino
Mateo nos retrata a dos endemoniado
muy feroces, crueles, talvez quiera decirnos inhumanos. Nadie podía pasar por
ese camino. Todo es sucedía antes de que llegara Jesús a la otra orilla donde
estaban estos endemoniados. Es la amenaza del mal, es la intimidación a las
personas, que las lastima y enloquece a las personas. Es una fuerza maligna,
amenazadora, que trata de quitar la paz de la gente y dar miedo.
¿Qué quieres de
nosotros, Hijo de Dios?
Pero cuando llega Jesús, toda esta
maldad se siente amenazada, se derriba y se descompone. Y entonces se
preguntan ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?” Ellos
tenían todo el dominio del sector, de tal modo que nadie podía pasar por ese
camino. Ante Jesús, el mal se da cuenta que pierde todo su poder. En efecto,
la fuerza del mal, en presencia de Jesús, ya no tiene libertad ni es sólida. Nosotros
le pedimos además que nos libre del mal. ¿Pero, estamos convencido del poder
de Jesús?. El que cree en Nuestro Señor Jesucristo, no tiene que temer. No
teman dice el Señor. El ha vencido todo mal.
Le rogaron que se
fuera de su territorio.
Los cuidadores huyeron y fueron a
la ciudad para llevar la noticia de todo lo que había sucedido con los
endemoniados. Toda la ciudad salió al encuentro de Jesús y, al verlo, le rogaron
que se fuera de su territorio. ¿Estaban molestos porque se quedaron sin sus
cerdos?. ¿No fue para ellos mas importante la expulsión de los demonios?.
Jesús derrota esos poderes que luchan contra el Reino de Dios y la llegada
del Reino de Dios simbolizó la llegada de un poder más contra todo mal. Los
Evangelios no muestran la victoria de Cristo sobre el demonio, el pecado y
sobre la muerte. Por eso no le rogamos a Jesús que se aleje, al contrario que
se quede con nosotros, porque sin El nada somos y nada podemos esperar y para
eso estamos dispuestos a todo, dispuestos a ser desprendidos porque nada es
digno de El. Jesús la mayor riqueza y la mayor alegría a la que podemos
aspirar.
Bendiciones
Pedro Sergio
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SANTORAL
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Beato Junípero Serra,
(1713-1784)
1 de Julio
“Siempre
adelante, nunca hacia atrás”. Este fue el lema de
Junípero Serra, cuyas dotes intelectuales, celo misionero, bondad y paciencia
produjeron sus frutos en su nativa Mallorca, en México y en los Estados
Unidos.
Nacido en Petra (Mallorca) el 24 de
noviembre de 1713, Miguel José fue hijo de Antonio Serra y Margarita Ferrer,
agricultores. Después de la enseñanza primaria en los Franciscanos de Petra,
Miguel marchó a Palma, la Capital, e ingresó en los Frailes Menores en 1730,
tomando el nombre de Junípero en honor de uno de los primeros seguidores de
San Francisco. Ordenado de sacerdote en 1737, Serra fue destinado a enseñar
filosofía. Entre sus alumnos hubo dos que fueron sus últimos colaboradores en
el Nuevo Mundo, Francisco Palou y Juan Crespí. Tras doctorarse en Teología en
la Universidad del Beato Ramón Llull en 1742, Serra continuó enseñando
filosofía y teología y adquirió gran fama como predicador.
En 1749, en unión de Palou, partió
para el Colegio de San Fernando, en la Ciudad de México. Temiendo comunicar a
sus padres su próxima partida, Serra pidió a un fraile compañero suyo que les
informara sobre el particular. “Yo quisiera poder infundirles la gran
alegría que llena mi corazón”, decía. “Si yo pudiera hacer esto,
seguro que ellos me instarían a seguir adelante y no retroceder nunca”.
Les pedía que comprendieran su vocación misionera y prometía recordarlos en
la oración.
Poco después de su llegada a
México, Serra sufrió la picadura de un insecto que le produjo la hinchazón de
un pie y una úlcera en la pierna de la que le resultó una cojera para el
resto de su vida. Tras unos meses en el Colegio de San Fernando, Serra fue
destinado a las misiones de Sierra Gorda al nordeste de la ciudad de México.
Allí trabajó durante ocho años, tres de ellos como presidente de las
misiones. Llamado a la Ciudad de México, fue maestro de novicios durante
nueve años y continuó su predicación en las zonas alrededor de la capital. En
1767 los jesuitas fueron expulsados de México y sus misiones de la Baja
California fueron encomendadas al Colegio de San Fernando. Serra fue nombrado
presidente de esas misiones, cuya cabecera estaba en la Misión de Loreto.
En 1769, la Corona de España
decidió colonizar la Alta California (hoy Estado de California en los EE.UU.).
