Hola
compañeros/as:
En archivo adjunto y al
final de este texto os enviamos dos documentos como nuevas aportaciones,
entre otras, a la "Jornada Estatal de activistas y
colectivos por los Derechos Humanos de los Migrantes para una acción
directa" que se celebrará el próximo sábado día 20 de enero en
Madrid.
El primero es referente a
la reactivación de la Plataforma Pro Derechos Humanos que propusimos, y se
creó, hace dos años cuando ocurrieron los acontecimientos de la "Valla de la
Muerte" en Melilla y Ceuta. En aquellos momentos nos quisimos unir para
denunciar la represión y los impunes asesinatos que se estaban cometiendo.
Resultado de esta unión fueron los actos (Concentraciones-Homenaje) promovidos
el 28 de octubre del 2005.
Después de estos actos la
Plataforma siguió funcionando sólo con una lista de correo ya que el
desinterés y el afán de protagonismo de algunos de sus fundadores, hizo que su
funcionamiento se quedará latente hasta ahora que creemos que es el momento de
reactivarla entre todos/as los activistas y asociaciones reales que nos
estamos uniendo. De esta manera la Plataforma puede ser el espacio donde
recojamos el sentir común de luchar activamente y con medios pacíficos
pero constantes y contundentes contra las injusticias.
El documento que
aportamos pretende dar las ideas que pensamos en su momento en varias
asambleas para crear y hacer funcionar la Plataforma. Es un documento abierto,
como todos los que os enviaremos, para que todas/os los que decidáis
implicaros en ella podáis realizar aportaciones para consensuarlo en la
Jornada.
También los compañeros de
Atraie aportan un documento consensuado con otros colectivos que reflexiona
sobre la historia de la inmigración en el Estado, desde un punto de vista muy
crítico sobre el trato que a estas personas les han dado los diferentes
gobiernos ¿democráticos? Es evidente que, de la precariedad en la que se ven
envueltos, se aprovechan tanto empresarios como ciertos sectores
sindicales y el propio gobierno.
En resumen se proponen
cuatro indiscutibles puntos básicos atendiendo a los Derechos de las personas
y el cumplimiento de los Derechos Humanos que incluyen, por supuesto, los
Derechos Laborales. Estos puntos han sido consensuados como "mínimos" de
partida por la mayoría de los colectivos que convocamos este encuentro, por lo
que podrán ser ampliados pero jamás reducidos. Nos parece impresentable que
haya colectivos sociales que trabajan con la inmigración y que no pidan
claramente la derogación de la Ley de Extranjería, papeles para todos/as
y que no consideren a todos/as, sean de "aquí" o de "fuera", de la misma clase
obrera. ¡Ningún Ser Humano es ilegal, abajo las fronteras, arriba la
Humanidad!
Os recordamos que si
queréis participar podéis enviar un correo o llamar por teléfono al contacto
que tenéis más abajo.
Un abrazo y nos vemos
pronto compañeros/as.
Participamos en la
Jornada el día 20 de enero:
-
ACULCO
- África Viva
-
Asociación África Agora del País Vasco
-
ATRAIE
-
CEDEHU
- Colectivo Queda la Palabra
- Comite Oscar Romero de Madrid -
COR Madrid
- COLEGAS
-
Federación de Asociaciones de Chilenos en el España - COFOCHILEX
España
- Federación de Asociaciones de Extranjeros en Navarra
"Casa de las Naciones" -
Federación de Inmigrantes en España - FEIN
-
Federación Panafricanista
-
Fundación Vida -
Colombia -
Grupo Ecológico Verde
- Plataforma Cívica
por la Convivencia Ciudadana de Getafe
- Punto
de Encuentro Solidario
-
Sindicato Obrero Inmigrante
- y
otros activistas a titulo individual
Contacto:
Jesús
Teléfono
del colectivo: +34 695 95 91 21
----- Mensaje original -----
Fuente: Colectivo Queda la
Palabra
Enviado: Revisado el
12 de enero de 2007
Asunto: Plataforma Pro
Derechos Humanos - PPDDHH
Archivo: Ideas para
reflexionar sobre la Plataforma Pro Derechos Humanos Estatal.doc
------------------------------------
Ideas para reflexionar sobre la organización de la
Plataforma Pro Derechos Humanos Estatal
(PPDDHH)
¿Por qué una Plataforma Estatal?
