El
apóstol Juan
LEE
PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Mateo 8:21, 22; Marcos 10:35-45; 1 Juan; 2 Juan;
3 Juan.
PARA
MEMORIZAR:
“No
tengo yo mayor gozo que éste, el oír que mis hijos andan en la verdad” (3 Juan
4).
PENSAMIENTO
CLAVE: El apóstol
Juan es uno de los personajes más amados de la Biblia. ¿Qué podemos aprender de
él?
Una
tradición eclesiástica describe al
apóstol Juan como un anciano que vivía en Éfeso. Por causa de su condición
debilitada, sus seguidores tenían que llevarlo a la iglesia. Al reunirse, sus
únicas palabras habladas eran: “Hijitos, amaos unos a otros”.
Sus
seguidores, cansados de oír que Juan repetía lo mismo todo el tiempo, le
preguntaron:
–Maestro,
¿por qué siempre dices esto?
–Es el
mandato del Señor –contestó él–. Si solo se hace esto, es suficiente.
Sea cierto
o no, este incidente captura la esencia de este “hijo del trueno”, que se
transformó en un “hijo de amor y de gracia”.
En las tres
epístolas, o cartas, de Juan, vemos el corazón de un hombre cuya vida fue
motivada por el amor. Vemos también algunos de los versículos más animadores de
la Biblia, uno de cuales es el más famoso: “Hijitos míos, estas cosas os escribo
para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el
Padre, a Jesucristo el justo” (1 Juan 2:1).
LLAMAMIENTO
ESPECIAL
Cuando
Jesús llamó a Juan y a su hermano Santiago para que lo siguieran, estaban
trabajando con su barca, pescando. “Y luego los llamó; y dejando a su padre
Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron” (Marcos 1:20).
Lee
cuidadosamente Marcos 1:20 otra vez. ¿Qué principios importantes podemos
obtener de allí acerca de lo que significa seguir a Jesús? (Ver también Mateo
8:21, 22; Lucas 14:26; Filipenses 3:8).
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La
decisión de Juan de seguir a Jesús y dejar el negocio de su padre cambiaría
para siempre su vida. Lucas da el relato más detallado del llamamiento que le
hizo Jesús (Lucas 5:1-11).
¿Qué
versículo, en Lucas 5:1 al 11, transmite de nuevo lo que significa ser un
seguidor de Jesús? Otra vez, ¿qué aspecto se está destacando
allí?
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No
hay dudas de que quienes sigan a Jesús necesitan hacer un compromiso completo y
pleno. A Jesús, como Señor de todo, le debemos todo. No obstante, él no
exige nuestros corazones por razones de egoísmo; no, de ningún modo. En cambio,
él conoce la realidad de la batalla en la que nos encontramos, y si hay
cualquier abertura, cualquier área del yo que no se ha entregado a Jesús,
el Malo se aprovechará de ella y la usará para tratar de destruirnos. Por
eso, necesitamos entregarnos completamente al Señor.
Y
eso es lo que hizo Juan. De esta manera, en lugar de atrapar peces, Juan pasó el
resto de su vida pescando personas para el Reino de los cielos. De allí en
adelante, el campo misionero de Juan era el mundo: para llevar esperanza y
sanidad y las buenas nuevas a los que las necesitaban desesperadamente. Aunque
tendría que aprender algunas lecciones duras, por haberse dedicado a Jesús,
estaba en situación de aprenderlas, no importa cuánto dolor pudieran producirle.
¿Cuán
comprometido estás con Jesús? ¿Has abandonado todo por él? ¿Cómo puedes saber
dónde está realmente tu corazón? ¿Qué cambios podrías tener que
hacer?
HIJO
DEL
TRUENO
Jesús
les dio a Juan y a su hermano Santiago un sobrenombre especial: “los hijos
del trueno” (o Boanerges, en arameo). La evidencia sugiere que este nombre se
refería a su carácter, una disposición que Jesús corrigió suavemente.
Lee
Marcos 10:35 al 42. ¿Qué pedido hicieron Santiago y Juan? ¿De qué modo respondió
Jesús a su solicitud? ¿Qué nos indica esto acerca del carácter de ambos
hombres?
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Juan
y su hermano también mostraron un orgullo malsano. En respuesta a su
pedido, Jesús les preguntó si podrían compartir su suerte. “Podemos”, se
jactaron (Marcos 10:39).
En
otra ocasión, Jesús y sus discípulos estaban viajando de Galilea a Jerusalén.
Como pareciera que era su hábito regular, Jesús fue directamente a través
de Samaria, en vez de viajar alrededor de la provincia para evitar a los odiados
samaritanos. Él envió a Santiago y a Juan para que fueran adelante a fin de
buscar alojamiento para la noche. Se acercaron a una aldea, pero cuando la
gente se enteró de que estaban en camino a Jerusalén, no mostró hospitalidad.