Serra fue nombrado nuevamente presidente; supervisó la fundación de las nueve
misiones: San Diego (1769), San Carlos Borromeo (1770), San Antonio de Padua
(1771), San Gabriel Arcángel (1771), San Luis Obispo (1772), San Francisco de
Asís (1776), San Juan de Capistrano (1776). Santa Clara de Asís (1777) y San
Buenaventura (1782).
En 1773 Junípero fue a la Ciudad de
México para entrevistarse con el Virrey Bucarelli y tratar de resolver los
problemas que habían surgido entre los misioneros y los representantes del
Rey en California. La Representación de Serra (1773) ha sido llamada «Carta
de los Derechos» de los indios; una parte decretaba que «el gobierno, el
control y la educación de los indios bautizados pertenecerían exclusivamente
a los misioneros». Durante esta visita a la Ciudad de México Serra escribió a
su sobrino, el Padre Miguel Ribot Serra diciéndole: “En California está
mi vida y allí, si Dios quiere, espero morir”.
Ni siquiera el martirio del Padre
Luis Jaime en la Misión de San Diego (1775) apagó el deseo de Serra de añadir
nuevas misiones a la cadena de las ya existentes a lo largo de la costa de
California. En todas estas misiones, Junípero y los frailes enseñaron a los
indios métodos de cultivo más eficaces y el modo de domesticar a los animales
necesarios para la alimentación y el transporte. Cuando fue capturado el
indio que dirigía a los rebeldes en la Misión de San Diego, Serra escribió al
Virrey, pidiéndole que perdonara la vida del indio. Los que fueron
capturados, fueron eventualmente perdonados. En la misma carta al Virrey,
Serra pedía que “en el caso de que los indios, tanto paganos como
cristianos, quisieran matarme, deberían ser perdonados”. Serra
explicaba: “Debe darse a entender al asesino, después de un moderado
castigo, que ha sido perdonado y así cumpliremos la ley cristiana que nos
manda perdonar las injurias y no buscar la muerte del pecador, sino su
salvación eterna”.
Serra pasó los últimos años de su
vida ocupado en las tareas de la administración, la necesidad de escribir
muchas cartas a las otras misiones y a la Iglesia y a los oficiales del
gobierno en la Ciudad de México, y con el ansia de fundar las misiones
necesarias. Sin embargo, trabajó con gran fe y tenacidad, aunque le iban
faltando las fuerzas. Los indios le pusieron de apodo “el viejo”,
porque tenía 56 años cuando llegó a la Alta California, pero Serra trabajó
constantemente hasta su muerte el 28 de agosto de 1784 en la Misión de San
Carlos Borromeo, que había sido su cuartel general y se convirtió en el lugar
de su descanso definitivo. Los indios y los soldados lloraron la muerte de
Serra y lo llamaban “Bendito Padre”. Muchos se llevaban un trozo
de su hábito como recuerdo; otros tocaban medallas y rosarios a su cuerpo.
Poco tiempo después de la muerte de
Serra, el Guardián del Colegio de San Fernando escribía al Provincial de los
Franciscanos en Mallorca: “Murió como un justo, en tales circunstancias
que todos los que estaban presentes derramaban tiernas lágrimas y pensaban
que su bendita alma subió inmediatamente al cielo a recibir la recompensa de
su intensa e ininterrumpida labor de 34 años, sostenido por nuestro amado
Jesús, al que siempre tenía en su mente, sufriendo aquellos inexplicables
tormentos por nuestra redención. Fue tan grande la caridad que manifestaba,
que causaba admiración no sólo en la gente ordinaria, sino también en
personas de alta posición, proclamando todos que ese hombre era un santo y
sus obras las de un apóstol”.
El 14 de septiembre de 1987, el
Papa Juan Pablo II tuvo un encuentro con los Indios nativos americanos en
Fénix, Arizona, durante el cual alabó los esfuerzos de Serra para proteger a
los indios contra la explotación. Tres días más tarde el Papa visitó la tumba
de Serra en la Misión de S. Carlos Borromeo y recordó la Representación de
Serra en 1773 en favor de los indios de California. Juan Pablo II dijo que
Serra y sus misioneros compartían la convicción de que “el Evangelio es
un asunto de vida y de salvación. Ellos estimaban que al ofrecer a Jesucristo
a la gente, estaban haciendo algo de un valor, importancia y dignidad
inmensos”. Esta convicción los sostenía “frente a cualquier
vicisitud, desazón y oposición”.
El mismo Juan Pablo II beatificó
solemnemente en Roma a Fray Junípero el 25 de septiembre de 1988.
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PETICION DE ORACION
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La Pagina de la Misa Diaria, esta
preparada y es enviada por Pedro S.A. Donoso Brant, desde Santiago de Chile,
como un servicio de apostolado, amor por la Iglesia y a Nuestro
Señor Jesucristo. Les ruego su oración, para que pueda mantenerse este
servicio, dando gracias a nuestro Dios Padre que tanto nos ama.
ESTA
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