La
unión hace la fuerza. A pesar de las diferencias tenemos puntos comunes. A
muchas/os nos duelen y nos preocupan las injusticias que, a veces no nos atañen
demasiado cerca, pero no podemos soportar que otras personas (o medio ambiente)
las estén padeciendo de forma repetitiva. La idea de la Plataforma es reunir un
sentir común y tomar decisiones de acción social para cambiarlas. Todas las
organizaciones y personas que pertenecemos, pensando y
actuando unidas, podemos provocar cambios fuertes. Separados y cada uno en
nuestra parcela, es muy difícil que sociedad y gobiernos quieran plantearse
ningún cambio. La función de la Plataforma es dejar un escenario preparado para
que, sin volver a organizarnos ni tener que volver a discutir asuntos básicos,
podamos influir rápidamente contra cualquier nueva injusticia que queramos
denunciar y actuar para cambiarla.
Mejor que una estructura: un sentir común
La
Plataforma está compuesta de un conjunto de colectivos y de personas que pueden
participar a título individual; tienen que ser activistas reales, es decir, que
ven la realidad de la injusticia y denuncian y luchan contra ella, sin que esto
sea entorpecido por intereses ocultos económicos, ideológicos o de
protagonismo. La organización básica es de horizontalidad. No hay una Junta
Directiva que decida o una serie de departamentos con su propias figuras
decisorias. Es más simple que todo esto. Está formada por una asamblea de
personas que, como portavoces de su organización o a nivel particular,
manifiestan su sentir respecto a las injusticias que les preocupan y sobre
las que desean actuar, los demás escuchan sus reflexiones y si es un sentir
común se decide una organización básica (de reparto de acciones) para intervenir
sobre la injusticia e intentar cambiar esa realidad.
Actuamos dentro de la legalidad, el
respeto a la persona y el diálogo como el principal
instrumento
No somos excluyentes de nadie, por
tanto dialogamos con "amigos" y con los que consideramos "contrarios a nuestra
forma de pensar o sentir" siempre desde el respeto (que no hipocresía), es
decir, diciendo siempre lo que se piensa. También actuamos desde la
legalidad con el fin de no entorpecer nuestras acciones aunque sí rechazamos
algunas leyes que son "ilegales" por ir contra la Constitución y/o contra la
Declaración Universal de los Derechos Humanos como es la Ley de
Extranjería. Siempre actuaremos con métodos pacíficos.
Una Plataforma
incansable
La
finalidad de esta Plataforma es la denuncia y la lucha, siempre por medios
pacíficos, contra las injusticias cualquiera que sea el ámbito donde se cometen.
La actuación fundamental va dirigida a las causas de estas injusticias pero
también actuaremos sobre los factores que las favorecen de forma contundente.
Cualquier miembro de ésta debe estar dispuesto a una lucha continua e incansable
cuya meta sea cambiar esta realidad injusta. Quizás la única condición para
pertenecer a la Plataforma sea tener ilusión, la fe en uno mismo y en que otro
mundo ya está siendo posible si nosotros lo creemos.
Acción, acción, acción
No
pretendemos ser una entidad con personalidad jurídica, con estatutos y papeleos.
La pretensión es simplificar al máximo todo lo que signifique burocracia y
estructura rígida. Es un espacio donde nos encontramos cada vez que algunos
miembros nos convoquen y donde, después de intercambiar ideas, se decide actuar.
Recordamos que la finalidad es la acción, no la meditación, el estudio o la
reflexión. Hay bibliotecas enteras reflexionando sobre cualquier injusticia,
llenas de metodologías, y a muchos de nosotros el tema nos sigue
desbordando ¿qué hacer? Actuar unidos y uniendo, pero no a cualquier
precio: solo cuando encontramos personas reales.
