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Responder a este mensaje
Asunto:[CAV] Petróleo en crisis
Fecha:Jueves, 28 de Septiembre, 2006  14:23:35 (-0400)
Autor:geraldinemunoz <geraldinemunoz @...net>

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Petróleo en crisis 
Por Nelson Bernales Campos 
Revista Biosofía - Junio 2006 - www.revistabiosofia.com 
 
  Muchos son los indicadores que respaldan, afirmativamente, una
 próxim
a  
crisis energética planetaria derivada del agotamiento y del alto
 consum
o de  
combustibles fósiles, y muy particularmente los que proceden del
 petró
leo. En  
los últimos meses han comenzado a surgir voces de alerta por parte de  
organismos internacionalmente reconocidos en el sentido de que estos  
combustibles han comenzado a ser escasos, y sin embargo y por el
 contrari
o, la  
demanda es cada vez más creciente. 
 
 
El G8, el grupo de los 25 y la Agencia Internacional de la Energía en  
reuniones recientes lo admiten, y advierten que es un proceso en el
 curso
 del  
cual los gobiernos deberían de activar medidas urgentes, en especial
 co
n  
respecto al petróleo. Una opinión mas reciente en tal sentido es la
 e
l propio  
FMI (Fondo Monetario Internacional) concluyendo sobre una probable
 recesi
ón  
internacional derivada de una crisis energética mundial. 
 
En la misma dirección está el recién firmado Acuerdo de
 Inversión
 para  
Investigación Científica e Industrial sobre nuevas Energías,
 asigna
ndo y  
aprobando fondos económicos específicos; se trata del proyecto de
 pro
ducción  
de Energía por Fusión Nuclear (sobre isótopos de Hidrógeno) en
 el
 que  
participan: la Unión Europea y otras grandes potencias, como EE.UU,
 Jap
ón,  
Canadá, China y Australia, lo cual es un importante impulso hacia
 "Ener
gías  
mas limpias", que se llevaría a cabo en laboratorios ya existentes en
 F
rancia,  
estimando su entrada en actividad productiva dentro de un plazo de 10
 añ
os. 
 
Hasta ahora este tipo de información se ha mantenido oculta
 deliberadam
ente a  
fin de no alterar los procesos económicos y financieros en vigor,
 evita
ndo así  
el pánico que pudiera desestabilizar el sistema económico mundial y
 l
os  
objetivos trazados por todos los gobiernos e instituciones económicas  
internacionales por medio y a través de grandes crisis sociales. 
 
Etilología y ética de la crisis 
Reflexionando un poco podemos concluir como han sido muchos los millones
 
de  
años los que han empleado el Sol, nuestro Planeta, y toda la madre
 Natu
raleza  
accionando a los elementales que intervienen en el proceso de los
 fósil
es para  
que los veamos convertidos en combustibles, y como tal energía ha sido
 
uno de  
los principales impulsores en el proceso evolutivo de nuestra actual  
civilización; y sin embargo no hemos tardado mucho tiempo en
 consumirlo
s  
aceleradamente a partir de la revolución industrial, y especialmente
 du
rante  
los últimos 100 años. 
 
Por encima de cualquier alarmismo o alineamiento profético, debemos en
 
esencia  
reconocer que efectivamente, se trata de una realidad latente que exige
 d
e  
todos nosotros un profundo análisis y observación, a fin de ampliar
 l
os  
criterios sobre el tema y especialmente encaminada hacia una real
 adopció
n de  
cambios, hábitos y toma de conciencia sobre el uso abusivo que hacemos
 
de los  
recursos energéticos, la dependencia que de ellos tenemos en cualquier
 
ámbito  
económico del mundo actual, y en todo caso reflexionar sobre el hecho
 d
e que  
se trata de recursos no renovables que además de traer progreso a la
 hu
manidad  
también producen aceleradamente el deterioro del Planeta que
 habitamos,
 del  
cual nuestros hijos y nietos serán los herederos. 
 
