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Queridos hermanos y amigos:
El pasado viernes Santo os envié unas oraciones que
contenían imágenes las cuales no pudísteis recibir muchos de vosotros. esta es
la causa por las que os las mando en formato de texto, y os digo que podréis
recibir las imágenes quienes me las pidáis y tengáis Words 8.0. Que Dios nos
bendiga y nos ayude a ser fuertes para vivir nuestra fe.
Oremos ante Jesús Crucificado.
Querido Señor:
Un año más nos dirigimos a ti y te contemplamos en tu cruz padeciendo y
sacrificándote para que comprendamos cuán grande es el amor de nuestro Padre
común para con nosotros. Un año más, a pesar de que el editor de este texto no
puede hacer por ti lo que tú deseas porque no soluciona un problema cuando tiene
otro nuevo aún más grave, sigue enviándote las oraciones de quienes se atreven a
orar ante ti en la presencia de varios miles de lectores.


¿QUÉ NOS DICES DE TI CRUZ?
¡HABLA! TU QUE FUISTE CRUZ
VIERNES SANTO
¿ Qué se siente al ser sostenida por las manos más justas que jamás
un madero acariciaron?
¿ Qué se siente al ser cargada por el mejor de los hombres con paso
firme y dejando tras de sí huellas en infinito reguero de sangre?
¿ Qué se vive cuando se es traspasada y se es soporte del dolor sin
límite y de la muerte sin defensa alguna?
¿ A
dónde se mira cuando fuiste elevada con el amor ajusticiado, sin derecho a
réplica y con la burla al pie de tu estilizada silueta?
¿ No te estremeciste cuando pensaron en ti como altar donde se
desangró aquel cordero que, con su sacrificio, sigue otorgando el premio de la
eternidad a los hombres?
¿ No te revelaste desde la azotea de tu ser madero cuando aquellos
sellaron lo que nunca sintieron ni pensaron?: ¡INRI!..es Aquel que, siéndolo,
guarda silencio por aquellos que asintieron y se lanzaron a un corredor de
muerte después de un lavatorio cómodo, palaciego, cobarde y mezquino.
¿ Qué se piensa cuando se es frontis de la justicia injustamente
tratada; del amor con odio condenado; de la pasión con apasionamiento
crucificado; del perdón con saña traspasado?
¿ Qué se revuelve por dentro cuando se asiste impotente a la soledad
de Aquel al que se quiere; de la bondad de Aquel al que se ama; de la quietud de
Aquel que tanto dio sin esperar nada a cambio?

¿ QUÉ NOS DICES DE TI CRUZ?...TU QUE SABES MUCHO POR SER
CRUZ
D espués de haber contemplado dudas y
batallas, encuentros y des-encuentros por aquella calle dolorosa
D espués de haber caído como un
quintal de peso y de dolor insoportables sobre Aquel que pudiéndolo todo
renunció a valerse de su privilegio de Hijo
D espués de haber sido “tocada” por
las manos más santas y puras, abiertas y dulces de Santa María. De haber tenido
la guardia más privilegiada, atenta, valiente y solidaria de aquel que fue
discípulo amado y, a su lado, la Madre de la Iglesia.
D espués de haber sido testigo,
púlpito, micrófono y altavoz de las siete palabras con más pasión y verdad,
misericordia, vértigo y paz desde ti proclamadas
¿ No sientes escalofríos de haber sido, sin quererlo, protagonista de
aquel primer viernes santo donde te convertiste en signo y símbolo del AMOR que
en un arrebato de locura, Dios, a la humanidad entera nos regalaba?

¿ QUÉ NOS DICES A NOSOTROS?...¡TU QUE FUISTE CRUZ!
¿ Cómo se hace para tener la fortaleza de tus entrañas cuando estamos
acostumbrados a la dulzura y cuidado de nuestros cuerpos?
¿H acia dónde hemos de mirar para no
ser cómplices de tanta muerte innecesaria que produce vértigos en la felicidad
nunca suficientemente conquistada?
¿ Cómo ser clavado sin sufrir, maltratado sin odiar, elevado sin ser
engreído, astillado sin peligro de ser destrozado?
¿ Cómo ser símbolo de amor sin distinción, de perdón sin exigencias,
de palabras sin ruido, de gestos que no suenen a vacío?
DINOS, TU QUE FUISTE CRUZ, A NOSOTROS QUE NOS CUESTA TANTO
LLEVARTE, COMPRENDERTE, DEFENDERTE Y LEVANTARTE COMO ESTANDARTE DE CLARA
VICTORIA SOBRE LA MUERTE
¡DINOS!...TU QUE ERES CRUZ.
Javier Leoz.


