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 | | Asunto: | [diosexiste] PRECIOSISIMA SANGRE | | Fecha: | 3 de Julio, 2009 21:05:48 (+0200) | | Autor: | Alfa Romeo <yj_adonai @.....es>
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PRECIOSISIMA SANGRE
Desde tiempo inmemorial existe en Valencia la devoción a la Preciosa Sangre de
Cristo, a la que se le han dedicado cofradías y parroquias en la diócesis con ese
título. La devoción fervorosa que el Arzobispo de Valencia, San Juan de Ribera,
profesaba a la Santa Eucaristía. Era muy conocida. Dedicó al Corpus Christi, el
Colegio Seminario con su templo. Protegió y atrajo a su diócesis a las Ordenes
que pudo y reconocidas por su buen espíritu. Una larga lista de ellas prueba esta
afirmación y tomó parte intensa, con su altitud de miras pastorales, en la
reforma de las Órdenes religiosas.
Y aquí es donde se enmarca su devoción a la Sangre de Cristo. Existía una rama
franciscana capuchina en Italia, cuyo General era San Lorenzo de Brindis. El
Beato Nicolás Factor, valenciano y gran amigo del Patriarca, le había hablado con
gran encarecimiento, y deseó intensamente traerlos a su Diócesis de Valencia
creando una provincia para ellos: la provincia capuchina de la Sangre de Cristo.
El Beato Nicolás Factor, su amigo, había profesado como capuchino en Barcelona, y
le había hablado de la profunda reforma de la Orden. Escribió al General y les
prometió casa y protección. Vencidas graves dificultades y ya establecidos, les
visitaba y comía con ellos muy asiduamente y trató con el General San Lorenzo de
Brindis, dotado del mismo carisma eucarístico de San Juan de Ribera. La
celebración de la misa de uno y de otro era excepcional e impresionante. Existen
retratos de San Juan de Ribera elevado medio metro sobre el suelo en la
elevación.
Dejó mandado en las Constituciones de su capilla que en la procesión del
Corpus participasen los religiosos de la Provincia Capuchina de la Sangre de
Cristo. Y hasta hoy. San Juan de Ribera, Arzobispo, Virrey y Capitán General de
Valencia, complementó su devoción eucarística erigiendo el Colegio Seminario
Capilla del Corpus Christi, e instituyendo y protegiendo la Provincia Capuchina
de la Sangre de Cristo.
BENDITA SEA SU PRECIOSÍSIMA SANGRE
En el año 1960 dispuso Juan XXIII introducir en las letanías de la Bendición
eucarística la alabanza: Bendita sea su Preciosísima Sangre. La extraordinaria
importancia de la Sangre salvadora ha hecho que su memoria tenga un lugar central
y esencial en la celebración del misterio del culto: ante todo en el centro mismo
de la asamblea eucarística, en la que la Iglesia eleva a Dios Padre, en acción de
gracias, el "cáliz de la bendición" (1 Cor 10,16) y lo ofrece a los fieles como
sacramento de verdadera y real "comunión con la sangre de Cristo" (1 Cor 10,16),
y también en el curso del Año Litúrgico. La Iglesia conmemora el misterio de la
Sangre, no sólo en la solemnidad del Cuerpo y Sangre de Señor, en el jueves
siguiente a la solemnidad de la Santísima Trinidad), sino también en otras muchas
celebraciones, de manera que la memoria cultual de la Sangre que nos ha rescatado
(1 Pe 1,18) está presente durante todo el Año, así en el Tiempo de Navidad, en
las Vísperas, la Iglesia, dirigiéndose a Cristo canta: "Nos quoque, qui sancto
tuo/ redempti sumus sanguine,/ ob diem natalis tui/ hymnum novum concinimus":
?Nosotros los redimidos por tu sangre, en el día de tu nacimiento te cantamos
un himno nuevo?. Y en el Triduo pascual, el valor y la eficacia redentora de la
Sangre de Cristo son conmemorados y adorados constantemente.
En Valencia, que se solemniza litúrgicamente este atributo del Señor, no había
ninguna parroquia bajo ese titular. Cuando yo fui nombrado párroco de la capital
lo fui de San Juan de Dios, en la zona que ya existía un Hospital regentado por
los hermanos de San Juan de Dios. Le expuse al Arzobispo D. Marcelino Olaechea la
confusión que se originaría con dos instituciones bajo el mismo titular y lo
comprendió y me dio a elegir el nuevo título para mi parroquia y lo aceptó de
inmediato: La Preciosísima Sangre, momento que reproduce la imagen, con otras
decisiones trascendentales..
El Viernes Santo, durante la adoración de la Cruz, resuena el canto: "Mite
corpus perforatur, sanguis unde profluit;/ terra, pontus, astra, mundus quo
lavantur flumine!"; ?Traspasado el cuerpo manso, de donde brotó la sangre que
lavaron la tierra, el mar y los astros?. .En algunos lugares y Calendarios, la
fiesta de la Preciosísima Sangre de Cristo se celebra el 1 de Julio, pues: en
ella se recuerdan los títulos del Redentor, afirma el Directorio sobre la Piedad
Popular y la Liturgia.
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