Nada nos excluye en responsabilidad ante el Universo y sus Leyes, de
 todo
 lo  
concerniente a la actividad humana y planetaria, especialmente cuando se
 
trata  
de procesos irreversibles generados por nuestro proceder. Si algún
 sent
imiento  
de culpa nos motiva, debemos asumir que es un deber exigir de nuestros  
gobernantes medidas, métodos, prevención y una administración
 equil
ibrada de  
los recursos naturales. 
 
Es preciso constatar que no es del empleo de los recursos de lo que
 debem
os  
culpabilizarnos, sino del mal uso, desequilibrado, y de la poca o casi
 ni
nguna  
previsión futura que hacemos de los mismos y/o como finalmente los
 rest
ituimos  
al Planeta. 
 
Mas allá de las incidencias en el cambio climático de nuestro
 Planeta
,  
derivados de los desechos producidos por el consumo de combustibles,
 esta
mos  
hablando de un fenómeno que podría traer una desestabilización, e
 i
ncluso  
paralización, de los sistemas industriales de producción, y como
 cons
ecuencia,  
involucra decisivamente todo el sistema económico y financiero
 mundial,
 de la  
sociedad tecnológica a la que nos hemos acostumbrado a habitar. 
 
  Adentrándonos en este tema, constatamos que existen estudios
 económ
icos  
fehacientes que establecen que "La era del petróleo fácil se ha
 acaba
do". La  
carestía alcanzada hasta la fecha nos evidencia escasez o exceso de
 dem
anda.  
Desde la invasión de Iraq su precio se ha más que triplicado y su
 asc
enso es  
continuo, sin producirse una estabilización de este proceso, e incluso
 
hay  
sectores que afirman que es imposible un retroceso en los precios. 
 
Mirando hacia el futuro, a no muy largo plazo, podemos vislumbrar que a
 m
edida  
que el petróleo no pueda cubrir la demanda global, habrá importantes
 
sectores  
de la economía mundial que quedarán desabastecidos, y como es
 lógic
o y en  
primer lugar los países con menores recursos o empobrecidos serán
 los
 mas  
afectados, y luego, aquéllos que tienen mejor posición económica a
 
través de  
reservas y divisas, pero que ineludiblemente seguirán la misma suerte.  
Inclusive, puede llegar un momento en que el actual sistema económico
 y
  
financiero experimente un colapso, pues está creado sobre la base de
 lo
s  
intereses del capital, cuyo principal fundamento es el crecimiento de
 las
  
economías y desarrollo industrial, que a su vez se basa y necesita de
 l
os  
recursos naturales para subsistir. 
 
Evidentemente, la explotación y dependencia desmesurada de los
 recursos
  
petrolíferos trae como consecuencia escasez, hasta llegar al
 agotamient
o de  
los mismos, en este punto y al no existir suficiente previsión y/o
 sust
itutos,  
se produciría una crisis que afectaría a todo el sistema económico  
internacional y a sus mercados financieros, y por ende, su derrumbe
 podrí
a  
causar una grave crisis social de proporciones imprevisibles. 
 
Sin lugar a dudas, el petróleo ha contribuido en el desarrollo
 tecnoló
gico de  
la actual civilización, aportando descubrimientos con grandes y
 notable
s  
adelantos en todos los ámbitos de su aplicación, en todo tipo de
 indu
strias e  
infraestructuras e incluso en la medicina. Nuestra sociedad y todo el
 act
ual  
modo de vida (sociedad que llamamos moderna y civilizada) se sustenta en
 
el  
uso intensivo del petróleo en todos los procesos productivos. El mundo
 
entero  
se mueve basado en este recurso convertido en combustibles, aceites,  
plásticos, textiles... toda la industria, minería, aeronáutica,
 ele
ctricidad,  
transportes, construcción, turismo, agricultura, pesca, ganadería,
 et
c. Uno de  
los notorios y preocupantes ejemplos de esta dependencia lo tenemos en
 la
  
producción comercial de alimentos provenientes de la agricultura; este
 
sector  
económico necesita del "oro negro", en regadíos a través de bombas
 
de agua,  
maquinarias de cultivo tractores y cosechadoras; envasado,
 deshidratació
n o  
refrigeración de alimentos, para llegar a su distribución final
 media
nte  
buques mercantes o camiones, sin olvidar que el petróleo en sus
 derivad
os, es  
también necesario para fabricar los fertilizantes (químicos),
 insecti
cidas y  
conservantes que forman parte del proceso productivo alimentario. 
 