E l Gólgota es la cuna que
espera acoger el aparente final de la pasión y muerte de Jesús. Y, clavada en
ese monte, la cruz será un micrófono abierto desde el que Cristo dirigirá las
palabras que jamás ningún hombre se atrevió a pronunciar con tanto corazón,
vértigo y paz.
En una situación crítica, Jesús, silabea palabras de perdón y
de amor, de ternura y de comprensión. Sigue uniendo al cielo con la tierra y a
la tierra con el mismo Dios.
Las últimas siete palabras de Jesús en la cruz constituyen la
firma de su propio testamento y, por lo tanto, la culminación de aquello que
tantas veces había prometido: la fidelidad a Dios y a los hombres pasa por la
negación de uno mismo.
Las últimas siete palabras de Jesús es la alocución con más
pasión y con más desgarro realizada desde el púlpito de la cruz; el momento
cumbre donde Jesús no cede un ápice dejando que todo se cumpla en aquel siervo
doliente en la cruz.
Siete palabras salidas de los labios de Cristo, siete palabras
que nosotros estamos llamados a pronunciar y escuchar con emoción, con respeto,
con fe y con esperanza, con contemplación y adoración. Siete palabras. Pero
pudieran ser (en el interior de cada uno) miles de palabras más.
Siete palabras sostenidas en un pentagrama reducido a dos
líneas, en una cruz, y con dos notas con común denominador: AMOR A DIOS Y AMOR
AL HOMBRE.
Autor : Jesús de Nazaret.
Testigos: el centurión que nos representa a todos y cada uno de
nosotros
PALABRAS DE MISERICORDIA
1ª"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lc
23,34)

D e qué distinta manera, y
con qué amplitud, se ve el horizonte del mundo desde tu cruz Señor: el hombre
contra el hombre, el mundo contra el mundo. Caminamos sin sentido y haciéndonos
las mismas preguntas que ayer.
Ni pensamos lo que decimos ni, otras veces, decimos lo que
pensamos. Somos los eternos inconstantes e inconscientes en nuestras decisiones
y luchas. Hoy y aquí, también Señor, seguimos clavando en abundantes maderos
invisibles y visibles a muchos de nuestros hermanos que no han cometido otro
crimen que no haya sido sino el de vivir.
Errores y falta de visión, pequeñeces y limitaciones, ansia de
poder e incapacidad de reconocimiento de culpas hacen que arriba y abajo, en
miles de nuevos Gólgotas se alcen cruces que nos enseñan el valor del
sacrificio, de la entrega, de la verdad, aunque tengan que ir firmadas y regadas
con sangre. Hoy, desde el madero, no buscas perdón para los demás (como muchas
veces pienso yo)…lo pides y lo buscas también para mí y por mí.
¿También podrás perdonarnos todo esto Señor?
2ª"Hoy estarás conmigo en el Paraíso" (Lc 23,
43)

Y o también, Señor,
quisiera ser un buen ladrón al término de mis días. Poseer la habilidad de aquel
que, con un “acuérdate de mí”, ejerció magistral y profesionalmente su profesión
(con más tacto y argucia que nunca)hasta en el mismo patíbulo de su vida: ser
ladrón….pero buen ladrón.
¡Acuérdate de mí!...y te robó tu reino Señor
¡Acuérdate de mí!...y la humildad pudo más que todas las
maldades que lo acompañaban hasta entonces
¡Acuérdate de mí!...y el cielo se le abrió como una posibilidad
real y segura.
¡Acuérdate de mí!...y, a dos ladrones gemelos en delitos pero
con diferentes actitudes al final de sus vidas, se les ofreció un paraíso para
encontrar en uno la burla y en el otro la fe como respuesta.
Yo también Señor, de verdad, quisiera aprender y ser un “divino
ladrón” cuando desde mi personal cruz contemple la tierra como el paraíso que
nunca fue y el cielo como la realidad que me espera. Una por una, te lo pido
Señor, no olvides mi nombre.
¿Tendré que esperar al final de mis días para pedirte un trozo
de esa ciudad en la que Tú vives?
3ª"He aquí a tu hijo: he aquí a tu Madre" (Jn 19,
26)

