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PADRE NUESTRO

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Asunto:padrenuestro Oremos ante Jesús Crucificado
Fecha:Jueves, 24 de Abril, 2008  05:00:59 (+0200)
Autor:joseportilloperez <joseportilloperez @..........net>

Queridos hermanos y amigos:
El pasado viernes Santo os envié unas oraciones que contenían imágenes las cuales no pudísteis recibir muchos de vosotros. esta es la causa por las que os las mando en formato de texto, y os digo que podréis recibir las imágenes quienes me las pidáis y tengáis Words 8.0. Que Dios nos bendiga y nos ayude a ser fuertes para vivir nuestra fe.

Oremos ante Jesús Crucificado.

Querido Señor:

Un año más nos dirigimos a ti y te contemplamos en tu cruz padeciendo y sacrificándote para que comprendamos cuán grande es el amor de nuestro Padre común para con nosotros. Un año más, a pesar de que el editor de este texto no puede hacer por ti lo que tú deseas porque no soluciona un problema cuando tiene otro nuevo aún más grave, sigue enviándote las oraciones de quienes se atreven a orar ante ti en la presencia de varios miles de lectores.

¿QUÉ NOS DICES DE TI CRUZ?

¡HABLA! TU QUE FUISTE CRUZ

 

VIERNES SANTO

¿Qué se siente al ser sostenida por las manos más justas que jamás un madero acariciaron?

¿Qué se siente al ser cargada por el mejor de los hombres con paso firme y dejando tras de sí huellas en infinito reguero de sangre?

¿Qué se vive cuando se es traspasada y se es soporte del dolor sin límite y de la muerte sin defensa alguna?

¿A dónde se mira cuando fuiste elevada con el amor ajusticiado, sin derecho a réplica y con la burla al pie de tu estilizada silueta?

¿No te estremeciste cuando pensaron en ti como altar donde se desangró aquel cordero que, con su sacrificio, sigue otorgando el premio de la eternidad a los hombres?

¿No te revelaste desde la azotea de tu ser madero cuando aquellos sellaron lo que nunca sintieron ni pensaron?: ¡INRI!..es Aquel que, siéndolo, guarda silencio por aquellos que asintieron y se lanzaron a un corredor de muerte después de un lavatorio cómodo, palaciego, cobarde y mezquino.

¿Qué se piensa cuando se es frontis de la justicia injustamente tratada; del amor con odio condenado; de la pasión con apasionamiento crucificado; del perdón con saña traspasado?

¿Qué se revuelve por dentro cuando se asiste impotente a la soledad de Aquel al que se quiere; de la bondad de Aquel al que se ama; de la quietud de Aquel que tanto dio sin esperar nada a cambio?

¿QUÉ NOS DICES DE TI CRUZ?...TU QUE SABES MUCHO POR SER CRUZ

Después de haber contemplado dudas y batallas, encuentros y des-encuentros por aquella calle dolorosa

Después de haber caído como un quintal de peso y de dolor insoportables sobre Aquel que pudiéndolo todo renunció a valerse de su privilegio de Hijo

Después de haber sido “tocada” por las manos más santas y puras, abiertas y dulces de Santa María. De haber tenido la guardia más privilegiada, atenta, valiente y solidaria de aquel que fue discípulo amado y, a su lado, la Madre de la Iglesia.

Después de haber sido testigo, púlpito, micrófono y altavoz de las siete palabras con más pasión y verdad, misericordia, vértigo y paz desde ti proclamadas

¿No sientes escalofríos de haber sido, sin quererlo, protagonista de aquel primer viernes santo donde te convertiste en signo y símbolo del AMOR que en un arrebato de locura, Dios, a la humanidad entera nos regalaba?

¿QUÉ NOS DICES A NOSOTROS?...¡TU QUE FUISTE CRUZ!

¿Cómo se hace para tener la fortaleza de tus entrañas cuando estamos acostumbrados a la dulzura y cuidado de nuestros cuerpos?

¿Hacia dónde hemos de mirar para no ser cómplices de tanta muerte innecesaria que produce vértigos en la felicidad nunca suficientemente conquistada?

¿Cómo ser clavado sin sufrir, maltratado sin odiar, elevado sin ser engreído, astillado sin peligro de ser destrozado?

