eGrupos Logo
Inicio > Mi Página > Mis Grupos > redluzargentina > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 5881 al 5910 
AsuntoAutor
La Verdad Tamara G
Fw: MENSAJE: UN VO Marta Co
color monica v
Fragmento del Info Graciela
Bitácora de la Tie Graciela
Informe astrológic Ana Mari
HOPONOPONO - SANTI Ines Eli
El Vacío cósmico alejandr
MEDITAMOS 9-9-9 - Amira I.
9/9/09 ¿una fecha Amira I.
Jornadas de octubr Juana Al
Encuentro Mundial *M & S*
DE LA MEDICACIÓN Marice J
Convocatoria Encue Amira I.
Noticias de la Red Red de T
Rv: Secretos del U Alicia C
Libertad Mutua: Ba Amira I.
Estados Puros de C Graciela
Di Dios, la Palabr Madre Ti
Mar del Plata 2009 Red de C
Comenzar a Despert Alicia C
Principio 90/10 St Alicia Y
No llegó el mensaj Amira I.
=?utf-8?B?UnY6IElu maria cr
ALAS-8 de Septiemb Graciela
El salto al vacío Tamara G
Informacion y Orac Amira Ma
Unite !! Proyecto *M & S*
Programa radial LE Red de C
MARTINEZ BOUQUET F Red de C
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
RedLuz Argentina

Mostrando mensaje 5907     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[RedLuzArgentina] Libertad Mutua: Base de la Dignidad [De2Haz1] Bolet ín 84
Fecha:Martes, 8 de Septiembre, 2009  23:51:53 (-0300)
Autor:Amira I. Manzur <amiraines @.....com>

De: Boletín De2Haz1 <boletin@de2haz1.com>
Fecha: 8 de septiembre de 2009 17:20
Asunto: [De2Haz1] Boletín 84 : Libertad Mutua: Base de la Dignidad



8 de septiembre de 2009 - Nº 84
"Un hoy vale lo que dos mañanas."

Benjamin Franklin

Importante: Incluye a boletin@de2haz1.com en tu lista de contactos, para prevenir que este mensaje se confunda con spam.


EDITORIAL



Hola!


Como sabemos, una creencia cualquiera puede ser determinante a la hora de manifestar una vivencia en la realidad. Pero también, esta creencia estará relacionada con la forma en que nos vemos a nosotros mismos.

El Universo siempre dice "sí" a nuestra creencia profunda, y así terminamos viviendo una realidad que pareciera afirmar a la creencia misma. Sin embargo, el sentido es otro: lo que se busca es que mediante la vivencia de la creencia podamos verificar su falsedad o veracidad dependiendo de si nos produce sufrimiento o alegría. Partimos del principio de que toda creencia que produce sufrimiento es falsa, y toda creencia que produce alegría es verdadera.

¿Falsa o verdadera para quién?

La falsedad o veracidad es relativa a la correspondencia de la persona, es decir, que no necesariamente porque para mí sea falso algo, tiene que serlo para todo el mundo. De hecho, visto desde el otro polo es lo mismo: no siempre lo que le produce alegría a otros me la producirá a mí. Todo es correspondencia, y de ahí la importancia de conocernos a nosotros mismos.

En servicio,

Santiago



EL SENTIDO DE SENTIR, por María Antonieta Solórzano




LIBERTAD MUTUA: BASE DE LA DIGNIDAD


Cada vez que situaciones externas o nuestros propios impulsos se toman nuestra vida, nos sentimos incómodos e incluso avergonzados. En esas circunstancias, nos invade una sensación interna, extraña, pero inconfundible. Tal parece que nos encogemos por dentro y mirar de frente a los demás cuesta trabajo.

Y es que si nuestros principios y valores nos indican que para ser dignos es preciso oponernos a la voluntad del otro o a nuestro deseo egoísta, se vuelve imperativo ser coherente, pues de otra manera nuestra salud física y mental se verá afectada. ¿Será posible que oigamos los dictámenes de nuestro ser interior y al ser coherentes con este hagamos de la dignidad una práctica cotidiana?

