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 | | Asunto: | Scalando Moniciones para la fiesta de la Santisíma Trinidad - Ciclo B | | Fecha: | 5 de Junio, 2009 05:13:16 (+0200) | | Autor: | Scalando <dvasquezmorales @.....es>
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Fiesta de la Santísima Trinidad - Ciclo B
El Dios de nuestro Señor Jesucristo
Monición de entrada:
La solemnidad de la Trinidad se celebra ya dentro del tiempo ordinario, que
reiniciamos en la semana décima. Ha terminado el tiempo de Pascua y Pentecostés
fue la última celebración de ese tiempo de gloria. La liturgia de hoy guarda una
cierta relación con la festividad anterior, en la que honrábamos al Espíritu
Santo. El misterio de la Trinidad es uno de los más hondos de nuestras creencias
y una dimensión de Dios que Jesús de Nazaret nos enseñó. Para nosotros, aquí y
ahora -y dicho con la mayor sencillez y humildad- el Dios trinitario no es Dios
solitario y solo. Es un Dios con familia, surgida de un acto infinito de amor,
porque Dios es amor. La festividad de la Trinidad en la Iglesia es antigua,
procede del siglo X. Y en 1331 se incluyó en el calendario romano con materiales
litúrgicos muy parecidos a los que hoy empleamos. Recibamos al celebrante de
la Misa mientras cantamos.
Primera lectura: Dt 4, 32-34.39-40 (El Señor es el único Dios)
El texto del Libro del Deuteronomio que escucharemos hoy como primera lectura
confirma que Dios es uno solo, que es único. No hay otro. Moisés se lo enseñó al
pueblo elegido. Y nosotros adoramos a un solo Dios que se manifiesta en tres
personas. Jesús ha perfeccionado el mensaje de Moisés. Escuchemos.
Segunda lectura: Rom 8, 14-17 (Han recibido un Espíritu de hijos adoptivos)
El breve texto de la Carta del Apóstol San Pablo a los Romanos contiene una
importante definición trinitaria. Nos va a decir Pablo de Tarso que el Espíritu
nos hace exclamar ¡Abba, Padre! que es como Jesús llamaba a Dios y nos muestra
que somos también hijos y herederos de la gloria.
Tercera lectura: 3, 20-35 (Bautismo en el nombre de la Trinidad)
El Evangelio de Mateo nos muestra una de las apariciones en Galilea y las
palabras de Jesús constituyen su testamento para todos sus seguidores, no solo
para los Apóstoles. Hemos de llevar su palabra hasta los confines del Universo y
sabemos que Él, el Señor, estará con nosotros hasta el final de los siglos.
Recibamos este mensaje con la aclamación del Aleluya.
Oración Universal
A cada plegaria repitan, por favor:
Dios Uno y Trino, escúchanos
- Padre: protege, cuida y anima al Papa N. para que continúe guiando a tu pueblo
y propagando el mensaje de la Buena Nueva que nos trajo tu Hijo. OREMOS
- Jesús: tú que fuiste como nosotros y conoces nuestras debilidades, ayuda los
que dudan, a los que viven inquietos e invítales a llevar tu carga mucho más
liviana. OREMOS
- Espíritu Santo: Penetra en el alma de los que desoyeron la voz de Jesús e
indícales con la dulzura que te es propia, el camino del Padre. OREMOS.
- Padre: Ilumina a los que dirigen los pueblos de la tierra; haz que velen por
la Paz y que lleven la prosperidad a sus naciones. OREMOS.
- Jesús: Te quedaste con nosotros en la Eucaristía, haz que todos aquellos que
hoy compartimos tu pan llevemos una vida más acorde a la de discípulos tuyos.
OREMOS.
- Espíritu Santo: Conforta a aquellos que están enfermos y a los que les
acompañan. Que sea tu fuerza la que les ayude en estos difíciles momentos.
OREMOS.
Exhortación final
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1993, p.
302)
Hoy te proclamamos, Dios-Padre, Dios-Hijo y Dios-Espíritu Santo,
como el único Dios de vida frente a los múltiples ídolos muertos.
Bendito seas, Padre, que por Cristo y Espíritu nos haces hijos
y nos admites en el círculo trinitario de tu amor y tu amistad.
Ahí radica nuestro gozo y esperanza, y la fuerza para el camino.
Concédenos experimentar y vivir nuestra adopción filial,
viviendo según el Espíritu y venciendo las obras de la carne.
Para eso, líbranos de la tiranía de los ídolos de muerte:
dinero, lujuria, soberbia, poder, cuerpo, belleza y placer,
a los que rendimos culto exacto y vasallaje gustoso.
No queremos otro Dios que el de nuestro Señor Jesucristo.
Amén
Preguntas, comentarios y agradecimiento a: Domingo Vásquez Morales,
C.Ss.R.
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