Se lo soltó la cadena de mando. Entre los juzgados está el ex jefe de su marido y el ex presidente de la Sociedad Rural de Corrientes. (Télam)
Apenas un tribunal de la Justicia correntina dictó la condena por delitos de lesa humanidad a cuatro ex militares “uno de ellos a cadena perpetua“, Cecilia Pando insultó ayer a los gritos a los jueces y amenazó de muerte al secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, que se encontraba en la sala. œTe voy a matar con mis propias manos, le dijo la defensora del Terrorismo de Estado al funcionario kirchnerista.
La decisión que hizo estallar de furia a Pando llegó luego de seis meses de audiencias y más de 90 testigos, cuyos testimonios sirvieron para que la Justicia correntina dictara sentencia en el primer juicio oral por delitos de lesa humanidad que se realiza en esa provincia. Los ex militares del Regimiento de Infantería 9 fueron juzgados por asociación il
El proceso conmocionó a la alta sociedad correntina: uno de
los condenados a 25 años de prisión es Juan Carlos Demarchi, un capitán retirado y próspero empresario ganadero que presidió la Sociedad Rural de Corrientes hasta 2003. Otros dos perjudicados por la sentencia “los coroneles Rafael Barreiro, condenado a perpetua, y Horacio Losito, a 25 años“ estaban en actividad cuando fueron detenidos. Barreiro fue, además, jefe del mayor Rafael Mercado, el esposo de Pando (ver aparte).
Esta cercanía con los represores sentados en el banquillo llevó a la fundadora de la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de la Argentina a seguirde cerca este juicio desde el comienzo. Igual que en la primera audiencia, ocurrida en febrero pasado, Pando asistió ayer junto a un grupo de familiares de militares, quienes repartían volantesque calificaban como dictadura.
Al mediodía, el presidente del Tribunal, Víctor
Alonso, anunció las sentencias. Apenas terminó su lectura y en medio del festejo de los familiares de las víctimas y los sobrevivientes, Pando se levantó de su butaca y les gritó œcobardes cámaras fotográficas y de televisión, señaló al secretario de Derechos Humanos y pasó el dedo de lado a lado por su cuello. œ¡Terrorista! Te voy a matar con mis propias manos, me voy a encargar yo de hacerte mierda. Las van a pagar, gritó descontrolada haciendo el gesto de degüello contra Duhalde. También cargó contra otra de las presentes, la diputada Victoria Donda, hija de desaparecidos. œAprendé de tu hermana, le dijo, en referencia a otra mujer que fue criada por los apropiadores de Donda y que prefirió no enfrentarse con ellos (ver recuadro).
Según los testimonios recogidos durante las audiencias, los cuatro condenados actuaron en los centros clandestinos de
detención que funcionaron entre 1976 y 1977 en el RI9, en dependencias del cuartel de Santa CaCatalina, en la Jefatura de la Policía de Corrientes y en la Brigada de Investigaciones. Barreiro es, incluso, señalado como autor material del homicidio de Rómulo Gregorio Artieda, cuyos restos fueron identificados en 2006 por el Equipo Argentino de Antropología Forense.
Artieda y Juan Ramón Vargas, ambos militantes de la Juventud Peronista, fueron vistos por última vez en el galp la dictadura fueron los ejes de la acusación contra estos represores y contra el general Cristino Nicolaides, quien, por œrazones de salud, se convirtió en el gran ausente del juicio. Al momento de los delitos, Nicolaides era comandante de la zona pues ocupaba la jefatura del II Cuerpo de Ejército. El sexto imputado, que fue absuelto y dejado en libertad, es el ex oficial de Gendarmería
Carlos Píriz.