Las ideologías NO son un problema
Muchas personas no se quieren reunir porque las ideologías son opuestas o muy
dispares. Así tampoco cambia nada. Queremos encontrarnos dentro de nuestras
diferencias pero todos aceptamos como principios básicos la Declaración
Universal de los Derechos Humanos y poco a poco podemos introducir nuestros
propios documentos básicos de pensamiento común. La idea es que una
ideología no entorpezca la actuación sobre una injusticia. Por eso volvemos a la
importancia del diálogo y del consenso.
Consenso por encima de las decisiones democráticas
Las
personas pertenecientes a la Plataforma parten de la buena fe de los compañeros
y se entregan a las decisiones por consenso independientemente de la cantidad de
trabajo que éstas generen, como puede ser que las reuniones se alarguen en
tiempo debido al diálogo. No creemos que sea necesario votar porque fuéramos
incapaces en ponernos de acuerdo. Si en una plataforma de Derechos Humanos no es
posible el consenso ¿qué acuerdos vamos a pretender que cambien sobre dos o
más grupos en conflicto? El trabajo del consenso es más lento pero absolutamente
todas/os quedan satisfechos y tienen más ganas e interés por actuar cuando se ha
reconocido por el grupo también tu propio interés. El consenso se trabaja
siempre partiendo de los mínimos que son comunes a todas/os, tanto en el
pensamiento como en las decisiones de acción.
Lo más básico: la
organización
Para
que cualquier grupo funcione es importante la organización. En esta Jornada
marcaremos las pautas para "manejarnos" dentro de cada asamblea, es decir,
decidir cómo nos vamos a organizar en ellas. Cada colectivo o persona acude con
una ideología y una forma de trabajo diferente y es importante acordar la
metodología a seguir para que en las reuniones se saque el provecho que todas/os
deseamos. Para romper las divisiones y las diferencias llegando al
consenso, todos tienen que tener la oportunidad de intervenir: los que tengan
más ideas y sean más activos pero también los que sean más tímidos y "nuevos" en
el trabajo en organizaciones. Es muy importante la figura de un moderador
capacitado e independiente que procure y marque los turnos de intervención,
los espacios controlados para el debate, la creación, también, de espacios para
la resolución de conflictos personales y la regulación de los
tiempos.
Por
otra parte, además de que fijemos los principios de organización en esta
Jornada, al comenzar cada reunión es bueno recordar las normas básicas para
trabajar y consensuar cualquier nueva propuesta, además de elegir la figura del
moderador y de la persona que recoge acta.
Lo
más importante de todo es que los miembros se sientan libres para
decir todo lo que piensan y sienten. Saldrá bien si hay ausencia total de
hipocresía, protagonismos e inconfesables intereses ocultos, partidistas o
económicos. El compromiso de llegar al consenso siempre facilitará la confianza
y la sinceridad.
Una
de los propósitos de la Plataforma es redefinir para un futuro el modelo de ONG
real y de sindicatos reales para crear un nuevo movimiento social donde las
asociaciones y sindicatos no sirvan a los intereses del sistema aparentando lo
contrario como en la actualidad ocurre en muchos casos.
La Plataforma no tiene representantes, presidentes, ni jefes, tiene
portavocías
Cualquier persona o entidad en la que la asamblea de la Plataforma delegue
determinadas actuaciones es siempre una figura rotativa y no estable para evitar
que pueda ejercer autoridad o que los demás pongan en ella su confianza (y su
pereza...en ocasiones..). Los portavoces o figuras intermediarias son personas
que tienen una función práctica a nivel metodológico y estratégico y su
actuación está pensada para prestar un servicio temporal al resto de miembros de
la Plataforma que por diferentes circunstancias no pueden ejercer esta función.
La figura del portavoz tiene que estar aceptada y respaldada por todas/os, debe
ser rotativa y así todas/os estamos comprometidos y todas/os participamos por
igual en esta, a veces, ardua tarea. Todo el mundo debe comprometerse a realizar
estas funciones cuando le correspondan.
Se
proponen tres portavocías para que se reúnan con cierta frecuencia y puedan
valorar y convocarnos a los demás ante cualquier clara injusticia, por lo que de
esto se desprende que la Plataforma no tiene por que tener reuniones periódicas
sino que cuando cualquier miembro así lo considere, lo propondrá a los
portavoces y estos decidirán, después de los contactos que crean
pertinentes, si convocan a todos los miembros para celebrar una
asamblea.
