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Subject: [orbesonora_collective] Viaje
ácido de algfuien que no vio el final de la Fea más Bella
Date: Thu, 8 Mar 2007
12:07:04 -0600
Viaje ácido de alguien que no lee TVyNovelas, que no vio el final de la Bella
más Fea y que no tiene celular para mandar SMS
Miro con asombro y terror el letrero pegado en un teléfono publico de Telmex:
"Europa 20 minutos por minuto". No puedo creerlo, simplemente. El costo de esa
llamada, sin duda, debe ser uno de los más caros del mundo, y explica por qué
Carlos Slims, dueño de Telmex, es el tercer hombre más rico del mundo. Y así,
abatido por el hecho de que una tarjeta de 200 pesos apenas me alcanzaría para
hablar diez minutos a Europa me retiro de la cabina hacia la estación del metro
Patriotismo.
Mientras camino, recuerdo otra estación de metro, en Praga, Namestý Republik.
Estuve ahí en enero y llamé a México por 9 coronas checas (4.5 pesos) el minuto.
Y también recuerdo que según el letrero de aquella cabina, México era de los tres
países con las tarifas más caras. Comienzo a sentirme molesto porque descubro
también que ¡Hablar en una caseta de Telmex de Ciudad de México a San Luis
Potosí resulta tan caro como hablar de Viena a México!.
Pero luego, en una televisión que tiene un vendedor de películas pirata miro un
spot de Felipe Calderón que dice que ha iniciado un nuevo México desde que él
tomó el poder el 1º de diciembre. Entonces me siento aliviado, porque de ser
cierta esa afirmación, no solamente Telmex y sus cobros injustos desparecerán
pronto, sino también habrá salarios más justos, el Internet será tan barato como
en Sudamérica, Europa y Estados Unidos, ya no morirán personas por falta de
atención médica en las zonas más empobrecidas de Guerrero, San Luis Potosí y
Oaxaca, y habrá un transporte público que otorgue al menos algo de dignidad a los
usuarios.
Pero toco con las manos mis bolsillos, veo mis zapatos, al niño sucio que me
ruega que le compre chicles con la mano extendida, al vendedor de películas
pirata que acomoda vídeos pornográficos en un estante, y el encabezado justiciero
de aquel periódico que señala con valentía que en México todo está bien y en
seguida mi esperanza sale huyendo de mi corazón.
Y no dejo de pensar, mientras me voy por la calle perfumada con el olor de
tacos, tamales y tortas de sucios puestos callejeros, que todo sería mejor si el
mundo fuera un spot del gobierno o un programa de televisión. Entonces todos
sonreiríamos sabiendo que, en efecto, un nuevo México comenzó… ¡ahhh! ¡Los sueños
de alguien que no lee Tv y Novelas, que no vio el final de la Fea más Bella y que
no tiene un celular para mandar SMS mientras viaja en ese mar de gente sudorosa
que viaja solitaria, como botellas de mar, en el transporte público de la Ciudad
de México!...