Estáis muertos y condenados los que habéis decidido no compartir con otros seres humanos que están pasando graves necesidades.
Estáis muertos y condenados los que con vuestra hipocresía justificáis y permitís que se cometa cualquier injusticia con otros seres que son más débiles que vosotros.
Estáis muertos y condenados los que permitís la matanza y tortura de otros seres humanos.
Estáis muertos y condenados los que permitís el maltrato, el abuso y la explotación de la naturaleza incluida la matanza de los animales para el propio beneficio.
Estáis muertos y condenados los que manipuláis el pensamiento de otros seres humanos para que sean iguales de injustos que vosotros.
Estáis muertos y condenados los que os sentís propietarios de un trozo de tierra y excluís a los que quieran acceder a ella.
Estáis muertos y condenados los que insultáis, chantajeáis, amenazáis o humilláis y utilizáis diversas formas de maltrato para tapar vuestras injusticias hacia a otros seres humanos y animales.
Estáis muertos y condenados los que creéis que hacéis lo suficiente o que permanecéis pasivos sabiendo que todo a vuestro alrededor está reclamando que seáis justos.
Estáis muertos y condenados los que no queréis cambiar.
Yo vengo a juzgar a vivos y muertos, a resucitar a los que estáis muertos, a abriros los ojos por un instante y que así podáis decidir entre estar vivos y ser justos o seguir muertos en vida siendo injustos, en esto consiste el Juicio Final.
Aquel que oiga mis palabras y decida seguir causando destrucción y sufrimiento por activa o pasiva sobre otros seres vivos o sobre la naturaleza seguirá maldito y estará condenado a sufrir.
El mismo sufrimiento que causéis, en la misma proporción e intensidad lo recibiréis antes que vuestra muerte física se manifieste terrible para vosotros.
Jesús