Entrevistador- ¿Si pudiera ver un documental sobre un filósofo, sobre Heidegger, Kant o Hegel, que es lo que querría ver?
Derrida: Que hablen de su vida sexual. ¿Quería una respuesta rapida, no? Su vida sexual. (1)
Claro que, a primera vista, es una respuesta ingeniosa, una broma; sin embargo, cuando penetramos su sentido, la respuesta, a su vez, merece un contra-ataque. ¿Por qué habría que preguntar a un filósofo, exactamente a una de las mentes mas geniales que ha conocido la humanidad, exactamente este asunto? Puesto que la obra creativa de Derrida es inconcebible sin el estudio de Platón, Heidegger, Kant y Hegel, entre otros, ¿qué tipo de insatisfación deja el estudio de la filosofía, cual vacío?
Para que lo anterior revele su sentido, se hace necesario aceptar que la broma (con idéntica dualidad que aquella palabra de La diseminación, que revela y que castiga) esquiva y ofrece una respuesta dramática a la pregunta. Si lo que necesitamos saber de un filósofo, nada menos que el mas grande de todos, lo que nos falta, es aquello correspondiente a su vida sexual (porque, a todas luces,
la construcción de su pensamiento no lo aclara), entonces la filosofía es un inmenso edificio de ocultación e incapaz de dar respuesta a la relación del individuo con su deseo. Toda la dureza de la argumentación cede frente a las locuras que sería capaz de hacer, imaginémoslo por un momento, el filósofo enamorado: como
un adolescente ruboroso y descubridor, cualquiera.
Lo que todavía permanece en el ambito de la broma, cambia de acento si lo conectemos a una idea, de entre las muy poco reproducidas, de José Martí y que se refiere, lo mismo que la sugerencia derrideana, a lo oculto. Tomado del Cuaderno de apuntes No. 4 (que se ha estimado escrito entre 1878-1880) y publicado en las paginas 137-138 del Volumen 21 de las Obras completas, según la edición de 1975 realizada en Cuba por la Editorial Ciencias Sociales , el fragmento propone lo siguiente:
La vida humana es una ciencia, a cuyo conocimiento
exacto no se llegará jamas. Nadie confesará jam los
móviles ocultos de sus actos, la parte que en sus obras
ejercen los sentidos, su encorvamiento bajo la pasión
dominadora,-sus horas de tigre, de zorra y de cerdo.
En lo anterior, la posibilidad de conocer mediante investigación aquello a lo que el autor nombra œla vida humana, es obstruído por la negativa del individuo a de-velar esa interioridad del ser en donde lo animal, supuestamente, reinar a la fuerza, al engaño y a la suciedad. Lo peculiar del caso es que se trataría de conductas generalizadas que, ademas, sucederían en una internalidad de desfallecimientos, miserias, móviles ocultos, dominio de los sentidos y encorvamiento bajo la pasión. El sujeto humano que aquí se nos presenta está lastrado y arrastra fisuras que no podemos definir sino como integrantes de una falla esencial. A diferencia de cualquier utopismo simplificador, a propósito de la condición humana, son el deseo, la doblez, la miseria, la ocultación y la suciedad quienes dominan la existencia o, cuando menos, penden de
continuo encima de ella, con el propósito de destruir la posibilidad de un œser que supere tales destinos.
El panorama de vida tensa, que de lo anterior podemos derivar, se justifica porque habríamos entonces de imaginar una doble articulación de lo oculto, suerte de lígamo interior de la persona; de un lado por acción de una especie de fuerza, cuya direccionalidad sería el resto de la sociedad humana (y no en poco grado, pues Martí escribe como varón, la mujer) y del otro como una mancha, un espacio de asco, que el individuo tiene, por todo medio, que tratar de esconder. Las energías que, se supone, habrían de estar empleadas en ambos movimientos son tan descomunales y contrapuestas que el sujeto en el centro, su resultante como Ser humano (a fin de cuentas, la pregunta sera siempre: ¿Qué clase de persona se es?), quedaría arrasado si la estructura no apelara a una intervención exterior para dar solución a las contradicciones. No en vano, el apunte que sucede al citado expresa lo que sigue:
En esta tierra no hay mas que una salvación: -el
sacrificio.-No hay mas que un bien seguro, que viene de
sacrificarse:-la paz del alma.-Todas las desventuras
comienzan en el instante en que, -disfrazado de razón
humana:-el deseo obliga al hombre a separarse,“siquiera
sea la desviacisn imperceptible,-del cumplimiento heroico
del deber.-El martirio: he aquí la calma. (2)
En el sentido primigenio de la palabra, tal y como se la entendía en el mundo de la Antiguedad Griega, el sistema es agónico, de un enfrentamiento definitivo permanente y el individuo un guerrero que nunca descansa en el intento de superar su propia miseria moral, de ser mejor a cada minuto. Dicha superación solo es posible realizarla cuando, mediante el sacrificio, se viaja a la esencia del Otro, en un movimiento que purifica a ambos participantes de la escena. Al sacrificarme por el Otro no sólo lo libero a él de su sufrimiento, sino que me libro de la miseria propia.
