No existen soluciones económicas
para los problemas económicos.
Dicho de otra forma: la economía no
puede solucionar los problemas que ella misma genera.
Y veamos que las consecuencias de
la próxima crisis serán terribles. Y la habrá. No se tenga duda.
No nos salva el producir más, el
vender más ni el ahorrar más. No nos salva un aumento de salarios ni de
jubilaciones. Tampoco nos salvará hacer lo contrario. Esos “cambios y
previsiones” nunca evitaron las crisis. No lo van a hacer ahora. Ni
mañana. Nunca…
Otra vez: la economía tradicional
no tiene la capacidad, el conocimiento ni la entereza para salvarnos de sus
propias crisis. Podemos dar cientos de ejemplos al respecto. Por ejemplo, es
incapaz de combatir eficazmente la inflación. Es que ella no sabe
científicamente cómo hacerlo. Está condenada a esperarla permanentemente, como
Penélope, y, con ella misma, nos condena a todos a no poder mejorar nuestra
subsistencia.
Sin embargo, la poseconomía puede
solucionar esos problemas, los económicos. Sin excepción alguna. Es más, el
problema recién nombrado, el de las causas nefastas de la inflación, puede
solucionarlo sin siquiera tener la necesidad de construir una sociedad
poseconómica. Hoy, en esta sociedad económica, tan temerosa, pacata y timorata
podemos hacerlo.
Ofrecemos nuestro trabajo, sin
contrapartidas, respecto a este punto en particular a quien nos lo solicite.
Por ejemplo al gobierno recién electo del Uruguay y todos los gobiernos
nacionales que así lo quieran. Veremos quienes son los que se animan a no
formar parte de los gobiernos fracasados.
Un saludo.
Alberto Sigales
Centro Indev
"Nosotros, la humanidad,
con sólo pagar lo que consumimos, hacemos que se realice y genere la riqueza
que nos sustenta."
Montevideo-Uruguay