----- Mensaje original -----
Fuente: ATRAIE - Asociación de TRAbajadores Inmigrantes en
España
Enviado: Madrid, 10 de enero de 2007
Asunto: La represión de los migrantes en el Estado
Español y los Derechos básicos de partida
Archivo: Represion de los inmigrantes y Derechos basicos
de partida.doc
----------------------------
La represión de los
migrantes en el Estado Español
y los Derechos
básicos de partida
Durante la década de los años 90 en
España no ha cesado de empeorar la situación de los inmigrantes, conforme
aumentaba la población inmigrante, la ley de extranjería se endurecía y la
política de inmigración se hacía más restrictiva, desde las instituciones se
impulsaba de forma más o menos explícita el racismo, hasta que fue calando en
los sectores sociales.
El Gobierno de Zapatero ganó las
elecciones sosteniendo, entre otras promesas electorales, realizaría una
regularización general que diera papeles para toda esa población de inmigrantes
que durante el Gobierno anterior había estado privada de todo derecho, que se
cifraba en alrededor de 1.000.000 de personas. Cuando llegaron al gobierno, al
poco tiempo revelaron sus verdaderas intenciones: mantener la misma política
migratoria del PP. Por eso no derogaron la contrarreforma de la Ley de
Extranjería que había aprobado el PP, y además promulgó el nuevo reglamento de
la Ley del Extranjería que había elaborado el PP. Y finalmente intentó valerse
de las esperanzas de solucionar la situación de miles de inmigrantes y abrió el
"proceso de normalización del 2005". Se presentaron 691.655 solicitudes de
regularización (sobre un total de un millón de sin papeles) de las cuales fueron
aceptadas y dados de alta en la Seguridad Social 352.522 trabajadores
inmigrantes, o sea aproximadamente la mitad de las solicitudes, un 25% de los
que no tienen papeles fueron "normalizados"). Aquellos a los que se les denegó
la solicitud aguardan una orden de salida obligatoria que tarde o temprano se
convertirá en una expulsión.
Pero lo peor de esta situación no es
lo que hizo el Gobierno, sino los que las organizaciones sindicales y políticas
de izquierda hicieron ante la continuidad de la política migratoria del nuevo
gobierno, si durante los años de Gobierno de Aznar los sindicatos y la izquierda
tímidamente se posicionaron a favor de la lucha de los inmigrantes, hoy por hoy
apoyan sin ambigüedades las medidas gubernamentales: tanto el reglamento de
extranjería y el proceso de regularización del 2005 fueron firmadas por las
direcciones de CCOO y UGT y apoyadas en el Parlamento por Izquierda Unida. De la
oposición pasiva a la política migratoria del PP han pasado al apoyo activo a la
del PSOE. Nada podemos esperar de estas organizaciones.
Entre los dos partidos, PP-PSOE, han
alcanzado un "pacto de Estado para las migraciones", que consiste en cerrar
fronteras, expulsar sin papeles, exprimir a los que se quedan para beneficios
para los patronos, pero también aprovecharse de ellos para legitimar su propia
posición y política. Por ello plantean servirse de los anhelos de participación
social de los inmigrantes, y quieren conceder derecho de voto recortado (sólo
válido para las elecciones municipales) y sólo para un sector de los inmigrantes
(procedentes de países que pronto serán miembros de la Unión Europea y tendría
de todas formas que concedérselos, o de los que hay una pequeña comunidad de
residentes en España) dejando al grueso de los inmigrantes sin derechos
electorales y sin poder participar en todos las elecciones, como votantes y
elegibles. De la avalancha que denuncia el PP pasan a mimar a colectivos de
inmigrantes para asegurarse apoyo de esos sectores en las próximas elecciones
municipales. Quieren que haya "inmigrantes reinsertables" de países responsables
y "inmigrantes no reinsertables", procedentes de países pobres, musulmanes, de
África sahariana, latinos de mayoría indígena, etc...