Lo anterior nos demuestra que Somos hoy por hoy una civilización en
 ext
remo  
dependiente de este "vital combustible energético" y/o sus derivados.
 P
ocas  
cosas hay que no lo necesiten directa o indirectamente. Es hora en que  
asumamos que el petróleo es un recurso no renovable y en vías de
 exti
nción. 
 
 
 
   
 
 
Fundamentos y Síntomas de Crisis del Petróleo 
Todo pozo petrolífero tiene un periodo de vida útil, y por tanto, la  
producción mundial también. Cuando se inicia la explotación de
 cual
quier pozo,  
al principio de la misma, la producción aumenta rápidamente,
 liberand
o el  
líquido contenido a presión y generando con poco esfuerzo cantidades
 
cada vez  
mayores. A medida que pasa el tiempo la producción pierde fuerza
 alcanz
ando su  
"máximo" (Cenit) a partir del cual se reduce ("declive") hasta
 agotarse
. Lo  
mencionado se describe gráficamente mediante una curva en forma de
 camp
ana que  
se conoce como la "Curva de Hubbert" (1959), que nos muestra que cuando
 s
e ha  
alcanzado el "Cenit del petróleo" o punto de máxima producción,
 sig
nifica que  
se ha extraído la mitad del petróleo existente al inicio de la
 explot
ación, y  
una vez pasado este "Cenit" se produce el descenso, en cuyo momento la
 cu
rva  
comienza a adquirir forma de campana, poco a poco al principio, hasta
 cae
r  
rápidamente, en cuyo punto ya contiene muchos residuos y no compensa
 su
  
extracción. 
 
Este sistema de medición, establece que el máximo de producción
 Mun
dial de  
petróleo per cápita, se alcanzó en 1979, a partir de esta fecha
 sig
nifica que  
el petróleo disponible por habitante se está reduciendo año tras
 añ
o. Sin  
embargo, en los países ricos o desarrollados el consumo energético
 si
gue en  
aumento para mantener sus crecimientos económicos anuales en torno al
 2
-3%. El  
consumo Mundial de Petróleo a partir de los años ochenta comenzó a
 
superar al  
que se descubre, diferencia que ha ido en aumento hasta una proporción
 
actual  
en la que por cada barril descubierto en el mundo, se consumen cuatro. 
 
¿Estamos ya en el Cenit Mundial? 
Los expertos no logran definir con exactitud la fecha del "Cenit" de la  
producción Mundial, y no es fácil ya que la producción varia cada
 a
ño. No se  
sabrá que hemos sobrepasado el Cenit hasta unos 3 o 4 años después
 
de haberlo  
superado; los geólogos estiman su culminación en la presente
 década
. Las  
opiniones más fiables lo sitúan en algún momento entre los años
 2
004 y 2010.  
Tampoco se pueden conocer con exactitud las reservas de algunos de los  
principales países productores, aunque probablemente son menores que
 la
s  
publicadas oficialmente por sus gobiernos, pues en los años 80, las
 aum
entaron  
sin base científica para poder acceder a mayores cuotas anuales de
 prod
ucción,  
y éstas se asignaban según las reservas que tuviese cada país.
 Cono
cer la  
fecha exacta del ese cenit no es lo que más preocupa a los expertos,
 pu
es  
según los geólogos el hecho significativo es que los cálculos de
 Hu
bbert se  
van cumpliendo y ya estamos en los años en los que la producción
 mund
ial no se  
va a poder incrementar significativamente, y que en los próximos
 años
 empezará  
a disminuir. 
 
