o "A ver quién es el
que la tiene más grande"
("Algo personal",
Joan Manuel Serrat)
La masculinidad parece definirse a
partir de atributos a ostentar. Cualidades anatómicas, sexuales,
funcionales, económicas, culturales, psicológicas, sociales, que determinarían
qué es ser varón en cada sociedad. Atributos sobre los que por lo general no
se pregunta... "viene dado" que en ESO se sostiene el "ser
varón".
Pero ¿porqué no se preguntan?, O ¿hasta
cuándo no se lo preguntan los varones?. No se preguntan porque sus atributos no
son puestos en duda... y no se lo preguntan, hasta que esos atributos no entran
en discusión, hasta que no los sienten en riesgo de perderlos.
¿Existe una posibilidad de interrogar esos
atributos desde sí mismo para el varón?...
Para poner en duda hay que ... y si, dudar; yla
verdad es que no le está muy permitido
dudar. El varón que duda es mal mirado, al varón que
duda se le cuestiona precisamente su "hombría", su "ser varón". El varón
que duda queda en la periferia, en la periferia de la "verdad indiscutible" de
alguno de los atributos que lo hace tal.
¿Cómo permitirse dudar sin -"este
guerrero"- perder la batalla de entrada, entonces?.
¿Puede el varón permitirse transgredir
esos atributos asignados a lo masculino?
¿Qué se dirá de aquellos varones que se
animen a transgredir el mandato "preguntándose" respecto de qué es la
masculinidad?
El temor a quedar en un lugar
feminizado -menospreciado en ese imaginario de "los atributos"-, dudando
del "tener", del "apostar", del "confrontar", del "competir",
impide a los varones preguntarse
sobre su vida y su modo de relacionarse con los otros. Siempre es el otro/la otra, que no entiende, que no acepta, que
no quiere... que no es "como tiene que ser" para sostenerle a él sus atributos
de varón.
La esfera de la ciencia, de la
tecnología, de la religión, de la política, de lo jurídico, de lo familiar, de
lo sexual, todo entra en crisis cuando un varón se pregunta por su
masculinidad. Le quedan pocas herramientas desde dónde sustentar su
pensamiento, su duda, su pregunta ... es muy difícil para el varón
interrogar-se respecto de sus modos de estar en el mundo. Esto se observa
cotidianamente en la consulta.
Para poner en duda esos atributos
de lo masculino, hace falta una dosis de CORAJE del que -vaya paradoja de estos
varones- muchos de ellos carecen. ¿Cómo dudar si en la duda
se diluye su ser varón? : ¿Será realmente tan importante para mi
tener esto? es una pregunta dificil de formularse.
Y es precisamente eso lo que
esconde tanto atributo, tanto bastón de mando, tanto tener que medirse "quién la
tiene más grande" ... sin ellos, sin esa vara de medida, en el punto de la
pregunta por ¿quién soy más allá de esto?, el varón siente temblar sus más
ancestrales sostenes históricos.
Sostenes = CARGAS
históricas : desde acceder al último modelo de automóvil hasta la
obligación de ascenso social, desde la potencia sexual hasta el don de mando, la
realización profesional o ser "padre de familia"... todo eso que constituye "lo
masculino" es una pesada carga para el ser humano varón.