(¡El tamaño del rencor de una persona es el tamaño de su miseria como
persona!... Y más aún cuando cree en Dios o en algo más)
PERDONA NUESTRAS OFENSAS ASÍ TAMBIÉN COMO NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NO
OFENDEN
¿Se les hacen conocidos?... A los políticos sin escrúlos y a sus asesores
NO.