La realidad de nuestros días es que la demanda está experimentando
 un
a fuerte  
expansión, especialmente por el gran crecimiento económico e
 industri
al de  
China e India, cuyas poblaciones suman ya mas de 2.300 millones de
 person
as. 
 
A medida que el cenit del petróleo se va haciendo más acuciante,
 tamb
ién  
aparecen más informaciones sobre la crisis energética y se van
 sucedi
endo  
manifestaciones de científicos y personas vinculadas al mundo de la
 ene
rgía y  
del petróleo, como las del banquero de inversiones energéticas
 Matthe
w  
Simmons, cercano a la administración Bush, quien afirmó que “la
 sit
uación es  
desesperada, y que ésta es la cuestión más seria del mundo (…)
 si
n la energía,  
no tendremos agua, alimentos, ni sistema de salud sostenibles….”, o
 l
as del  
propio Secretario de Energía norteamericano, Spencer Abraham, quien
 ase
veró  
"que EE.UU. se enfrentará a una gran crisis de suministro de energía
 
en las  
próximas décadas. El fracaso para encarar este desafío amenaza su
 p
rosperidad  
económica, la seguridad nacional y alterará sustancialmente su modo
 d
e vida". 
 
Una cosa está clara: la era del petróleo fácil se ha acabado. Lo
 qu
e hagamos a  
partir de ahora determinará nuestro éxito en responder a las
 necesida
des  
energéticas del mundo entero durante este siglo y los siguientes. 
 
 
 
   
 
 
Después del Cenit o descenso de la Curva de Hubbert 
Tras el cenit cabe esperar acontecimientos poco alentadores: Según el
 P
rofesor  
Richard Heinberg, si seguimos las leyes del mercado, cuanto más
 demanda
 a la  
oferta de petróleo más alto será su precio. No sólo eso, a
 medida
 que el  
petróleo no pueda cubrir la demanda, habrá lugares y sectores de la
 e
conomía  
mundial que quedarán desabastecidos. Podría llegar un momento en que
 
el  
sistema financiero experimente un colapso, pues está creado sobre la
 ba
se de  
los intereses del capital, que a su vez es la base del crecimiento de la  
economía. El derrumbe económico y de los mercados financieros
 podrí
a causar  
una grave crisis social: subida de los precios de los combustibles;
 aumen
to  
del costo de la vida; aumento de las hambrunas, comenzando por los
 país
es  
pobres; guerras “preventivas” para apoderarse de los recursos en
 ár
eas ricas;  
derrumbe económico y caos creciente afectando a todo el globo, y tras
 u
n  
período de tiempo se alcanzará una re-estabilización, con una
 menor
 población  
mundial (...) que podrá repartirse los recursos restantes". 
 
Algunos de esos acontecimientos podrían estar empezando a manifestarse
 
de  
forma más o menos clara en algunas zonas del mundo. Muchos
 especialista
s  
consideran que estamos viviendo las primeras fases del colapso del
 petró
leo,  
que está afectando de forma cada vez más clara a la economía
 nortea
mericana  
que, según diversos autores podría experimentar una recesión a lo
 l
argo de los  
próximos meses. 
 
Las posibilidades de soluciones ante el Cenit 
Es evidente que para retrasar este fenómeno y la caída de la
 producci
ón, los  
primeros pasos deberían encaminarse hacia el ahorro energético
 masivo
, la  
búsqueda y descubrimiento de nuevos yacimientos y en definitiva hacia
 l
a  
progresiva sustitución del petróleo por otras fuentes de energías.
 
Lo cierto  
es que en los últimos tiempos, ni siquiera las fuertes alzas de los
 pre
cios  
del crudo logran detener el incremento de la demanda, tampoco se han  
incrementado inversiones en exploración, ni se implementan suficientes
 
medidas  
alternativas de sustitución del petróleo. 
 
