Comentario de la Lección 7 del Primer Trimestre de
2010 cuyo título es "El fruto del Espíritu es bondad", para
la Escuela Sabática de Adultos correspondiente al sábado 13 de
Febrero de 2010.
Este Comentario es elaborado por el pastor Alfredo Padilla, pastor
de la iglesia Puente de Piedra "A", en el Perú (www.apcnorte.org).
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Lección 7
(6 al 13 de Febrero de 2010)
El
fruto del Espíritu es bondad
Pr.
Alfredo Padilla Chávez
Versículo para Memorizar: "Porque
somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios
preparó de antemano para que anduviésemos en ellas" (Efesios
2:10).
INTRODUCCION
La bondad es la santidad puesta en práctica.
La palabra traducida como "bondad" (agathosúne) en Gálatas
5:22 denota una bondad activa, incluso agresiva. Más que una excelencia de
carácter, es el carácter energizado, que se expresa en buenas acciones.
Buenas intenciones, buenos pensamientos y
buenos motivos están bien, y tienen su lugar; pero al final la bondad es hacer
el bien. Nos engañamos si pensamos de otra manera.
El propósito de la lección es mostrar lo que
significa la bondad como fruto del Espíritu Santo para el cristiano.
I.
ANDAR EN LA BONDAD
a.
Conducido por el Espíritu Santo
& “Para que la
justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la
carne, sino conforme al Espíritu” (Romanos 8:4).
· “Conforme al
espíritu”
Es
imposible que un hombre por si mismo resista el poder del mal. Un poder
superior debe posesionarse del alma antes de que sean subyugadas las malas
pasiones. Pablo experimentó la dolorosa frustración que embargan a todos los
que procuran lograr la justificación por su propia fortaleza: “Y yo sé que en
mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí,
pero no el hacerlo” (Romanos 7:18).
La bondad es un fruto del Espíritu, que es interior y toca
cada pensamiento, cada palabra y cada acción de la persona piadosa. Esto
demanda que los motivos sean correctos antes que podamos llamar
"buena" a cualquier acción. Significa que una persona buena es
aquella de quien la justicia (el bien hacer) fluye de la devoción interna y el
amor hacia Dios. Andar en la
bondad es andar en el Espíritu (Romanos 8:4), es decir que la conducta se rige de
acuerdo con los dictados y la conducción del Espíritu Cristo que mora en el
interior.
b.
Respetando
la ley de Dios
& “Yo no conocí el
pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera:
No codiciarás” (Romanos 7:7).
· “Por la
ley”
Puesto que el pecado
es "impiedad" o "infracción de la ley", es lógico que la
función de la ley en la vida de un hombre sea revelarle el pecado en su
verdadera naturaleza. El
proceder lógico frente a la ley es considerarla como un enemigo por haber
pronunciado este veredicto justo. El espejo no es enemigo de una persona fea
porque le revela su fealdad, ni tampoco un médico es enemigo de un enfermo
porque le dice que está enfermo. Ni el médico es el causante de la enfermedad,
ni el espejo de la fealdad. Tampoco Dios es la causa de la enfermedad y de la
fealdad de nuestro pecado porque nos lo muestra en el espejo de su santa ley.
Por el contrario, Dios es el autor del plan divino mediante el cual Jesús vino
al mundo a curar nuestra enfermedad.
& “De manera que
la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno”
(Romanos 7:12).
· “Bueno”
Griego agathós,
bueno en un sentido moral. Todas las leyes de Dios son dadas para nuestro bien
físico, mental y espiritual. La vida y la prosperidad, tanto en este mundo como
en el venidero, están íntimamente asociadas a la perfecta obediencia a las
leyes inmutables de Dios. Cuando la ley está escrita en el corazón, la obediencia
se transforma en placer. En vez de considerarla como una serie de reglamentos
externos que deben cumplirse al pie de la letra, se la concibe como la
transcripción del carácter de Dios. Este conocimiento inteligente del carácter
divino despierta el deseo de imitarlo. Cuando se comprende el costo infinito de
la salvación, se la aprecia más. Entonces el mayor deleite del cristiano será
vivir en armonía con los principios del cielo
& “Y si lo que no
quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena” (Romanos 7:16).
· “Buena”
Griego kalós, "bello", "excelente". Esta expresión
puede implicar la belleza moral y la excelencia de ley, cuyas cualidades Pablo
admite aquí. La palabra que en el versículo 12 se traduce "bueno" es agathós,
que significa bueno en un sentido moral. Kalós se relaciona con aghatós
como la apariencia corresponde a la esencia.
II.
COMPARTIR LA BONDAD
a.
Con sus semejantes
& “Porque somos
hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios
preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10).
· “Buenas
obras”
Caminar o andar en
buenas obras debe ser algo habitual y espontáneo, no impuesto; una expresión
natural de la nueva vida que ha sido creada en el creyente. Si alguno no está
caminando en buenas obras, hay razón para poner en duda el que haya recibido la
gracia. Dios no sólo proporciona la oportunidad para que haya buenas obras,
sino que también ofrece los medios para que sean hechas (Juan 15:16; 2 Timoteo
2:21). En este sentido Jesús destacó
que así como se conoce un árbol por sus frutos, nosotros seremos conocidos por
la clase de vida que vivamos, por ello declara que aquellos cuyas vidas no
tienen buenas obras no podrán entrar en el reino de los cielos (Mateo 25:41-46)
b.
Siguiendo el ejemplo de Dios
& “Bueno y recto
es Jehová; Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino” (Salmo
25:8).
· “Bueno… es
Jehová”
El
salmista reflexiona en el carácter de Dios y en su trato con los hombres. Cristo fue el
medio específico por el cual Dios demostró su bondad para con la humanidad.
"Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo" (2 Corintios
5:19). El ahora nos señala el camino a seguir: “Sed, pues, vosotros
perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto” (Mateo
25:48). Debemos obrar como Dios lo hace, ser bondadosos como él, amar como él
ama.
Podemos decir que solo
la bondad de Dios es absoluta. Todas las
demás (personas, la creación) tienen grados de bondad cuando se las mide con la
norma absoluta: Dios. “Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios (Marcos
10:18).
CONCLUSION
Andar
en la bondad es andar guiados por el Espíritu. La bondad debe ser compartida
con nuestros semejantes. Dios es nuestro modelo de bondad.
Alfredo Padilla
Chávez
Pastor IASD
Puente Piedra “A”
www.apcnorte.org.pe
© Alfredo Padilla Chavez
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