Contrario a
lo que se piensa, el consumo de edulcorantes de forma
moderada no es factor de riesgo para el desarrollo del
cáncer, pues se ha demostrado que estás sustancias
contribuyen en menos de uno por ciento en la aparición
de ese mal.
Rebeca López García, consultora del Logre
Internacional Food Science Consulting, señaló que es
importante mantener buenos hábitos de consumo al ingerir
muchas sustancias distintas en dosis moderadas, para así
diversificar sus efectos toxicológicos.
En la Universidad Iberoamericana de la ciudad de
México, mencionó que un refresco de cola de 355
milímetros que contiene 85 miligramos del endulzante
conocido como ciclamato, y para que una persona de 60
kilogramos pudiera alcanzar la ingesta diaria aceptable
de este edulcorante, tendría que consumir ocho latas de
la bebida.
A través de un un comunicado aseveró que aún
consumiendo la dosis diaria recomendable, en la
población no se presentan los problemas de presión
sanguínea con los que se asocia este edulcorante.
López García indicó que antes de entrar al
mercado, los edulcorantes deben cumplir con las
regulaciones gubernamentales y sólo se ponen a la venta
después de rigurosos procesos de aprobación en lo que se
demuestre que son inofensivos.
Expuso que en el último medio siglo, los
científicos especializados en el campo de la
alimentación han desarrollado sustitutos del azúcar que
han demostrado ser una valiosa ayuda para los
consumidores, en particular para los enfermos
diabéticos.
De igual manera aseguró que es mentira que la
fenilalanina sea nociva para la salud, al menos en
cantidades pequeñas, toda vez que se trata de un
aminoácido esencial e indispensable para la dieta
humana.
La especialista puntualizó que la preferencia por
los sabores dulces está integrada a los sentidos
humanos, ya que los órganos y sistemas del cuerpo
utilizan los azúcares como combustible.
Gracias Dr. José Manuel Ferrer
Guerra