 | | Asunto: | [diosexiste] SAN CLEMENTE PAPA | | Fecha: | 21 de Noviembre, 2008 15:11:12 (+0100) | | Autor: | Alfa Romeo <yj_adonai @.....es>
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SAN CLEMENTE PAPA
23 DE NOVIEMBRE
Autor: Jesus Marti Ballester
LA EPOPEYA DE LA SANGRE
Hermosos y fecundos tiempos en que el grano de trigo comenzaba a levantar
cabeza en aquella epopeya del inicio de la Cruz, que nos ha traído el evangelio
de amor. Pedro y Pablo ya habían caído en el surco, regándolo con su sangre a
ejemplo del Maestro y le han ido sucediendo Lino y Cleto. Clemente fue el tercer
sucesor de Pedro y apacentó la Iglesia desde el año 93 hasta el 101 hasta que,
como Cristo, Pedro y Pablo, también ofreció la vida por ella. Lo había dicho el
Señor: “Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros”.
LA CARTA A LOS CORINTIOS
Clemente escribió una carta a los Corintios, que es el documento pontifical
más antiguo que se conoce, descontando las cartas de San Pedro. En ella aconseja
y recomienda obedecer siempre al Pontífice de Roma y recomienda la humildad: "el
que se conserva puro no se enorgullezca por ello, porque la pureza es un regalo
gratuito de Dios y no una conquista nuestra".confianza y seguridad contemplar al
trasluz el alma grande de este tercer obispo de Roma, Clemente. Se descubre en
esta carta un alma que vive de una fe cristiana muy profunda, que se apoya en la
revelación divina del Antiguo y Nuevo Testamento, que recurre a la oración, en la
que caldea su alma sedienta de Dios y la fortalece para las luchas que ha de
sostener. Su Carta, testigo del pensar y del sentir de su tiempo, acoge las
aspiraciones literarias, artísticas y filosóficas más nobles de sus
contemporáneos, y como no se arredra ante la naturaleza, obra de Dios, tampoco
teme la especulación y el arte humano, que son tanteos del alma para encontrar y
llegar a Dios. Frente al paganismo que le rodea, demuestra una comprensión
simpáticamente acogedora por todo lo noble y bueno que en él existe. No sólo
conoce la mitología, sino que llega a proponer a la imitación y admiración de los
cristianos corintios los ejemplos de abnegación heroica de ilustres paganos.
LA CABEZA DE LA COMUNIDAD CRISTIANA REUNIDA EN LA CARIDAD
En el Pontífice que está a la cabeza de la Iglesia de Roma alienta la simpatía
más verdadera, más noblemente humana, transformada y elevada por la fe cristiana.
La lengua, acostumbrada a la oración, ha tomado un acento litúrgico. La admirable
oración que cierra la epístola es uno de los documentos que nos dan a conocer
mejor la antigua liturgia; en ella se oye la voz de un obispo que, al final de su
exhortación, se vuelve hacia Dios, como acostumbraba hacer al término de sus
homilías. En efecto, este documento es una homilía. Clemente sabe que en Corinto
la leerán en la asamblea de hermanos y se dirige a esos cristianos ausentes, como
se dirigiría a sus cristianos de Roma exhortándoles, reprendiéndoles y
llevándolos a orar con él.
EL CRECIMIENTO
Impulsado por el soplo divino y la fuerza misma de la verdad, el cristianismo
penetró profundamente en los centros más vitales del Imperio romano; y en el
mismo corazón del Imperio la nueva doctrina iba consiguiendo nuevas conquistas,
no ya como hasta entonces, entre la gente sencilla y las clases humildes, sino
también en la más alta sociedad aristocrática; en la misma corte se había abierto
paso el Evangelio de Cristo.La unidad de la Iglesia en el obispo de Roma, suprema
autoridad como sucesor de Pedro, era una realidad. La jerarquía se desarrollaba
por medio de los obispos, presbíteros, diáconos, doctores, profetas y los mismos
laicos cristianos que, de una manera capilar, la iban difundiendo con su oración
y con su fuerza de levadura... El culto, basado en la celebración de la fracción
del pan y compuesto por lecturas del Antiguo y Nuevo Testamento, por homilías y
oraciones, constituía el punto céntrico de las reuniones cristianas y era su
fuerza
DESTERRADO A CRIMEA
Desterrado por el emperador Trajano a crimen, en Rusia y condenado a trabajos
forzados a picar piedras con otros dos mil cristianos. Las actas antiguas dicen
que estos le decían: "Ruega por nosotros Clemente, para que seamos dignos de las
promesas de Cristo". Las Actas antiguas añaden que allí convirtió a muchísimos
paganos y los bautizó. Los obreros de la mina de mármol vivían atormentados por
la sed, porque la fuente de agua más cercana estaba a diez kilómetros. Su oración
hizo brotar muy cerca una fuete de agua cristalina. Esto le dio más fama de
santidad y le permitió conseguir más conversiones. San Ireneo, en el siglo
segundo testifica que Clemente vio a los santos apóstoles Pedro y Pablo y trató
con ellos.
ARROJADO AL MAR
Las autoridades le exigieron que adorara a Júpiter. Contestó que no adoraba
sino al verdadero Dios. Entonces fue arrojado al mar, y para que los cristianos
no pudieran venerar su cadáver, le ataron al cuello un hierro pesadísimo. Pero
una gran ola lo devolvió a la orilla. San Cirilo y San Metodio llevaron a Roma en
el año 860 los restos de San Clemente, que fueron recibidos con gran solemnidad
en la Ciudad Eterna, y allí se conservan. ¡Cuántos Pontífices han sido nuestros
maestros, nuestros padres, nuestras raíces a quienes debemos nuestra fe y nuestra
alegría con las esperanza de la vida eterna! El nombre de Clemente está incluido
en el canon Romano.
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