Comentario de la Lección 3 del Primer Trimestre de
2010 cuyo título es "El fruto del Espíritu es gozo", para
la Escuela Sabática de Adultos correspondiente al sábado 16 de
Enero de 2010.
Este Comentario es elaborado por el pastor Alfredo Padilla, pastor
de la iglesia Puente de Piedra "A", en el Perú (www.apcnorte.org).
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Lección 3
(9 al 16 de Enero de 2010)
El
fruto del Espíritu es gozo
Pr.
Alfredo Padilla Chávez
Versículo
para Memorizar: “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté con
vosotros, y vuestro gozo sea cumplido” (Juan 15:11).
El gozo para el cristiano es constante mientras confía en Dios, es
un gozo interior que derrota el desánimo.
Este gozo es un deleite en la vida que
cala más profundo que el dolor o el
placer. Este tipo de gozo surge de percibir la presencia de Dios en nuestra
vida, permitiendo elevarnos por sobre las circunstancias, y concentrarnos en la bondad y el amor de Dios.
El propósito de la
lección es mostrar que el gozo del cristiano no depende de las circunstancias
sino de la relación que el cristiano mantiene con Jesús.
I.
EL GOZO A TRAVES DE UN MANDATO
&
“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo:
¡Regocijaos!” (Filipenses 4:4)-
·
“¡Regocijaos!”
El Apóstol Pablo cuando escribe estas
palabras las está escribiendo desde una cárcel romana. La escribió desde ese
lugar esperando aparecerse ante el César, el emperador romano y no sabía si iba
a salir de allí sin cabeza o con cabeza o iba a ser condenado a una larga
prisión. Estaba en un aprieto verdaderamente grande.
Pablo
nunca se cansa de repetir que el gozo santo es uno de los principales
deberes y privilegios del cristiano en gratitud a la obra salvífica que Jesús
ha hecho en la Cruz y la promesa de Vida Eterna que nos dará cuando venga por
segunda vez. El cristiano se regocija porque Dios lo salvó, lo adoptó, y prometió darle una
herencia en Jesucristo (Efesios
1:1-11).
Cuando
Cristo regrese, gozará de su presencia y de los lugares celestiales preparados para él (Juan 14:2, 3). Hasta entonces, es un gozo saber que Dios promete
suplir todas sus necesidades (Filipenses 4:19). Tiene el privilegio de servir a
Aquel a quien ama. Eso incluye
compartir las buenas noticias con los perdidos, y animar a otros. Finalmente, puede gozarse en saber
que la muerte no tiene la última palabra (1 Corintios 15:54).
El gozo del cristiano tiene una visión de duración eterna "Por la fe Moisés, hecho ya grande,
rehusó llamarse hijo de la hija de
Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del
pecado" (Hebreos 11:24, 25).
Las consecuencias inmediatas a menudo pueden
ser difíciles y dolorosas. Creer que cuando
aceptamos a Jesús y obedecemos su Palabra todos nuestros problemas
desaparecerán puede conducirnos a la desilusión. Nuestro gozo depende
de algo más grande que este mundo, mayor que lo que este mundo ofrece. Nuestro
gozo depende de lo que Jesús ha hecho por nosotros y lo que él nos ha
prometido.
II.
EL GOZO A TRAVES DE LA OBEDIENCIA
& “Si guardareis mis
mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los
mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Estas cosas
os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea
cumplido” (Juan 15:10, 11).
·
“Vuestro gozo sea cumplido”
No hay mayor gozo que el de ser obediente a
la voluntad de Dios expresado en sus mandamientos. Aunque
a algunos pueda parecerles que un énfasis en la obediencia a la ley de Dios sencillamente sirve para
exasperar una conciencia ya culpable, el
hecho es que la obediencia a la voluntad de Dios es liberadora.
Cuando
el cristiano se alimenta de la palabra de Dios su corazón llena de gozo:
“Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por
gozo y por alegría de mí…” Jeremías 15:16. Esas palabras son más dulces
que la miel (Salmo 19:10).
Las obras revelan al universo la realidad de nuestra salvación, la realidad de nuestro compromiso con
Dios.
III.
EL GOZO A TRAVES DE TIEMPOS DIFÍCILES
& “Hermanos míos,
tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas…”
(Santiago 1:2).
· “Sumo
gozo”
Es decir,
un gozo puro. Las pruebas y las dificultades de la vida no deben abrumar,
desanimar ni chasquear al cristiano maduro, quien lo soporta todo con fe y
esperanza, "como viendo al Invisible" (Hebreos 11:27).
El gozo
y el valor del cristiano no se basan en las circunstancias externas que con
frecuencia pueden ser sumamente desagradables, sino en la fe en la providencia
soberana de Dios y en una comprensión inteligente de la forma en que él trata a
los seres humanos.
Las filosofías humanas, ya sean religiosas o seculares, quizá preparen a los
hombres para enfrentarse filosóficamente a las dificultades, con un espíritu
tranquilo y paciente; pero el cristianismo enseña a los hombres a estar
gozosos en tales circunstancias debido a una comprensión inteligente de las
causas del sufrimiento y mediante su fe en Dios.
Muchos creyentes permiten que las
circunstancias los afecten y por ello su espiritualidad tiene altibajos. Para
ellos, regocijarse parece irrazonable, aun imposible. Por eso el mandato es
regocijarse "en el Señor" (Filipenses 4:4).
No siempre podemos regocijarnos en nuestras circunstancias o en
las de otras personas, porque pueden ser
negativas. Sin embargo, podemos regocijarnos en el Señor, porque él es siempre
bueno y nunca nos abandonará.
a.
Cristo ejemplo de gozo
& “Puestos los
ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto
delante de él sufrió la cruz…” Heb.12:2
·
“Gozo”
Mirando
a la cruz desde un punto de vista humano, podríamos decir que fue la fe en los
resultados futuros de su sufrimiento y muerte lo que fortaleció a Cristo para
soportar el oprobio y la ignominia de la cruz. El sabía que viviría para ver
"el fruto de la aflicción de su alma" y que quedaría
"satisfecho" (Isaías
53:11). Compartir la eternidad con los redimidos de todos los siglos y con
los seres no caídos de otros mundos, fue una perspectiva que produjo intenso
gozo a nuestro Señor cuando sufrió en el Getsemaní y en la cruz del Calvario.
CONCLUSION
El
gozo del cristiano es el resultado de nuestra gratitud por la obra de salvación
hecha por Jesús en nuestro favor. Esto nos lleva a hacer la voluntad de Dios y
expresar gozo en todo momento y circunstancias por más difíciles que sean
estas.
Alfredo Padilla
Chávez
Pastor IASD
Puente Piedra “A”
www.apcnorte.org.pe
© Alfredo Padilla Chavez
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