L a cruz produce
sufrimiento reclamando ayuda y solidaridad. Nos dejaste huérfanos Señor. Por
tres días pensábamos que la oscuridad se extendería como un manto negro y
definitivo sobre la luz. Pero, fue entonces, cuando la fidelidad y la esperanza
sonó en tus labios con un nombre: MARIA.
Nos la dejaste militante al pie del Misterio en la cruz y,
clavada como dulce espina, en el corazón de todos los creyentes.
Ni tan siquiera en esos últimos momentos la quisiste sólo para
ti. Nos la ofreciste triste pero esperanzada. Mirando a la cruz pero con los
brazos abrazando a la tierra. Con el corazón fundido a su Hijo, que moría
injustamente, pero latiendo con los vivos deseos de ser Madre de todos.
Sí; tú Señor, nos dejaste como Madre a María y hoy, muchos años
después, te pedimos que le hagas sabedora de lo siguiente: que, a pesar de los
pesares, aquí sigue teniendo muchos hijos que le tienen como modelo, guía y
referencia para la vida cristiana. En innumerables advocaciones (en montes y
llanos, valles y plazas, ermitas y catedrales) Tú Señor nos dices: ¡pueblo aquí
tienes a tu madre!.
¿Siento a María cercana a mi fe? ¿me ayuda en mi conocimiento
de Jesús de Nazaret?
PALABRAS DE VERTIGO
4ª"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Mt 27,
46)

S ubir a la cruz es saber
relativizar la grandeza de un paisaje que se nos presenta espléndido pero
engañoso. Es ver a la deriva un hombre que sigue gritando con el grito del mismo
Cristo: ¡DIOS POR QUË NOS HAS ABANDONADO!
Uno se acerca a la prensa de cada día y puede llegar a concluir
que la ausencia de Dios produce tensiones y desgarros, muertes e injusticias,
guerras fraticidas y desenfreno, mediocridad y vida que ya no es vida.
En medio de todo eso, la cruz, sigue destellando luz y poderío
donde se agolpó la desesperanza. Sigue pidiendo a voz en grito, alzada y
victoriosa, hombres y mujeres que quieran ser semilla de nuevos mundos y de
nuevos modos, de nueva vida y de nuevas vidas, de renovada fe y de renovadas
conciencias.
No; no es Dios quien ha abandonado al mundo, es éste quien
(orgulloso y altanero, juez y dueño de sí mismo) dejó de usar el ascensor de la
Fe para encontrar respuestas a su entorno y encontrar en la cruz un disparadero
de lo mejor de sus fondos humanos. Y en medio de todo ello….el silencio aparente
de Dios.
Señor; ¿Vives en medio de todo esto?¿Son nuestras manos
prolongación de tu presencia?
5ª"Tengo sed" (Jn 19, 28)

A quel que todo lo pudiera
haber tenido siente, simplemente, sed. Aquellos que todo no podemos ni a todo
llegamos a penas tenemos sed de nada o de muy pocas cosas.
Hace tiempo, Señor, que nuestro paladar es insípido para las
realidades que en verdad son importantes.
Hace tiempo, Señor, que el gusto se nos perdió peregrinando y
apurando licores que nos envenenan y nos hacen dar por cierto lo que luego
resulta ser falso.
Hace tiempo, Señor, que tenemos sed de apariencia y de poder,
de dinero y de comodidad.
Hace tiempo, Señor, que soberbios y ensimismados nos cuesta
pedir lo que necesitamos, solicitar aquello que carecemos y, cuando llaman a
nuestra puerta, también nosotros bajamos al fondo de nuestro corazón ofreciendo
altas dosis de vinagre despejando de hermanos los senderos por los que
discurrimos.
Hace tiempo, Señor, que el mundo perdió la sed por aquello que
merecía la pena.
¿Qué hacer para tener esa sed tuya Señor?
PALABRAS DE PAZ
6ª"Todo está consumado" (Jn 19,30)

N o hace mucho tiempo,
Señor, que recorría las orillas de un sembrado. Salió el propietario y me dijo:
“ya ves…todo ha acabado”. Por supuesto que no, contesté, ahora es cuando
comienza a tener potencia lo que en apariencia
es fracaso y cansancio, astío y absurdo. Ahora es cuando vendrá la fuerza de lo
alto y, después de un letargo, se disparará airosa y pletórica la semilla que
con pena y sacrificio se echó al surco de la tierra.
Así es tu muerte Señor. Semilla que se consumirá por nosotros
hasta el último aliento. Pero no temas, Señor, la tierra no tendrá su última
palabra. La humillación y el desgarro habrá merecido la pena. La sangre será
abono y riego sin medida. Tus lágrimas respuesta al hombre que salvación quería
y no la encontraba.
¿Seremos capaces de despojarnos de aquello que impide nuestro
dar frutos?