¿Cómo ser símbolo de amor sin distinción, de perdón sin exigencias, de palabras sin ruido, de gestos que no suenen a vacío?

 

DINOS, TU QUE FUISTE CRUZ, A NOSOTROS QUE NOS CUESTA TANTO LLEVARTE, COMPRENDERTE, DEFENDERTE Y LEVANTARTE COMO ESTANDARTE DE CLARA VICTORIA SOBRE LA MUERTE

¡DINOS!...TU QUE ERES CRUZ.

Javier Leoz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Gólgota es la cuna que espera acoger el aparente final de la pasión y muerte de Jesús. Y, clavada en ese monte, la cruz será un micrófono abierto desde el que Cristo dirigirá las palabras que jamás ningún hombre se atrevió a pronunciar con tanto corazón, vértigo y paz.

En una situación crítica, Jesús, silabea palabras de perdón y de amor, de ternura y de comprensión. Sigue uniendo al cielo con la tierra y a la tierra con el mismo Dios.

Las últimas siete palabras de Jesús en la cruz constituyen la firma de su propio testamento y, por lo tanto, la culminación de aquello que tantas veces había prometido: la fidelidad a Dios y a los hombres pasa por la negación de uno mismo.

Las últimas siete palabras de Jesús es la alocución con más pasión y con más desgarro realizada desde el púlpito de la cruz; el momento cumbre donde Jesús no cede un ápice dejando que todo se cumpla en aquel siervo doliente en la cruz.

Siete palabras salidas de los labios de Cristo, siete palabras que nosotros estamos llamados a pronunciar y escuchar con emoción, con respeto, con fe y con esperanza, con contemplación y adoración. Siete palabras. Pero pudieran ser (en el interior de cada uno) miles de palabras más.

Siete palabras sostenidas en un pentagrama reducido a dos líneas, en una cruz, y con dos notas con común denominador: AMOR A DIOS Y AMOR AL HOMBRE.

Autor : Jesús de Nazaret.

Testigos: el centurión que nos representa a todos y cada uno de nosotros

 

PALABRAS DE MISERICORDIA

1ª"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lc 23,34)

De qué distinta manera, y con qué amplitud, se ve el horizonte del mundo desde tu cruz Señor: el hombre contra el hombre, el mundo contra el mundo. Caminamos sin sentido y haciéndonos las mismas preguntas que ayer.

Ni pensamos lo que decimos ni, otras veces, decimos lo que pensamos. Somos los eternos inconstantes e inconscientes en nuestras decisiones y luchas. Hoy y aquí, también Señor, seguimos clavando en abundantes maderos invisibles y visibles a muchos de nuestros hermanos que no han cometido otro crimen que no haya sido sino el de vivir.

Errores y falta de visión, pequeñeces y limitaciones, ansia de poder e incapacidad de reconocimiento de culpas hacen que arriba y abajo, en miles de nuevos Gólgotas se alcen cruces que nos enseñan el valor del sacrificio, de la entrega, de la verdad, aunque tengan que ir firmadas y regadas con sangre. Hoy, desde el madero, no buscas perdón para los demás (como muchas veces pienso yo)…lo pides y lo buscas también para mí y por mí.

¿También podrás perdonarnos todo esto Señor?

 

 

 

2ª"Hoy estarás conmigo en el Paraíso" (Lc 23, 43)

Yo también, Señor, quisiera ser un buen ladrón al término de mis días. Poseer la habilidad de aquel que, con un “acuérdate de mí”, ejerció magistral y profesionalmente su profesión (con más tacto y argucia que nunca)hasta en el mismo patíbulo de su vida: ser ladrón….pero buen ladrón.

¡Acuérdate de mí!...y te robó tu reino Señor

¡Acuérdate de mí!...y la humildad pudo más que todas las maldades que lo acompañaban hasta entonces

¡Acuérdate de mí!...y el cielo se le abrió como una posibilidad real y segura.

¡Acuérdate de mí!...y, a dos ladrones gemelos en delitos pero con diferentes actitudes al final de sus vidas, se les ofreció un paraíso para encontrar en uno la burla y en el otro la fe como respuesta.

Yo también Señor, de verdad, quisiera aprender y ser un “divino ladrón” cuando desde mi personal cruz contemple la tierra como el paraíso que nunca fue y el cielo como la realidad que me espera. Una por una, te lo pido Señor, no olvides mi nombre.