En nuestra cultura se ha convertido en un lugar común confundir la dignidad con la arrogancia. La diferencia entre las dos situaciones no puede ser mayor: actuamos con dignidad siempre y cuando nos demos cuenta de que somos creadores y constructores de nuestro destino y, en cambio, nos comportamos con arrogancia cuando nuestra autoestima se alimenta del desprecio por los otros.

Es decir, una persona digna se hace cargo de su vida y es capaz de cuidar y proteger a los demás, mientras que una persona arrogante por el contrario, no se para sobre sus propios pies, sino sobre la autoestima de los demás.

La una es autónoma y la otra dependiente. Sin embargo, como en todos los asuntos de relaciones humanas, se necesitan dos para crear la complementariedad y este caso no es la excepción. Así, el punto crucial de esta dinámica surge cuando nos damos cuenta de que nuestras creencias, acerca de la obediencia y el poder, hacen que muchas personas se conviertan en facilitadores de los arrogantes.

Por ejemplo, ayudan a construir el ego de los arrogantes cuando aceptan que la cantidad de dinero acumulado habla de qué tan exitoso o valioso se es. Y como ellos no lo tienen, entonces permiten que se les discrimine, se les niegue o se les desplace. O cuando al estar de acuerdo con que el prestigio social es el único criterio válido para determinar su importancia en la sociedad. De nuevo, como ellos no lo tienen, entonces se suponen insignificantes.

Mientras sigamos permitiendo que este tipo de creencias guíen nuestra vida, será frecuente compartir en la consulta relatos en los que las personas renuncian a sus mínimos derechos, porque están convencidas que así les toca. La conocida historia del transeúnte que paseaba por la calle y vio como un hombre golpeaba con brutalidad a su mujer y se atrevió intervenir dándole un puño al agresor. Pero para su sorpresa, recibió de la victima otro golpe mientras gritaba: “déjelo que para eso es mi marido”. Este, por desgracia, es el libreto que subyace en muchas relaciones.

Así por ejemplo, es usual que en las familias y en las empresas la persona que acumula poder, arrogantemente, se adjudica el derecho de tratar con desprecio a quienes dependen de él o de ella. Y seguirá actuando de esta forma si los maltratados solo se quejan entre ellos, si la dignidad necesaria para reclamar el buen trato les es ajena, si seguros de que no son importantes ni valiosos, los vence el temor a perder el afecto o el reconocimiento.

En la otra cara de la moneda, los arrogantes que en general no perciben que los domina el ansia del poder, que son títeres en manos de su propia ambición, algunas veces en la confidencialidad, cuentan su vida y entonces la ansiedad aflora y la vergüenza de sus acciones los atormenta. Es alarmante ver como nosotros, los seres humanos, vivimos recorriendo todos los matices que se pueden encontrar entre la arrogancia y la humillación, cuando en realidad todos podemos vivir dignamente.

La llave maestra para lograrlo es recordar que cada vez que nos relacionamos con otro, es imperativo que actuemos de tal forma que el resultado invariable sea aumentar las posibilidades de libertad del otro en simultáneo con la nuestra. Así, al aceptar este derrotero en nuestro comportamiento, será posible disfrutar de la plenitud y bienestar físico y emocional que la dignidad tiene para nosotros.


(La Dra. Solórzano atiende consulta individual y realiza otras actividades relacionadas con su práctica profesional según se le solicite. Para mayor información, por favor escribe a: msolorzano@cable.net.co)

------------------------------

Publicado originalmente en El Espectador.

HASTA EL PROXIMO BOLETÍN!

Puedes reenviar este Boletín a quien consideres que le puede servir o interesar, siempre y cuando lo hagas sin alterar el contenido. Está prohibido copiar total o parcialmente esta información a otro medio.

Te hemos enviado este boletín ya que eres un usuario suscrito a www.de2haz1.com.
Si no deseas seguir recibiendo estos mensajes, por favor haz click Aquí para terminar tu suscripción.

© 2009 www.de2haz1.com





Ve, guarda y comparte lo que te interesa en la red
Crear o visitar páginas a las que puedes añadir aquellas cosas interesantes que te encuentras porla web. ¿A qué esperas?
es.corank.com

Inicio | Apúntate | Bazar | Grupos | Gente | Quienes somos | Privacidad de Datos | Contacta

eGrupos is a service of AR Networks
Copyright © 1999-2004 AR Networks, All Rights Reserved
Terms of Service