¿Qué impide al sujeto develarse y mostrar lo que realmente lleva dentro (tigre, zorra y cerdo) como no sea una ley social, no escrita y menos aún pensada, que lo impide a todos a la vez? ¿Por qué no podemos vestirnos (des-vestirnos) de violencia, engaño y suciedad? ?Por qué, para que la ficción humana se mantenga, es necesario acallar toda esta zona del Yo gracias a la cual, en rigor, resultamos ser un Otro de nosotros mismos? Contrario a ello, si la manera de superar implica atravesar el sacrificio, entonces el reverso del pensamiento que no osa siquiera reconocer (y anunciar que tal sera su punto de partida) el agujero de todo lo que no se atreve a mencionar, habría de ser pensar las condiciones en las que fructifica la ocultaci hace par de días, leí en Internet la noticia de que en Suiza hab
sexual. Otro de los artículos que mencionaba el asunto, aunque esta vez dedicado a la exposición de un caso español, daba cuenta de que la cantidad de minusválidos se acerca en España a los 4 millones de personas y preguntaba sobre la relación de estas con el deseo sexual. Es difícil hacerse una idea de lo que contiene la definición que hace de fundamento para la profesión recien inaugurada, mas pensando desde la minusvalía (física o mental) es infinita la cantidad de escenarios y estados de discapacidad para los cuales aquello que brinda la nueva profesión genera sentido en calidades de vida que no son las œnormales. Las historias narradas, en los artículos, hablan de la particular experiencia sexo-erótica que es acariciar la piel de un hombre con el 80% de la espalda quemada, el acto de hacer el amor con alguien casi por entero paralizado u otro con ambas piernas amputadas.
Se puede hablar de eso, lo inarticulable, aquello sobre lo que no se puede hablar? ¿O hay que negar el deseo de miles de personas, infantilizar o ancianizar al discapacitado para, s texto del año 2004, el especialista cubano Dr. Pedro Luis Castro Alegret (del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, Ministerio de Educación) escribe, a propósito de investigaciones hechas, desde 1991, en œel estudio de la sexualidad de las personas con defectos severos que los pueden discapacitar en diferentes esferas de su desempeño social, muy especialmente en su sexualidad:
Su sexualidad no puede ser negada o ignorada, debe
ser comprendida como una poderosa fuerza movilizadora
del proceso de su educación y rehabilitación desde
tempranas edades. La afirmación de su vida sexual
resulta decisiva para el desarrollo de sus personalidades.
La sexualidad de las personas con defectos severos. Un
enfoque grupal de su atención (3)
¿Cuál es el límite del respeto al otro y hasta qué punto el deseo de proteger no se transforma en su contrario, una voluntad de control tal que somete al Otro y, ejercitando la violencia, lo fabrica, lo hace cómodo para que podamos manejarlo? ¿Qué imagenes nos abruman, de esa sexualidad diferente, que la hacen insoportable al punto de que provoca alivio actuar como si esta no existiera? ¿Son, realmente, personas? También Martí fue quien escribió, en otro de sus apuntes:
¿Y cómo un padre inicia a su hijo decorosamente en el
conocimiento de la vida sexual, o debe dejarse al azar este
asunto de que depende tal vez la vida entera, o hay tal ley
en el hombre que ella sola le guía, y es la única guía, o
debe ser la guía del padre indirecta, y no mas? (4)
Hay que buscar los límites porque allí, donde lo humano es sometido a prueba, se construyen los caminos futuros.
Citas:
1- Derrida, documental de Kirby Dick y Amy Ziering Kofman, 2002.
2- Cuadernos de apuntes, Tomo 21, pag. 138
3- Revista Cubana de Psicología. Vol.21, No.2, 2004 http://www.dict.uh.cu/Revistas/PS2004/Vol%2021%20No.2/Ps212
04-4.doc
4-Cuadernos de apuntes, Tomo 18, pag. 415
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