eGrupos Logo
Inicio > Mi Página > Mis Grupos > profesionalesexitosos > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 61 al 76 
AsuntoAutor
PE 64: Ventas exit Boletín
Programa de Formac Sergio S
Libros Condensados Boletín
PE 65: El perfil d Boletín
ENCUESTA: Trabajo Lista pr
PE 66: Cada circun Boletín
ENCUESTA: Hombre o Lista pr
PE 67: ¡Mire hacia Boletín
LA FALSA GARANTÍA Boletín
PE 68: ¿Tiene una Boletín
PE 69: Calidad Hum Boletine
Publicidad Strat A Sergio F
PE 70: Aprendiendo Boletine
PE 71: Edición 3er Boletine
Taller de Marketin Boletine
Taller de Mapas Me Boletine
 << 20 ant. | -- ---- >>
 
Profesionales Exitosos

Mostrando mensaje 99     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[Profesionales-Exitosos] LA FALSA GARANTÍA DE LA MEDIOCRIDAD
Fecha:Martes, 28 de Septiembre, 2004  12:16:40 (-0400)
Autor:Boletín NPE <boletin @.......ve>

Hola:
 
Recibes este correo fuera de fecha y sin el formato de nuestro boletín electrónico.
 
El hecho es que me pareció tan importante, que quise compartirlo de inmediato con todos los suscriptores del boletín.
 
Esta pequeña historia me la envió una de mis alumnas con motivo de una "conversación" que tuve con ellos en nuestra última clase a propósito del logro de objetivos (mis alumnos dicen que, en realidad, fue un mayúsculo regaño y no una conversación)
 
Muchas gracias a Norelys Hernández (estudiante del V Semestre de Organización y Sistemas del IUDAG- Instituto Universitario de Administración y Gerencia) por compartir esta historia conmigo.

      LA FALSA GARANTÍA DE LA MEDIOCRIDAD


      Aquel exitoso gerente de ventas me invitó a pasar a su oficina. En
      aquel lugar se respiraba solamente éxito, desde el color de los pisos
      hasta las manillas de las puertas. Su oficina era impecable, como lo
      era el resto de su empresa, según lo pude comprobar cuando hice un
      recorrido por sus instalaciones ? Todo estaba perfectamente ordenado
      y se respiraba un ambiente muy distinto al de muchísimas de las
      empresas que conozco día a día..

      Yo estaba allí porque sabía de su éxito, el cual era además
      reconocido ampliamente en la comunidad. Yo estaba allí por el secreto
      de su éxito, también por la relación de vecinos que nos unía, pero
      fundamentalmente yo había aceptado su invitación a visitarlo para
      descubrir qué hacía él para tener el éxito que tiene.

      Mientras me hablaba y atendía cortas llamadas telefónicas mi mirada
      hacía un recorrido de espía por todas las superficies de su acogedor
      y sobrio ambiente de trabajo. Había muchas condecoraciones. Todas se
      referían al MEJOR. Él era un campeón en ventas y lo sabía. Él era uno
      de esos que escasean en nuestra sociedad, de aquellos a quienes
      desearíamos tener como socios. Y la pared llena de condecoraciones
      atestiguaba que siempre había llevado una vida de triunfador en sus
      asuntos de negocios.

      Pero no terminaba de adivinar qué tenía aquella personalidad
      arrolladora, ni cuál era la fórmula secreta que él practicaba. Y al
      final, ya vencido, tuve que preguntársela.

      Sé que eres de origen humilde, le dije, y ahora todo lo que tocas se
      vuelve oro, ¿qué fórmula milagrosa te dieron, qué misterioso secreto
      conoces tú que los demás ignoramos?

      Ni es secreto, ni es misterioso me dijo con su hablar seguro; aquí en
      la pared, detrás de mi cabeza siempre ha estado la regla con la que
      enfrento mi destino, mientras me señalaba con su mano un cuadro que
      contenía la siguiente frase:


      "Si de verdad estás decidido a triunfar, tarde o temprano tendrás que
      rechazar la falsa seguridad que ofrece la mediocridad que te mantiene
      atrapado donde estás, y tendrás que salir en pos de tus sueños,
      asumiendo los riesgos que tengas que asumir".


      Dame un papel, le dije, déjame anotar la sabiduría de estas palabras
      que seguramente podrán ser de utilidad para muchas personas que
      permanecen atadas a empleos que no les agradan. a ingresos que no los
      satisfacen, a estilos de vida llenos de tedio y de rutina, a grupos
      de amistades que no les aportan nada a su crecimiento, a profesiones
      saturadas de estatus, a clases medias que se pasan la vida
      compitiendo por tener mas cosas que el vecino, a ejércitos de
      ejecutivos que llevan una vida llena de facturas y de tarjetas de
      crédito que nunca terminan de pagar.

      No te vayas, me pidió mi amigo, déjame decirte algo, antes de que te
      vayas. Durante muchos años estuve repitiendo esta frase a mis amigos,
      como queriéndoles enseñar lo que debían hacer y todos me miraban y se
      reían. Años después, mucho después de que mis amigos han visto que no
      solo lo digo, sino que además lo hago y lo pongo en práctica, mis
      amigos me respetan. No le digas esta frase a nadie sin antes chequear
      cómo está la calidad de vida que estás llevando, pues corres el
      riesgo de no tener autoridad para decirla y recomendarla.

      Es bastante serio esto de la mediocridad. Una gran ayuda es ver la
      calidad de vida de la gente que admiramos, eso nos dirá dónde estamos
      nosotros. La mediocridad viene disfrazada de mil maneras, y el
      disfraz de mi propia mediocridad puede estarme ofreciendo una falsa
      garantía que a su vez sirva de modelo a otros y hacerles mucho daño.
      Es en serio que tenemos que hacer un inventario, una auditoria a lo
      que está pasando en nuestra vida.

      ACCIÓN Tome un papel y contéstese estas preguntas:

      ¿Qué estoy haciendo? ¿Para qué lo estoy haciendo? ¿Qué sentido tiene
      esto o aquello que hago todos los días? ¿A dónde quiero llegar? ¿Qué
      estoy haciendo en forma intencional para llegar a donde quiero?





Inicio | Apúntate | Blogs | Bazar | Grupos | Gente | Fotos | Videos | Quienes somos | Privacidad de Datos | Contacta

eGrupos es un servicio de AR Networks
Copyright © 1999-2012 AR Networks, Todos los derechos reservados
Terminos del Servicio