7ª"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" (Lc 23,
46)
E s la hora del silencio.
La cabeza se inclina. El cuerpo se estremece. Los ojos se cierran. El velo se
rompe en dos. La gente se lamenta por lo que pudo y no quiso o no supo hacer. El
amigo que sigue llorando por la triple negación profesada y amargamente llorada
a pie de calle. Y, allá al fondo, un árbol sostiene la figura de aquel otro que
mucho vendió por el ruin tintineo de treinta monedas creyendo que su pecado era
mas grande que la misericordia divina.
Tan sólo, al pie de la cruz, permanece silenciosa e intacta,
virginal y dolorosa la que mantiene abierta la esperanza y el inicio de la
Iglesia: María recostada en el pecho de aquel que tuvo el suyo en el de Cristo
cuando compartía la última cena..
Allá al fondo, Señor, ¿no lo oyes?..es el clamor de la ciudad
de este mundo. Las innumerables cuestas y calvarios del nuevo Gólgota que te
clava y te humilla, te margina y te olvida.
Allá al fondo, Señor, ¿no lo oyes? Son las risas de los
eternamente insatisfechos que condenan y no perdonan, que mortifican al justo
que defendió la justicia y amordaza al que pregona la verdad.
Allá al fondo, Señor, ¿no la oyes?...es la voz nítida pero
convencida de los muchos creyentes que seguimos entregando nuestras vidas al
soplo del Espíritu que habita en nosotros.
Déjanos, Señor, entregar con ese tu último hálito un poco de
nuestro tiempo y de nuestro esfuerzo, de nuestros sueños y de nuestras quimeras,
de nuestros pecados y de nuestras virtudes.
Déjanos, Señor, cuando ya tu cuerpo…..el cuerpo más santo y
limpio yace a la intemperie de la fe en nuestra tierra, podamos recoger un poco
de tu sangre y que corra por nuestras venas muertas.
Déjanos, Señor.
¿Nos sentimos sostenidos por la presencia de Dios o dudamos de
su aliento?
Javier Leoz
Semana Santa 2004
Peralta (Navarra).
GRACIAS POR ESTE
MARAVILLOSO SERVICIO QUE NOS BRINDAS HERMANO Y HOY MAS QUE NUNCA NECESITO DE LA
ORACION POR ESO TE PIDO POR
ELSA GRISELDA RODRIGUEZ DE SILLERO
ELIO SILLERO
ELIO JESUS SILLERO
ELIO DANIEL SILLERO
MARTIN SILLERO
JORGE LUIS SANCHEZ Y FLIA
GONZALO EMANUEL SANCHEZ Y FLIA.
GRACIAS Y DIOS TE BENDIGA.
Elsa G. Rodriguez.
Irene nos pide que oremos por su hija, pues le han prohibiddo
que siga siendo catequista porque es lesviana. Irene sufre mucho por esta causa
porque es católica, pero su hija no ha seguido su camino.
Querido Jesús:
Al igual que te dijo Pedro cuando le preguntaste tres veces si
te amaba, yo, a pesar de que vivo sumido en mis dificultades, tú sabes que te
amo. Quiero pedirte que solventes las carencias de quienes amo, que soluciones
los problemas de quienes no están de acuerdo con mi forma de ser, que ayudes al
mundo a creer en ti, que me ayudes a acabar con mi difícil estado actual, y,
ñara no hacer muy larga esta oración, te pido por el mundo, porque debemos
comprender que sin ti no podemos hacer nada. Ten misericordia de aquellos por
quienes te dejaste crucificar, y concédenos la vida eterna. Amén.
Las fotografías han
sido tomadas de la Semana Santa de Linares y de Málaga (España), y el pps
adjunto de Aciprensa.
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