De entre las citadas medidas el "Ahorro Energético" es aparentemente
 la
 más  
inmediata y sencilla de aplicar, pero no está exenta de dificultades:
 N
o se  
puede disminuir el consumo de forma significativa en actividades
 básica
s del  
sistema productivo, como es el caso de la agricultura y transportes de  
mercancías. Si el gobierno de algún país o algún partido
 políti
co de fuerza  
informara a sus ciudadanos, sobre la realidad del "cenit del petróleo"  
perdería confianza y apoyo de los electores que solo quieren escuchar
 l
as  
palabras "progreso", "crecimiento" y "bienestar." 
 
Por otra parte, ningún gobierno puede oponerse a las políticas
 conjun
tas de  
los países e instituciones con los que existan acuerdos
 internacionales
,  
espacios y objetivos económicos comunes, incluyendo, los intereses de
 l
as  
corporaciones empresariales que operan en sus países, las mismas que
 en
 sus  
operaciones se valen de los altos niveles de consumo de los ciudadanos y
 
por  
ello les incentivan hacia esos objetivos a fin de obtener resultados  
económicos cada vez más favorables. 
 
Las agencias de noticias y medios de comunicación cuentan entre sus  
inversionistas con poderosas empresas multinacionales, que a su vez
 tiene
n  
inversiones en los sectores energéticos, y si informasen con claridad
 s
obre el  
"cenit del petróleo" y sus consecuencias, se perdería la confianza
 en
 la  
solidez de la economía produciendo la caída de inversiones en bolsa
 y
 el  
derrumbe del sistema financiero. Por tanto, cuando en ocasiones lo
 hacen,
 se  
refieren a las "Energías del Futuro" con matices que impiden
 conciencia
r a la  
población, manteniendo un sentido de seguridad que no corresponde a la  
realidad y contribuyendo de esta forma a promover el aumento del ya
 eleva
do  
nivel de consumo energético actual. 
 
 
 
   
 
 
Nuevos yacimientos y explotación de otras fuentes de energía no
 conve
ncionales 
Es de notoria trascendencia que las grandes compañías petroleras
 llev
an años  
disminuyendo las inversiones en exploración, creación de
 refinerías
 o  
fabricación de nuevos buques petroleros. Lo cual viene a evidenciar
 que
,  
probablemente, se deba a que éstas saben que no queda suficiente
 petró
leo por  
descubrir, refinar o transportar. También es de tener en cuenta que
 des
de que  
se descubre un campo petrolífero hasta que se comienza a producir se
 ne
cesita  
un periodo de entre 4 a 6 años, de tal forma que si se descubriera
 algú
n gran  
yacimiento el tiempo puede ser insuficiente para cubrir la escasez
 inmine
nte,  
y aún más, habría que esperar construir nuevos barcos petroleros y
 
refinerías  
necesarias, lo cual tampoco se hace de un año para otro. 
 
Los últimos años en esta década pueden ser críticos, ya que, las
 
previsiones  
de apertura de nuevos campos de petróleos es mínima e insuficiente
 pa
ra  
compensar los declives de las explotaciones más antiguas, como
 actualme
nte  
está sucediendo. 
 
Respecto a "Otras fuentes de energía": Si bien es cierto, las
 energía
s  
llamadas "renovables" o "limpias" pueden complementar a las
 tradicionales
 en  
la producción de electricidad, aún no se dispone de ninguna fuente
 ca
paz de  
sustituir a las del petróleo como combustible para el transporte. Si
 el
 "Cenit  
del petróleo" se produjera entre las 2 primeras décadas del siglo
 XXI
  
deberíamos contar con la posibilidad técnica para una rápida
 sustit
ución o  
adaptación de los vehículos de transporte del planeta -estamos
 hablan
do de mas  
de 800 millones de automóviles, además; de aviones, barcos, etc.-
 par
a que  
pudiesen funcionar con una nueva fuente de energía, y más aún, se
 t
endrían que  
desarrollar las infraestructuras para la producción, distribución y
 t
ransporte  
de estas nuevas fuentes de energía en todo el mundo... 
 