¿Tendré que esperar al final de mis días para pedirte un trozo de esa ciudad en la que Tú vives?

 

 

 

3ª"He aquí a tu hijo: he aquí a tu Madre" (Jn 19, 26)

La cruz produce sufrimiento reclamando ayuda y solidaridad. Nos dejaste huérfanos Señor. Por tres días pensábamos que la oscuridad se extendería como un manto negro y definitivo sobre la luz. Pero, fue entonces, cuando la fidelidad y la esperanza sonó en tus labios con un nombre: MARIA.

Nos la dejaste militante al pie del Misterio en la cruz y, clavada como dulce espina, en el corazón de todos los creyentes.

Ni tan siquiera en esos últimos momentos la quisiste sólo para ti. Nos la ofreciste triste pero esperanzada. Mirando a la cruz pero con los brazos abrazando a la tierra. Con el corazón fundido a su Hijo, que moría injustamente, pero latiendo con los vivos deseos de ser Madre de todos.

Sí; tú Señor, nos dejaste como Madre a María y hoy, muchos años después, te pedimos que le hagas sabedora de lo siguiente: que, a pesar de los pesares, aquí sigue teniendo muchos hijos que le tienen como modelo, guía y referencia para la vida cristiana. En innumerables advocaciones (en montes y llanos, valles y plazas, ermitas y catedrales) Tú Señor nos dices: ¡pueblo aquí tienes a tu madre!.

¿Siento a María cercana a mi fe? ¿me ayuda en mi conocimiento de Jesús de Nazaret?

 

 

 

PALABRAS DE VERTIGO

4ª"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Mt 27, 46)

Subir a la cruz es saber relativizar la grandeza de un paisaje que se nos presenta espléndido pero engañoso. Es ver a la deriva un hombre que sigue gritando con el grito del mismo Cristo: ¡DIOS POR QUË NOS HAS ABANDONADO!

Uno se acerca a la prensa de cada día y puede llegar a concluir que la ausencia de Dios produce tensiones y desgarros, muertes e injusticias, guerras fraticidas y desenfreno, mediocridad y vida que ya no es vida.

En medio de todo eso, la cruz, sigue destellando luz y poderío donde se agolpó la desesperanza. Sigue pidiendo a voz en grito, alzada y victoriosa, hombres y mujeres que quieran ser semilla de nuevos mundos y de nuevos modos, de nueva vida y de nuevas vidas, de renovada fe y de renovadas conciencias.

No; no es Dios quien ha abandonado al mundo, es éste quien (orgulloso y altanero, juez y dueño de sí mismo) dejó de usar el ascensor de la Fe para encontrar respuestas a su entorno y encontrar en la cruz un disparadero de lo mejor de sus fondos humanos. Y en medio de todo ello….el silencio aparente de Dios.

Señor; ¿Vives en medio de todo esto?¿Son nuestras manos prolongación de tu presencia?

 

 

 

5ª"Tengo sed" (Jn 19, 28)

Aquel que todo lo pudiera haber tenido siente, simplemente, sed. Aquellos que todo no podemos ni a todo llegamos a penas tenemos sed de nada o de muy pocas cosas.

Hace tiempo, Señor, que nuestro paladar es insípido para las realidades que en verdad son importantes.

Hace tiempo, Señor, que el gusto se nos perdió peregrinando y apurando licores que nos envenenan y nos hacen dar por cierto lo que luego resulta ser falso.

Hace tiempo, Señor, que tenemos sed de apariencia y de poder, de dinero y de comodidad.

Hace tiempo, Señor, que soberbios y ensimismados nos cuesta pedir lo que necesitamos, solicitar aquello que carecemos y, cuando llaman a nuestra puerta, también nosotros bajamos al fondo de nuestro corazón ofreciendo altas dosis de vinagre despejando de hermanos los senderos por los que discurrimos.

Hace tiempo, Señor, que el mundo perdió la sed por aquello que merecía la pena.

¿Qué hacer para tener esa sed tuya Señor?

 

 

 

 

PALABRAS DE PAZ

6ª"Todo está consumado" (Jn 19,30)

No hace mucho tiempo, Señor, que recorría las orillas de un sembrado. Salió el propietario y me dijo: “ya ves…todo ha acabado”. Por supuesto que no, contesté, ahora es cuando comienza a tener potencia lo que en apariencia es fracaso y cansancio, astío y absurdo. Ahora es cuando vendrá la fuerza de lo alto y, después de un letargo, se disparará airosa y pletórica la semilla que con pena y sacrificio se echó al surco de la tierra.