¿Qué
revela acerca de su carácter la reacción de ellos ante esa afrenta? ¿Cuánto
tenía que aprender el amado Juan? Lucas 9:54.
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¡Qué
contraste podemos ver entre el Juan descrito aquí, en estos informes, y aquel
que escribió las cartas más tarde! ¡Cómo cambió el hombre; qué cambio de
personalidad! Aunque, sin duda, el cambio no ocurrió fácilmente ni de la noche a
la mañana. Juan tuvo que aprender algunas lecciones duras que le permitieron
llegar a ser el gran misionero que fue.
Recuerda
algunas de las lecciones duras más recientes que tuviste. ¿Qué aprendiste?
¿En qué otras formas podrías haber aprendido, en vez de hacerlo por medio
del sufrimiento? ¿Qué otra lección necesitas aprender? ¿Qué cambios necesitas
hacer en tu vida ahora que, tal vez, podrías ahorrarte tener que aprenderlas por
el camino más difícil?
EL
TESTIMONIO DE JUAN
Como
testigo ocular que había pasado mucho tiempo en compañía de Jesús, Juan
tenía mucho que contar; en realidad, más de lo que él podía.
Lee
Juan 21:25. ¿Qué mensaje crees que Juan quería transmitir por medio de esta
declaración? ¿Qué esperanza podemos encontrar en ese texto?
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Aunque
no podía contarnos todo, Juan, bajo la conducción del Espíritu Santo, nos enseña
una de las verdades más importantes de todas: que Jesucristo vino en carne
humana. Esto es algo a lo que toda la filosofía, la ciencia y la lógica nunca
nos podrían conducir. En cambio, Dios usó a Juan para contarnos esto.
En
el primer versículo de su Evangelio, Juan se refiere al Verbo (la Palabra), en
griego, el lógos. Para el lector judío, la Palabra se refería a la
Palabra de Dios que creó el mundo, así como a sus enseñanzas, o la ley, que guía
el camino en que deberíamos vivir nuestras vidas (ver Deuteronomio 32:45-47).
Para
el lector griego, lógos tenía otros significados. El lógos era una
fuerza viva que mantenía unido el universo. La simetría de una hoja, la armonía
de las estaciones, las estrellas en el cielo: todo se mantenía en equilibrio por
el lógos. Los filósofos Heráclito, Plutarco, Filón y Platón, así como
diversos filósofos estoicos, escribieron acerca del lógos.
Para
los lectores tanto judíos como griegos, Juan hace una afirmación sorprendente:
este Lógos es una persona. El Lógos llegó a ser carne y entró en
la historia humana en un lugar específico y en un momento determinado, con
un propósito específico: traer la salvación a la humanidad.
Lee
Juan 1:1 al 3 y 14. ¿Qué significa esto? En tus propias palabras, escribe
lo que entiendes de la revelación que Dios nos está haciendo aquí.
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Jesús,
nuestro Creador, ingresó en la humanidad y llegó a ser humano.
Solo
eso ya es asombroso; si añadimos la razón por la que vino, para morir por
nuestros pecados, se nos da una revelación del carácter de Dios que nos debería
llevar a doblar nuestras rodillas en gratitud, fe y obediencia
humilde.
DADOR
DE VIDA
“Pero
éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y
para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (Juan 20:31).
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En
estas palabras Juan resume la razón por la que escribió su Evangelio, y todo el
propósito de su vida: conducir a la gente a creer en Jesús a fin de que pudieran
obtener la vida eterna. Un tema clave, en todo el Nuevo Testamento, es que la
vida eterna existe solo en Jesús.
Busca
los siguientes versículos para ver algunas de las cosas que Juan dice acerca de
este tema clave, el de la “vida”. Además, al leerlos, ¿dónde puedes ver cómo la
idea de “vida” no se aplica solo a la vida eterna sino también tiene
implicaciones inmediatas para la vida actual?
Juan
6:35 ___________________________________________________________
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Juan
6:63 _________________________________________________________
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Juan
10:28 ________________________________________________________
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Juan
12:25 ________________________________________________________
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Juan
14:6 _________________________________________________________
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Juan
17:3 _________________________________________________________
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Lo
que hace que estas promesas de vida eterna sean tan importantes es que,
aunque todas las criaturas sobre la tierra mueren, solo los seres humanos son
capaces de contemplar la idea de la eternidad. Solo nosotros podemos captar el
gran abismo entre nuestra corta existencia y la perspectiva de la eternidad, y
la fría realidad de que ese abismo está sobre nosotros en cada momento en
nuestras vidas, vidas que pueden acabar por una arteria tapada, un
conductor ebrio o por el SIDA.
Qué
esperanza maravillosa tenemos, entonces, de saber que la muerte no es el fin;
por el contrario, es solo un sueño que para nosotros nos parecerá un
segundo, y lo siguiente que sabremos es que estaremos por la eternidad con
Jesús.
