Una
parábola acerca de la ambición y la prisa
Cuando la gente
se torna llena de avaricia a la vez se torna en gente apurada y sigue buscando
más formas de lograr mayor velocidad. Están continuamente corriendo porque
piensa que la vida se le está acabando. Esta es la gente que dice"El tiempo es
dinero".
¿El tiempo es
dinero? El dinero es muy limitado, el tiempo es ilimitado. El tiempo no es
dinero, el tiempo es la eternidad - siempre ha estado y siempre estará aquí. Y
tú has estado siempre aquí y tú estarás siempre aquí
Por esto deja la
avaricia y no te preocupes por los resultados. A veces sucede - que por tu
impaciencia - te pierdes muchas cosas.
El hombre está
lleno cuando está en sintonía con el universo, si no está en armonía con el
universo entonces está vacío, totalmente vacío. Y de ese vacío surge la
avaricia. La avaricia trata de llenarnos —de dinero, de casas, de muebles, de
amigos, de amantes, de cualquier cosa— porque uno no puede vivir vacío. Es algo
horroroso, una vida fantasmagórica. Si estás vacío y no hay nada dentro de ti,
vivir es imposible.
Para sentirte
lleno para sentir que tienes mucho dentro de ti sólo hay dos caminos: o bien te
sintonizas con el universo... Entonces te sientes lleno de la totalidad de las
flores y las estrellas. Están tanto dentro como fuera de ti. Ésa es la verdadera
plenitud. Pero si no lo haces —y hay millones de personas que no lo hacen—
entonces lo más fácil es llenarse de cualquier trasto viejo.
La avaricia
significa que sientes un profundo vacío y que estás dispuesto a llenarlo de
cualquier cosa que esté a mano sin importarte lo que sea. Una vez que entiendes
esto no te queda nada más que hacer con la avaricia. Lo que te queda por hacer
es entrar en comunión con el todo para que desaparezca el vacío interno. Y con
él desaparece toda avaricia.
Pero en todo el
mundo hay mucha gente loca que busca cosas para llenar su vacío. Unos acumulan
dinero aunque no lo usen. Otros se dedican a comer y continúan tragando aunque
no tengan hambre. Saben que eso les va a crear sufrimiento que enfermarán pero
no pueden impedirlo. Esta forma de comer también es una manera de
llenarse.
Por lo tanto hay
muchas maneras de llenar el vacío aunque nunca se llena del todo: sigue habiendo
un vacío y tú sigues sintiéndote desgraciado porque nunca es suficiente. Siempre
hace falta más y la demanda de más y más no acaba nunca.
Tienes que
entender el vacío que estás tratando de llenar y preguntarte: «¿Por qué estoy
vacío? Toda la existencia es tan plena ¿por qué me siento vacío? Quizá haya
perdido la pista ya no sigo la dirección correcta, mi dirección existencial. Ésa
es la causa de mi vacío».
Por tanto sigue
tu dirección existencial.
Abandónate y
acércate a la existencia en silencio y en paz en meditación. Y un día te darás
cuenta de que estás tan lleno —rebosante—rebosas alegría, dicha, bendición.
Tienes tanto que puedes darlo al mundo sin quedarte exhausto.
Ese día por
primera vez no sentirás ninguna avaricia ningún deseo de dinero, alimentos ni
cosas, no querrás nada.
Vivirás con naturalidad y encontrarás lo que
necesites.