Actualmente, las fuentes de energía basadas en recursos no renovables
 c
omo el  
gas, petróleo, carbón y fisión nuclear, junto a sus graves
 problema
s de  
contaminación; aportan el 86 del consumo de energía global, de entre
 
ellas el  
petróleo, cubre el 35% del total y más del 90% de la energía que
 se
 utiliza en  
los transportes. 
 
Intervención de los Gobiernos 
En apariencia los países más poderosos del planeta, a través de
 sus
 gobiernos,  
no nos dan muestra o no difunden las medidas de adaptación de sus
 econo
mías a  
la realidad energética marcada por las estadísticas de la curva de
 Hu
bbert,  
mas bien al contrario, las promesas y premisas con sus electorados,
 sigue
n  
siendo el "crecimiento económico" como la principal base para el
 desarr
ollo de  
sus políticas, como si nada estuviera ocurriendo, olvidando que,
 parale
lamente  
y aunque se hayan logrado avances importantes en la eficiencia
 energéti
ca,  
cualquier "crecimiento económico" necesita de altos incrementos en el
 c
onsumo  
de energía. 
 
Actualmente, muchos países productores o involucrados en las
 explotacio
nes de  
petróleo, han conseguido mantener sus crecimientos económicos
 forzand
o los  
mecanismos de explotación de recursos energéticos, en particular los  
yacimientos de petróleo, y estas políticas favorecen que la
 producció
n se  
mantenga en su punto mas alto por un tiempo, para luego caer aún mas  
bruscamente. Durante un tiempo se puede satisfacer la demanda con la
 sens
ación  
de que queda suficiente reserva en los pozos, cuando en realidad lo que
 s
ucede  
es un agotamiento acelerado de los mismos. 
 
En las últimas décadas ha habido muchas guerras, en las que se
 involu
cran  
directa o indirectamente las grandes potencias, relacionadas con el
 contr
ol de  
las principales reservas de petróleo y gas natural existentes en el
 Pla
neta.  
Ahora, en el comienzo del siglo XXI nuestra especie humana se ve
 enfrenta
da a  
los problemas y retos que se venían advirtiendo desde hace décadas.
 E
l cenit  
del petróleo es el más inmediato y, al parecer, será este problema
 
el primero  
en poner a prueba el sistema basado en el crecimiento económico y nos
 m
arca el  
inicio de los tiempos en que la humanidad se verá enfrentada al
 progres
ivo  
agotamiento de muchos de los recursos básicos, y en resumidas cuentas,
 
a los  
límites de crecimiento en un espacio también limitado que es nuestro
 
Planeta. 
 
En la Historia de la Humanidad, se encuentran varios ejemplos de  
civilizaciones muy avanzadas que sucumbieron cuando excedieron los
 lími
tes en  
el consumo de los recursos en que basaban su desarrollo, y sin embargo
 en
  
nuestra actual sociedad tecnológica nos movemos convencidos de que no
 n
os  
sucederá algo parecido, ya que, la tecnología podrá resolver todo,
 
pero lo  
cierto es que ésta necesita de la energía para desarrollarse, ya
 que,
 por si  
misma no puede "crear" energía. Las tecnologías y la abundante
 energí
a fácil y  
barata nos han proporcionado el disfrute de comodidades y medios, que
 nos
  
impiden ver la poca distancia que separa el actual nivel de vida de los
 p
aíses  
mas adelantados, con relación al que existía en los inicios de la
 hum
anidad en  
la "Edad de Piedra", y es así que bastaría con un corte permanente
 en
 los  
suministros de electricidad y de carburantes, para plantearnos su
 magnitu
d. 
 