¿De
qué modo la esperanza de la vida eterna impacta nuestra manera de vivir ahora?
¿De qué maneras vives esta vida en forma diferente, sabiendo que tienes la
promesa de la vida eterna?
PASAR
TIEMPO CON JESÚS
“Amado,
no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que
hace lo malo, no ha visto a Dios” (3 Juan 11).
¿Qué
quiere decir Juan con “no ha visto a Dios”? ¿Cuál es el punto que él destaca?
¿Cómo vemos a Dios?
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Juan
tenía mucho que aprender de Jesús. Aun después de pasar tiempo en su presencia
compasiva, Juan todavía defendía su propio territorio y era intolerante con los
demás. En una ocasión detuvo a alguien que arrojaba fuera demonios en el nombre
de Jesús porque no era un discípulo oficial (Mar. 9:38). Jesús suavemente le
enseñó que “el que no es contra nosotros, por nosotros es” (vers. 40).
Juan
creció en fortaleza de carácter al lado del Maestro. En ocasión de la
crucifixión de Jesús, cuando otros discípulos habían huido, Juan quedó solo al
pie de la cruz. La consideración que tenía Jesús por Juan se muestra en que le
confió su madre a su cuidado (Juan 19:26, 27).
Lee
2 Corintios 3:18. ¿Qué principio importante encontramos allí? ¿En qué forma
práctica podemos aplicar este principio a nuestras propias vidas?
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Si
lees las epístolas de Juan, notarás la bondad, la suavidad, la compasión
que se encuentra en todas ellas. Qué profunda diferencia del Juan que se
presenta en los evangelios. Realmente algo muy notable le sucedió a este hombre.
Por supuesto, nosotros sabemos lo que fue: él había estado con Jesús, y su vida
y su carácter fueron radicalmente cambiados por esta experiencia.
Repasa
las tres epístolas de Juan. Observa el carácter de Juan que se revela allí.
¿Cómo cambió Jesús la vida de Juan? ¿Qué aspectos de tu propia vida podrían
necesitar un cambio también? ¿Qué pasos prácticos estás dando para permitir que
Dios produzca en ti esos cambios?
PARA
ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee
el capítulo “Juan, el amado”, en Los hechos de los apóstoles, pp.
445-450.
“Durante
la terrible persecución que siguió, el apóstol Juan hizo mucho para confirmar y
fortalecer la fe de los creyentes. Dio un testimonio que sus adversarios no
pudieron contradecir, y que ayudó a sus hermanos a afrontar con valor y lealtad
las pruebas que les sobrevinieron. Cuando la fe de los cristianos parecía
vacilar ante la terrible oposición que debieron soportar, el anciano y probado
siervo de Jesús les repetía con poder y elocuencia la historia del Salvador
crucificado y resucitado” (Los hechos de los Apóstoles, p. 469).
“Juan
vivió hasta llegar a la ancianidad. Fue testigo de la destrucción de
Jerusalén y de la ruina del majestuoso templo. Como último sobreviviente de los
discípulos que estuvieron íntimamente relacionados con el Salvador, su
mensaje tuvo gran influencia en la consolidación del hecho de que Jesús era
el Mesías, el Redentor del mundo. Nadie podía dudar de su sinceridad, y
mediante sus enseñanzas muchos fueron inducidos a salir de la incredulidad” (Los hechos de los Apóstoles, p. 469).
PREGUNTAS
PARA DIALOGAR:
1. Repasa
otra vez las tres epístolas de Juan. ¿Qué otros elementos del carácter de Juan
puedes encontrar allí? ¿Qué palabras fuertes puedes encontrar para quienes
no siguen la verdad? ¿De qué modo esto nos ayuda a comprender de qué trata
realmente el amor?
2. ¿Cómo
entiendes la idea del desarrollo del carácter? ¿De qué modo opera? ¿De qué
manera Jesús cambia nuestro carácter? Aunque la Biblia cuenta muchos eventos
sobrenaturales, ¿hay algún evento en el que el carácter de una persona es
cambiado de inmediato, sobrenaturalmente, del mismo modo que los ciegos
recibían la vista o los leprosos se sanaban? Si no es así, ¿por qué no? ¿Qué nos
dice la respuesta acerca del proceso del desarrollo del
carácter?
3. Como
clase, conversen acerca de las respuestas a las siguientes preguntas: ¿Cuán
amante y acogedora es tu iglesia local? ¿Qué cosas pueden hacer para ayudar a tu
iglesia a ser más amable y acogedora para otros?
Resumen:
Habiendo
experimentado de primera mano el amor que da vida de su Salvador, el apóstol
Juan permitió que esa experiencia se mostrara a través de todas sus palabras y
acciones. Su vida y sus escritos nos recuerdan la primacía del amor en la
vida cristiana, y cómo este debe ser la base de toda nuestra actividad
misionera.