Pero no sólo quiere dividirlos por el
origen, sino también por los que tiene papeles y los que no, los primeros tienen
derechos, menos que los autóctonos, y luego el segundo colectivo, que no tendría
derecho a nada. Pero no sólo las desgracias de los inmigrantes vienen por la
política actual del Gobierno y de los partidos parlamentarios, sino también la
tormenta se avecina por el cambio de la situación económica en España. El
crecimiento económico que se da en España se basa en la precariedad laboral de
un tercio de la población asalariada, pero también en la sobreexplotación de los
trabajadores inmigrantes, con o sin papeles. La construcción, el campo, la
hostelería, estos sectores, que generan más beneficios, son los que más
presencia laboral inmigrante concentran. Pero las expectativas son a una
recesión general: el 29 % de los dos millones de trabajadores de la construcción
son inmigrantes, la previsión es que de 800.000 viviendas construidas en España
en 2006 se pasen a 600.000, esto es, el 25% menos. Esto afectará al empleo en el
sector, habrá despidos ¿Quiénes serán los despedidos masivamente de las obras?
Los patronos despedirán a los inmigrantes, y a los españoles que despidan les
dirán que es por culpa de tantos inmigrantes que hay trabajando, que la causa de
que pierdan su trabajo es ésa.
Hay que levantar una alternativa a
esta situación, dar una perspectiva de esperanza a los inmigrantes que no tienen
papeles, que ven como en la sociedad española cada vez hay más sectores
racistas, a la población española que sabe que tras el racismo imperante lo que
se esconde son tragedias sociales y justificación para descargar la miseria
sobre todos los trabajadores españoles y extranjeros. y esa alternativa se tiene
que basar por lo menos en los siguientes puntos:
1.- PAPELES PARA
TODOS.- No más regularizaciones "extraordinarias" o ordinarias,
que imponen condiciones que siempre dividen el colectivo de inmigrantes entre
los afortunados que pueden acogerse y los desafortunados que no. Queremos que
todos los inmigrantes que vivan en España tengan papeles, sin condiciones.
2.- NO A LA LEY DE
EXTRANJERÍA.- Queremos la derogación a la ley que trata a la
inmigración como un fenómeno policial, que permite hacinar a los inmigrantes en
los Centros de Internamientos y expulsarlos sin que hayan cometido ninguna
ilegalidad. Una ley que impide tener papeles a los inmigrantes, esto es, que los
convierte en carne de cañón de la explotación en la economía sumergida. Una ley
"democrática" que niega los derechos democráticos a los inmigrantes sin papeles
(derecho de asociación, reunión manifestación, sindicación y huelga) y a los que
tienen papeles (derecho de voto a todas las elecciones).
3.- DE AQUÍ O DE
FUERA LA MISMA CLASE OBRERA.- La falta de derechos de los
trabajadores inmigrantes sin papeles no es una calamidad natural ni el producto
de falta de caridad de los políticos, tiene su justificación en las inmensas
fortunas que amasan los empresarios con la explotación de estos trabajadores.
Beneficios que nacen no sólo de la explotación de los sin papeles, sino de la
amenaza contra los trabajadores que los patrones hacen para sustituir los
puestos de los trabajadores españoles si continúan reclamando sus derechos. Los
empresarios utilizan a los inmigrantes para bajar los salarios a todos los
trabajadores (españoles y extranjeros). La defensa de los derechos de los
inmigrantes no es sólo una cuestión de ellos mismos, sino que interesa a los
trabajadores españoles mismos, pues forja la unidad necesaria para hacer frente
al patrón y a la pérdida de derechos que este pretende.
4.- PROPUESTA DE
COORDINACIÓN ESTATAL PARA LA LUCHA DE LOS INMIGRANTES.- Las
luchas aisladas, dispersas no permiten hacer frente a los ataques que el
Gobierno y la patronal realizan de forma conjunta y centralizada. Nuestra fuerza
es nuestro número, nuestra debilidad nuestra dispersión. Golpear juntos
aumentaría nuestra fuerza y visualizaría nuestra resistencia a nuevos sectores
que pueden unirse a esta lucha. Somos pocos los que defendemos estas posiciones,
pero podemos ser muchos porque expresamos las necesidades y esperanzas de
amplios sectores de inmigrantes y de la sociedad.
|