eGrupos Logo
Inicio > Mi Página > Mis Grupos > redluzargentina > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 6014 al 6043 
AsuntoAutor
Noticias de la Red Red de T
LLAMADO A TODOS LO Red de C
Material de Interé Marice J
X Encuentro Iberoa Irene Mi
Energías para Octu Graciela
Dana Tir...y mas. FolFol
Comprendiendo el v Cristina
Seminario en Bahia Juan Ang
Re: X Encuentro Ib Osvaldo
Programa Jornadas Red de C
INVITACIÓN 19 octu Red de C
Meditamos? Red de C
Fwd: ¿SABIA UD QUE Red de C
Plantas Maestras, Red de C
Charla: Recta aten Red de C
Año 2012 Calendari Alicia C
2ra Enseñanza de A Alicia C
Fwd: Envuelva el c Red de C
La Abundancia es u Amira I.
Múltiples terremo alejandr
Ejercicios avanza Alicia C
Boletin de Crecimi romangpa
Bitácora de la Tie Graciela
CELIA FENN en Buen Graciela
Fragmento del Info Graciela
El Despertar Cuánt Graciela
X Encuentro Red Ib Irene Mi
Mendoza - Tribunas Amira I.
Helecho y Bambu Amira I.
Newsletter Octubre Red de C
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
RedLuz Argentina

Mostrando mensaje 6034     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[RedLuzArgentina] Comprendiendo el valor de la fealdad - cuento
Fecha:Miercoles, 7 de Octubre, 2009  07:13:48 (-0700)
Autor:Cristina Casalis <artemisa309 @.........ar>

Comprendiendo el valor de la fealdad

Érase una vez una pata, sí una pata, que vivía a la orilla de un río contaminado.

Era un tiempo aquel que estaba lleno de signos en la naturaleza, que bien podía indicar que se acercaba (más de lo que algunos creían y/o deseaban) el momento de la cosecha. En los campos, no obstante, trigo y cebada abundaban sin ser recogidos; mientras algunas personas dedicaban pacientemente su tiempo a moler uvas y olivas, obteniendo un vino y un aceite que “por su escasez y valor en sí- eran preciados como el mismo oro.

Nuestra pata, que seguía fielmente las reglas impuestas en la granja, empollaba sus huevos sin que ninguna fuerza más poderosa que su arraigo a la tierra, el instinto y la costumbre, le hiciera pensar en que su futura prole “como ocurriera con las anteriores- le sería arrebatada para servir a los propósitos de los granjeros.

Ella era, ante todo, confiada y sumisa, y como tal se sentía orgullosa. Sus plumas rezumaban el orgullo propio de quien se cree bien considerada, aunque la realidad no fuera aquella.

El momento en que los huevos comenzaron a eclosionar fue para ella grandioso. Uno tras otro se fueron rompiendo los cascarones, siendo el diferente de las demás. En absoluto. Lo que ocurre es que este último pato parecía “al contrario que sus hermanos- incómodo fuera de su medio habitual. Diríase que preferiría no haber roto la cáscara, tal vez presintiendo que aquel mundo nuevo le ser demás.

Lo cierto es que, al respecto, alguien ha contado “desde hace muchos años- que ese pato no era tal, sino un cisne. Se equivoca de pleno. Aquella insólita criatura de la que hablan los cuentos no difería en nada del resto, aunque eso sí, era feo como un demonio. Su sola presencia, sus modos, rompían estéticamente con el orden que rodeaba a los demás.

Hay patos y patos. Y la diferencia entre unos y otros radica en el comportamiento, en las inquietudes llevadas a t vida y cómo manejarla.

Nuestro protagonista comenzó a mostrarse diferente al resto de aquella familia, y de las otras de esa zona del río. Este ejemplar, al alcanzar cierta edad (días, se entiende), dejó de ir a la zaga de sus mayores. Y no sólo eso: se atrevió a poner en duda muchos de los pareceres de quienes ya tenían unos años de vida, encarándose más de una vez con problemas que la sumisión podría haberle evitado¦ fue más allá del vallado, nadó contra la corriente del río, entre otras cosas insólitas. Como se comprender para nuestro feo (en tanto que desigual) patito supuso no sólo marginación, sino acoso.

Nada preocupa m por equilibrarla, pues ello mostraría el escaso peso de algunas cosas consideradas importantes. Nada estorba más a los que son presa del miedo, que el que exista alguien que “con su proceder- haga evidente que ese miedo los paraliza.

Y puesto que no sólo paraliza el miedo, también estorba quien se opone a ser marcado y “como buen cimarrón- corre con las alforjas vacías hacia la pradera. Estorba mucho quien pide argumentos y se niega a creer los dictados que provienen del señorío de la granja.

En definitiva, que la fealdad del pato no es otra que la realidad del exiliado, la disidencia de quien observa y denuncia la desnudez del emperador. Ni que decir tiene que nuestro protagonista no vivió precisamente un camino de rosas.

Un día acumuló el hartazgo y el valor suficientes como para atravesar el vallado y no regresar. A quienes dejó atrás lo tacharon de loco. Comprensible, y no exento de razón. Ciertamente, nuestro pato había enloquecido al observar el mecánico proceder de sus congéneres.

Y la locura dio paso a la lucidez, y ésta a la soledad. Y la soledad de muchos de esos patos, procedentes de otras granjas, comenzó a preocupar a los granjeros, que cargaron sus armas de fuego. Aunque aquello fuera ya inútil. Se sabe de buena fuente que ya no sólo hay patitos feos que graznan contra lo establecido, sino que dentro de todas las familias, animales feísimos están alterando “con su comportamiento- la tradición. Y cuando algo así acontece, todo buen observador sabe que ello no significa sino una cosa: el destierro, el exilio, como queramos llamarlo, ha llegado a su fin.

Los patos están comenzando a comprenderse, a mirar atrás y entender el motivo por el que fueron rechazados por el entorno. Ahora empiezan a trabajar juntos, y eso ya no hay nada ni nadie que pueda evitarlo.


Starviwer Septiembre 2009




Encontra las mejores recetas con Yahoo! Cocina.
http://ar.mujer.yahoo.com/cocina/




Ve, guarda y comparte lo que te interesa en la red
Crear o visitar p interesantes que te encuentras porla web. es.corank.com

Inicio | Apúntate | Bazar | Grupos | Gente | Quienes somos | Privacidad de Datos | Contacta

eGrupos is a service of AR Networks
Copyright © 1999-2004 AR Networks, All Rights Reserved
Terms of Service