¿Cuál ha de ser nuestra actitud ante la crisis del Petróleo? 
Retornamos a la reflexión planteada al principio de este artículo:
 Na
da nos  
excluye en responsabilidad ante el Universo y sus Leyes, así como de
 to
do lo  
concerniente a la actividad humana, planetaria y sus procesos
 evolutivos,
 y  
especialmente cuando se trata de procesos irreversibles generados por
 nue
stro  
proceder. Y es el legado que dejaremos a los próximos habitantes,
 empez
ando  
por nuestros propios hijos, y probablemente a nosotros mismos en una
 nuev
a  
encarnación: un Planeta agotado, esquilmado, contaminado... casi
 destru
ido.  
Por tanto, debemos asumir el deber primordial de exigir de nuestros  
gobernantes medidas y métodos de prevención, nuevas alternativas y
 un
a  
administración equilibrada de los recursos naturales, toda vez que
 nues
tro  
voto establece cuáles serán las políticas a aplicar en este u
 otros
 temas. 
 
Indudablemente, tarde o temprano estaremos obligados a asumir los
 cambios
  
impuestos por la propia Madre Naturaleza y la del fenómeno planteado.
 E
n  
nosotros está enfrentar el tema con la menor brusquedad posible, a
 trav
és de  
medidas y cambios con rigor, incluso en nuestros actuales hábitos,
 sabi
endo  
que su adopción será siempre de transición y un mero paliativo,
 ant
e una  
eventual crisis. 
 
Estas medidas, dada su complejidad, exigen un profundo análisis con
 amp
lio  
criterio y por encima de todo consciencia, a sabiendas de que cualquier
 t
ipo  
de medidas no estarán exentas de impopularidad y dureza el asumirlas,
 y
a que,  
por ejemplo, básica y necesariamente implicaría una reducción en
 el
 consumo  
por habitante, disminuyendo y racionalizando el transporte privado.
 Inclu
so  
pudiera ser necesario un completo cambio del modelo de vida basado en el  
consumo y en el crecimiento económico, especialmente, en sociedades
 que
 se han  
creado sobre la base de una ilimitada disponibilidad de recursos
 energé
ticos,  
en este caso de petróleo. 
   
Es de fundamental importancia también, obtener la máxima
 informació
n  
concerniente a estos temas. Su análisis nos ayudará a una mejor
 compr
ensión  
acerca de la escasez y sus consecuencias en el futuro cercano, y a una  
preparación que requiere de verdadera mentalización y adaptación
 en
caminada a  
atenuar los cambios que surgirán, y por otra parte, a no escatimar
 esfu
erzos  
que permitan la divulgación de éste u otros artículos sobre "La
 cri
sis  
energética", su difusión y enfoque a través de cualquier medio de  
comunicación. 
 
Quizás es ya tiempo de comenzar a cambiar algo en nuestras vidas, y
 tal
 cosa  
bien puede ser disminuyendo el nivel de consumo en general y
 consecuentem
ente  
el energético. Esto mismo reduciría nuestra contribución a tales
 cr
isis en el  
actual sistema y a las situaciones de desequilibrio que se está
 llevand
o a  
efecto entre todos. Y quizás así podamos contribuir a disminuir la
 pr
esión que  
ejerce nuestro modo de vida sobre los sistemas naturales del planeta,
 los
  
cuales sustentan nuestras propias vidas, o simplemente, a aminorar el
 rit
mo de  
agotamiento de petróleo y otros recursos energéticos. 
 
Finalmente, la situación global a la que nos vemos enfrentados como
 esp
ecie es  
la suma de las acciones individuales de todos los seres humanos que
 pobla
mos  
el planeta Tierra, y es de nuestra acción y decisión individual de
 lo
 que al  
fin y al cabo dependerá el hecho de que comencemos a ejercer una
 influe
ncia  
mas positiva, directa y eficaz. 
 
 
Fuentes: 
Revista "Nuevo Mundo" edición Marzo/06, (Chile) 
Fernando Bullón Miró. El Mundo ante el Cenit del Petróleo,  
www.crisisenergetica.org 
Gran Minería- Mercados Futuros, Informe económico Dic/05 (Chile) 
 
 
 
 
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