Así es tu muerte Señor. Semilla que se consumirá por nosotros hasta el último aliento. Pero no temas, Señor, la tierra no tendrá su última palabra. La humillación y el desgarro habrá merecido la pena. La sangre será abono y riego sin medida. Tus lágrimas respuesta al hombre que salvación quería y no la encontraba.

¿Seremos capaces de despojarnos de aquello que impide nuestro dar frutos?

 

7ª"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lc 23, 46)

Es la hora del silencio. La cabeza se inclina. El cuerpo se estremece. Los ojos se cierran. El velo se rompe en dos. La gente se lamenta por lo que pudo y no quiso o no supo hacer. El amigo que sigue llorando por la triple negación profesada y amargamente llorada a pie de calle. Y, allá al fondo, un árbol sostiene la figura de aquel otro que mucho vendió por el ruin tintineo de treinta monedas creyendo que su pecado era mas grande que la misericordia divina.

Tan sólo, al pie de la cruz, permanece silenciosa e intacta, virginal y dolorosa la que mantiene abierta la esperanza y el inicio de la Iglesia: María recostada en el pecho de aquel que tuvo el suyo en el de Cristo cuando compartía la última cena..

Allá al fondo, Señor, ¿no lo oyes?..es el clamor de la ciudad de este mundo. Las innumerables cuestas y calvarios del nuevo Gólgota que te clava y te humilla, te margina y te olvida.

Allá al fondo, Señor, ¿no lo oyes? Son las risas de los eternamente insatisfechos que condenan y no perdonan, que mortifican al justo que defendió la justicia y amordaza al que pregona la verdad.

Allá al fondo, Señor, ¿no la oyes?...es la voz nítida pero convencida de los muchos creyentes que seguimos entregando nuestras vidas al soplo del Espíritu que habita en nosotros.

Déjanos, Señor, entregar con ese tu último hálito un poco de nuestro tiempo y de nuestro esfuerzo, de nuestros sueños y de nuestras quimeras, de nuestros pecados y de nuestras virtudes.

Déjanos, Señor, cuando ya tu cuerpo…..el cuerpo más santo y limpio yace a la intemperie de la fe en nuestra tierra, podamos recoger un poco de tu sangre y que corra por nuestras venas muertas.

Déjanos, Señor.

¿Nos sentimos sostenidos por la presencia de Dios o dudamos de su aliento?

Javier Leoz

Semana Santa 2004

Peralta (Navarra).

GRACIAS POR ESTE MARAVILLOSO SERVICIO QUE NOS BRINDAS HERMANO Y HOY MAS QUE NUNCA NECESITO DE LA ORACION POR ESO TE PIDO POR

ELSA GRISELDA RODRIGUEZ DE SILLERO

ELIO SILLERO

ELIO JESUS SILLERO

ELIO DANIEL SILLERO

MARTIN SILLERO

JORGE LUIS SANCHEZ Y FLIA

GONZALO EMANUEL SANCHEZ Y FLIA.

GRACIAS Y DIOS TE BENDIGA.

Elsa G. Rodriguez.

Irene nos pide que oremos por su hija, pues le han prohibiddo que siga siendo catequista porque es lesviana. Irene sufre mucho por esta causa porque es católica, pero su hija no ha seguido su camino.

Querido Jesús:

Al igual que te dijo Pedro cuando le preguntaste tres veces si te amaba, yo, a pesar de que vivo sumido en mis dificultades, tú sabes que te amo. Quiero pedirte que solventes las carencias de quienes amo, que soluciones los problemas de quienes no están de acuerdo con mi forma de ser, que ayudes al mundo a creer en ti, que me ayudes a acabar con mi difícil estado actual, y, ñara no hacer muy larga esta oración, te pido por el mundo, porque debemos comprender que sin ti no podemos hacer nada. Ten misericordia de aquellos por quienes te dejaste crucificar, y concédenos la vida eterna. Amén.

Las fotografías han sido tomadas de la Semana Santa de Linares y de Málaga (España), y el pps adjunto de Aciprensa.


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