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 | | Asunto: | Scalando Moniciones para el VI Domigo del Tiempo Ordinario- Ciclo C | | Fecha: | 8 de Febrero, 2010 13:45:48 (+0100) | | Autor: | Scalando <dvasquezmorales @.....es>
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Tiempo Ordinario
VI Domingo
“Felicidad em clave parádogica”
Lecturas:
- 1ra lect.: Jr 17, 5-8
- Sal 1
- 2da lect.: 1Cor 15,12.16-20
- Evangelio: Lc 6,17.20-26
14 defebrero de 2010
Monición de entrada
Nuestra sociedad confía demasiado en las cosas materiales y en la comodidad.
En nuestros tiempos las personas del mundo se esfuerzan por sacar a Dios, su
presencia e influencia de la vida pública y la cultura. Se trata de quitarle el
lugar a Dios y dárselo a la materia, a las cosas, al dinero. Los creyentes, hijos
de esta sociedad, podemos caer en la tentación de dejarnos llevar por la
corriente, y sacar a Dios del centro de nuestras vidas. Pongamos todos nuestros
sentidos a esta celebración. De pie para recibir la procesión con el cántico de
entrada.
Primera lectura: Jeremías 17, 5-8 (Bendito quien confía en el Señor)
Jeremías medita las máximas de los sabios de su pueblo Israel. Los jefes
están confiados en su pacto con potencias humanas, pero fracasan por no apoyarse
en la alianza con su Dios. El ser humano siempre tiene ante sí ese dilema: seguir
el bien u obrar el mal. Es una tentación que hay que vencer. Confiar en las
fuerzas humanas, solamente, está encaminado al fracaso. Escuchen atentos.
Segunda lectura: I Corintios 15, 12. 16-20 (Si Cristo no resucitó, vana es
nuestra fe)
San Pablo advierte que negar la resurrección de los muertos es negar la
Resurrección de Cristo. En la resurrección se basa toda nuestra fe. Sin
resurrección nada tiene sentido. Cristo fue el primero de todos. Como Él resucitó
resucitaremos también nosotros. Presten atención.
Tercera lectura: Lc. 6, 17. 20-26 (Bienaventuranzas e imprecaciones)
San Lucas nos presenta hoy cuatro bienaventuranzas y cuatro maldiciones o
malaventuranzas. Las bienaventuranzas que Jesús proclama exponen el espíritu del
Reino de Dios. Nuestra actitud ante las cosas del mundo nos da la medida de
nuestra creencia en Dios y en su Palabra. De pie por favor, entonamos el Aleluya
y luego escucharemos la proclamación de la Buena Nueva de hoy.
Oración Universal:
Por la Iglesia; para que acierte en dar a sus bienes un destino pastoral y
social, roguemos al Señor.
Por los que acumulan riqueza, insensibles al mundo de la pobreza; para que al
menos sepan que los pobres están a la puerta y aguardan las migajas de su
banquete, roguemos al Señor.
Por los pobres, los que pasan hambre, los que lloran, los despreciados; para
que puedan entender las bienaventuranzas, roguemos al Señor.
Por los que dedican su vida a los necesitados; para que su dicha sea
comprendida y su abnegación sirva de estímulo, roguemos al Señor.
Por nosotros, aquí reunidos; para que no caigamos en la tentación de confiar
en el dinero, como supremo valor, roguemos al Señor.
Exhortación final
(Tomado de B. Caballero: La Palabra Cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p.
518)
Gracias, Señor Jesús, porque, proclamándolos dichosos,
Asignas el reino de Dios y devuelves la dignidad y la esperanza
A todos los que el mundo tiene por últimos e infelices:
Los pobres y los humildes, los que lloran y los que sufren,
los que tienen hambre y sed inagotables de fidelidad a Dios,
los misericordiosos que saben perdonar a quienes les ofenden,
los que proceden con un corazón limpio, noble y sincero,
los que fomentan la paz en torno y desechan la violencia,
los que son perseguidos por servir a Dios y al evangelio.
Tú fuiste, Señor Jesús, el primero en realizar tal programa.
Tú eres nuestro ejemplo y nuestra fuerza. ¡Bendito seas, Señor!
Amén.
Todo el material de esta publicación está libre de restricciones de derechos
de autor y puede copiarse, reproducirse o duplicarse sin permiso alguno. Sólo
tiene que hacer una oración por las vocaciones redentoristas del Caribe.
Comunícate conmigo: Domingo Vásquez Morales, C.Ss.R.
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El próximo miércoles, es miércoles de ceniza, con el cual damos inicio al Tiempo de Cuaresma. Este es un tiempo de preparación para la
Pascua. Con la imposición de la Ceniza, iniciamos una estación espiritual
particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente
para la vivir el Misterio Pascual: Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo Jesús,
Señor de todos.
Este tiempo fuerte del Año Litúrgico está caracterizado por el mensaje bíblico
que podemos resumir en una sola palabra: CONVERSIÓN. Este imperativo categórico
es propuesto a los fieles mediante el rito de imposición de a ceniza, el cual va
acompañado de las palabras: “Conviértete y cree en el Evangelio” o “Acuérdate que
eres polvo y al polvo volverás”.
Es una invitación a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión,
recordándonos la ineludible caducidad y lo pasajero de nuestra fragilidad humana,
sujeta a la muerte.
Queridos Hermanos y Hermanas, durante la Cuaresma, ayudados por la Palabra
de Dios, meditemos cuán importante es que cada comunidad acompañe con comprensión
y con cariño a aquellos hermanos y hermanas que envejecen. Además, todos debemos
acostumbrarnos a pensar con confianza en el misterio de la muerte, para que el
encuentro definitivo con Dios acontezca en un clima de paz interior, en la
certeza que nos acogerá Aquel "que me ha tejido en el vientre de mi madre" (Sal
139,13b), y nos ha creado "a su imagen y semejanza" (Gn l, 26).
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